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viernes, 19 de junio de 2026


Israel sigue asesinando

El sábado 6 de junio, en Hebrón (Cisjordania), Sam, un bebé de siete meses, fue disparado por un soldado del ejército de Israel mientras iba en coche con sus padres.
Y hay algo que me cuesta más asumir que el propio impacto de la noticia: la facilidad con que una historia así desaparece. La leemos, nos golpea un momento, y enseguida algo más ocupa ese espacio. Otra noticia, otra conversación. Y Sam, que tenía siete meses y toda una vida por delante, desaparece casi sin dejar rastro.

Su padre lo ha dicho: no fue un error; y esa frase debería bastar para no pasar página.

Hay miles de niños y niñas creciendo ahora mismo bajo esa misma violencia, expuestos a que algo así vuelva a ocurrir. Sin protección suficiente, a menos que haya alguien comprometido en que la haya.

martes, 9 de junio de 2026

 


Palestina sigue sangrando y el mundo sigue mirando.

Gaza vuelve a quedar aislada, con el acceso a la ayuda humanitaria bloqueado mientras continúan los bombardeos y las masacres. En Cisjordania, la violencia y la impunidad no se detienen. Líbano sufre una devastadora escalada y la tensión con Irán amenaza con extender aún más el sufrimiento en toda la región.

Ninguna vida es prescindible. No normalizaremos la guerra, la impunidad ni el genocidio.

martes, 2 de junio de 2026

 

Carta abierta de la Revuelta de Mujeres al Papa: "Si alzamos la mirada hacia la Iglesia, nos sentimos invisibles, ninguneadas, separadas, discriminadas"


Estimado León XIV:

Te damos la bienvenida y alzamos la mirada hacia tí a la vez que alzamos nuestra voz en esta carta.

Te escuchamos reiteradamente llamar a la unidad. La unión entre católicos es uno de tus temas preferidos pero nosotras, las mujeres que pertenecemos a “La Revuelta de las mujeres en la Iglesia-Alcem la veu” no nos sentimos unidas a nuestros hermanos varones, sino más bien separadas por el simple hecho de ser mujeres.


Como mujeres bautizadas, alzamos la mirada a Jesús de Nazaret, al Cristo de la fe, y nos sentimos plenas y unidas en fraternidad y en sororidad con todo el Pueblo de Dixs pero, si alzamos la mirada hacia la Iglesia, nos sentimos invisibles, ninguneadas, separadas, discriminadas. Nos da la sensación de que nuestro bautismo no es pleno, es de agua, no de Espíritu, no de Ruah como nos gusta decir.
Porque ese mismo bautismo, para los varones tiene unas consecuencias plenas. Les da la opción a participar, de forma íntegra, en los 7 sacramentos, colocándolos en una jerarquía, por encima de la mitad de la humanidad. Y para nosotras, las mujeres, por el simple hecho de serlo, hay un sacramento vetado, el del orden. A los otros, excluyendo el sacramento del matrimonio, solo podemos optar de forma parcial, únicamente en calidad de “oyentes”: los podemos recibir pero no administrar.

El bautismo, nos une a Cristo en igualdad de pertenencia y carismas al convertirnos a todos en Hijos e Hijas de Dixs. Esa es la verdadera unión de todas las personas bautizadas: la filiación a un Dixs Padre-Madre, y la fraternidad con los hermanos y hermanas. Pero en la Iglesia, no se da.


Así que nosotras, mujeres de “La Revuelta en la Iglesia-Alcem la veu”, que estamos en el margen del camino elcesial, heridas por la falta de reconocimiento en igualdad de los dones de nuestro bautismo, te pedimos que alces la mirada, que nos mires de verdad, que veas a todas las mujeres que trabajamos por nuestra Iglesia y para la construcción del Reino de Dixs. Que nos mires y que nos veas con los mismos ojos con los que nos sentimos miradas por Jesús, el que pasó por la vida haciendo el bien. Y como el buen samaritano, hagas algo: repares los daños, te impliques en la restitución del lugar al que estamos llamadas como hijas de un mismo Dixs y, no pongas excusas ni pases de largo ante nuestras heridas como lo hicieron el levita y el sacerdote.

Unidas en oración a toda la Iglesia, seguiremos alzando nuestra voz, “Hasta que la igualdad sea costumbre en la Iglesia”.
                                                      

Revuelta de las mujeres en la Iglesia-Alcem la veu de:
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domingo, 24 de mayo de 2026

 

Aunque la Franja haya desaparecido de los titulares, la mayoría de la población sigue desplazada. Las operaciones humanitarias siguen viéndose obstaculizadas por las restricciones. Más de 50.000 personas requieren rehabilitación urgente

Los residentes de Gaza no están a salvo. Hombres, mujeres y niños han seguido viviendo en condiciones de vida deplorables durante más de dos años: la mayoría de la población está desplazada y permanece expuesta a riesgos constantes para la salud y el medio ambiente, mientras que se siguen recibiendo informes de ataques contra zonas residenciales. Así lo afirma la Oficina de las Naciones Unidas para la Coordinación de Asuntos Humanitarios (OCHA) en su último informe sobre la situación en la Franja. Mientras la atención mundial se centra en otros conflictos, más de dos millones de personas en Gaza viven y sufren en silencio. Un velo de silencio parece haber caído sobre los medios internacionales, que informan poco sobre Gaza, donde, mientras tanto, la gente sigue muriendo. Al menos 880 personas han muerto a causa de los ataques israelíes desde que entró en vigor el acuerdo de alto el fuego en la Franja de Gaza el pasado octubre.

Miles de personas necesitan rehabilitación
Al mismo tiempo, la Organización Mundial de la Salud ha estimado que más de 43.000 personas en Gaza han sufrido lesiones permanentes, una de cada cuatro de ellas niños. Las lesiones graves incluyen lesiones en las extremidades, amputaciones, lesiones medulares, quemaduras y traumatismos craneoencefálicos. Más de 50.000 personas en Gaza necesitan urgentemente rehabilitación a largo plazo, pero los servicios que la proporcionan están gravemente saturados. Según la OCHA, "ningún centro de rehabilitación está plenamente operativo, el acceso a la atención especializada es limitado y persiste una grave escasez de equipos, prótesis y ayudas debido a las restricciones a la importación". Además, las listas de espera son largas, y muchos pacientes son dados de alta prematuramente o no pueden recibir el tratamiento adecuado, lo que aumenta el riesgo de discapacidad permanente.

Peticiones para la creación de corredores médicos
Por ello, las ONG locales e internacionales llevan meses pidiendo la apertura de corredores para proporcionar atención médica a una población devastada por más de dos años de guerra. A pesar de la enorme necesidad, el gobierno israelí sigue permitiendo la entrada a Gaza solo de una fracción de la ayuda humanitaria necesaria. Los últimos datos de la OCHA muestran que, en los primeros 11 días de mayo, solo uno de cada dos camiones procedentes de Egipto logró descargar suministros en los cruces fronterizos controlados por Israel. El informe de la OCHA señala que las operaciones humanitarias siguen viéndose obstaculizadas por las restricciones a la importación de repuestos esenciales, generadores de emergencia y otros equipos, así como por la escasez de materiales críticos, como combustible y aceite para motores.

Operaciones humanitarias restringidas
Las operaciones también se ven limitadas por las prohibiciones impuestas a socios clave, las restricciones a la circulación dentro de la Franja de Gaza, los daños a las carreteras y la infraestructura, y los constantes ataques, enfrentamientos armados e inseguridad. La Oficina de las Naciones Unidas para la Coordinación de Asuntos Humanitarios advirtió que, con una mejora de las condiciones, los socios humanitarios podrían ampliar su alcance, responder con mayor eficacia y prestar asistencia de forma más constante en todas las zonas del enclave. Esto requeriría acceso humanitario totalmente garantizado, apoyo activo para la remoción de artefactos explosivos, la eliminación de escombros y la reparación de viviendas dañadas, así como la entrada sin trabas de suministros esenciales. Estas condiciones allanarían el camino para un retorno, en la medida de lo posible, a una vida más digna. Mientras tanto, en Gaza, el 98% del agua no es potable, el 89% de la infraestructura hídrica está gravemente dañada o destruida, y no hay combustible para alimentar las estaciones de bombeo.

miércoles, 13 de mayo de 2026

 En calcetines


En el libro Los amnésicos. Historia de una familia europea, la periodista Géraldine Schwarz revisa, a partir de la experiencia de su propia familia, el papel que jugaron en el genocidio nazi los Mitläufer, es decir, la mayoría de personas alemanas que “se dejaron llevar por la corriente” y acumularon las pequeñas cobardías e indiferencias que crearon las condiciones para que se cometiesen crímenes de Estado brutales. Sin la suma de aquellas participaciones y complicidades infinitesimales, Hitler no hubiera podido perpetrar el Holocausto contra las personas judías, el Samudaripen contra el Pueblo Gitano y Sinti o las masacres contra disidentes sexuales o políticos.

Schwarz afirma que el propio Führer era consciente de que necesitaba esa corriente afín y tanteó con cierta regularidad a su pueblo para ver hasta dónde podía llegar, dónde se encontraba el umbral de lo intolerable.

La periodista relata que la primera deportación de personas judías organizada en Alemania tuvo lugar en octubre de 1940, en la región en la que vivía su abuelo. 6.500 personas fueron deportadas a plena luz del día y de forma visible, guardando, eso sí, unos mínimos. Se utilizó un tren de pasajeros –y no de mercancías como se haría después– y se evitaron las exhibiciones públicas de violencia.

Todo el pueblo vio cómo los deportados recorrieron el camino hasta la estación de tren. Niños llorando, ancianas agotadas, todos arrastrando maletas y algunas pertenencias, como ahora vemos en Gaza. Todo sucedió ante los ojos de un vecindario apático, incapaz de reaccionar humanamente. Dice Schwarz que cuando la información de esta deportación piloto llegó a Berlín, Hitler comprendió que el pueblo alemán estaba listo para “caminar con él”.

Poco después, un episodio demostró que las reacciones de la población eran importantes para el régimen. En 1941, la oposición de la ciudadanía y algunos obispos católicos y protestantes había conseguido poner fin a la operación Aktion T4 que perseguía el exterminio de personas con discapacidades físicas o mentales. Hitler la había puesto en marcha para purgar la raza aria de lo que consideraba vidas sin valor.

Cuando esta operación secreta ya había asesinado en las cámaras de gas a más de 70.000 personas en Alemania y Austria, Hitler tuvo que ceder ante la indignación popular y poner fin a esa dimensión del genocidio.

Para Géraldine Schwarz, este episodio demuestra dos cosas. La primera, que el nazismo no solo estaba inscrito en las élites que después de la guerra fueron sometidas a procesos de desnazificación, sino que permeaba una buena parte de la sociedad que consentía y a la que, según la periodista, se blanqueó posteriormente, revistiendo de ignorancia e incapacidad lo que había sido complicidad.

La segunda es que lo que pasa en los barrios y en los pueblos importa y puede determinar la historia en la vida concreta, que la presunción de impotencia es un pretexto que permite desresponsabilizarse de lo que sucede alrededor.

¿Qué hubiera pasado si en lugar de ir a favor de la corriente se hubiese actuado contra una política que revelaba sin tapujos la intención de acabar con pueblos enteros?

Desde hace algunos años vemos crecer actuaciones reales y performances racistas y supremacistas. Devoluciones en caliente, detenciones e identificaciones constantes, discursos en torno a la prioridad nacional, afirmaciones y contrafirmaciones sobre la nacionalidad, promesas de que las ayudas y servicios públicos que se quieren desmantelar para todos serán solo para los de aquí…

¿Y si se trata de tanteos para comprobar hasta dónde podemos llegar, cuál es el umbral de tolerancia, si hay una masa crítica de Mitläufer que se sumen a la corriente?

Hace unos días, en un partido amistoso entre la selección de España y la de Egipto, una parte del público que se encontraba en las gradas del estadio de Cornellá berreó cuando sonaba el himno de Egipto y coreó canciones ofensivas hacia las creencias que suponían que tenían los miembros del otro equipo.

En un sueño bonito, los jugadores locales se hubiesen marchado del campo. Se hubiesen negado a jugar delante de esa afición. Porque no puede haber un partido amistoso con ese clima y no se puede legitimar como afición a quienes se comportan de esa forma.

Pero no se vio esa reacción entre los jugadores, a pesar de que, incluso un miembro del propio equipo, estaba afectado por los ataques. Qué buen rollo dará compartir desnudez en el vestuario y tener que llamar compañeros a los mismos que fueron incapaces de hacer un gesto minimísimo.

La realidad construida y sobreexpuesta en muchos medios de comunicación y redes sociales es abrumadora. También lo fue en la Alemania nazi cuando, a la vez que se ensayaban las deportaciones, la propaganda mediática se empleaba a fondo.

Se trata de adoctrinar a la población para que las deseadas deportaciones y las exhibiciones de crueldad lleguen a convertir a la mayor parte de las personas en cómplices medio asustados y medio convencidos. Hoy, los discursos construyen meticulosamente el miedo hacia los menores que llegaron sin sus padres, hacia las cuidadoras, las cocineras, los trabajadores de la construcción, las jornaleras del campo o simplemente hacia la gente que se busca la vida… Los discursos de odio intentan conseguir esa suma de cobardías y temores que hagan tolerable la deshumanización.

Hace unas semanas una persona negra, Serigne Mbayé, fue abordada por la policía mientras metía las llaves en la puerta de su propia casa. En una de las varias versiones que la policía dio sobre lo que había pasado, decía que buscaban un delincuente e identificaron a un sospechoso que merodeaba por la zona. Porque la policía sabe que las personas racializadas no pasean por las calles de su barrio. Merodean y son sospechosas hasta cuando vuelven a casa.

Todas hemos visto las imágenes. A través de ellas nos hemos asomado a lo que le pasa a muchas personas todos los días. La cuestión es que, en esta ocasión, los vecinos y vecinas del bloque salieron a tratar de impedir la detención, siendo al final ellos mismos detenidos. CTXT publicó algunos artículos en los que quienes habían vivido la situación la contaban.

Una amiga que vive en el edificio me dijo que a algunos se los llevaron en calcetines. Estaban en casa y salieron como estaban, sin pensarlo. Con la coleta a medio hacer y la ropa de andar por casa. En calcetines. Pero Serigne Mbayé no se fue solo.

Pocos días después, y tras algunas movilizaciones contra algunos centros de acogida de menores no acompañados en Cantabria, un grupo de chavales de un instituto tocaban en la puerta del centro de acogida e hicieron una única, humana y radical pregunta. ¿Bajáis a jugar al fútbol con nosotros?

Los menores estaban a punto de salir de excursión, pero la suspendieron y jugaron un partido de verdad amistoso. Juntos, jugaron el mejor fútbol, el de equipo, el de compañeros. Sin una equipación plagada de anuncios publicitarios, sin botas con tacos de hierro. Solo un balón y un montón de chavales en zapatillas.

En CTXT queremos recoger la historia de las vidas concretas que acogen. La de quienes permanecen vigilantes y no se detienen ni a ponerse los zapatos. La de quienes defienden la convivencia siempre compleja pero viable. La de quienes no dejan de mirar a Gaza, ni a Cuba, ni al Congo, ni a su vecina. La de quienes no quieren dejarse llevar por la corriente. La de quienes no quieren ser Mitläufer.

Así, en calcetines.

Yayo Herrero

Es activista y ecofeminista. Antropóloga, ingeniera técnica agrícola y diplomada en Educación Social.

miércoles, 22 de abril de 2026

Ofrecemos la postura del tejido asociativo y comunitario
(50 entidades)
de Zaragoza ante la postura de bloqueo del
Ayuntamiento  a la regularización extraordinaria
de migrantes.
Comunidades Cristianas  Populares de Zaragoza
nos adherimos también a este  pronunciamiento.

PRONUNCIAMIENTO DEL TEJIDO ASOCIATIVO Y COMUNITARIO DE ZARAGOZA


ANTE EL BLOQUEO DEL AYUNTAMIENTO DEL PROCESO DE REGULARIZACIÓN EXTRAORDINARIA

Denunciamos el bloqueo institucional y el racismo administrativo en los procesos de regularización que obedecen a decisiones políticas que están vulnerando derechos fundamentales de personas migrantes en nuestra ciudad.

La gestión del Ayuntamiento de Zaragoza, bajo el gobierno de Natalia Chueca (PP-Vox), constituye un claro ejemplo de racismo institucional. Lo que estamos viendo no es desorganización, es una estrategia consciente de obstaculización.

La centralización de los trámites en la Plaza del Pilar, la paralización de la atención en juntas municipales y servicios sociales, y la ocultación de vías alternativas de registro no solo han generado colas y saturación, sino que también han construido, de forma deliberada, un escenario de colapso que busca transmitir a la opinión pública una falsa imagen de caos, señalando a las personas migrantes como problema, cuando en realidad son víctimas de estas decisiones.

Detrás de cada fila hay historias concretas, personas que trabajan, que cuidan, que sostienen barrios enteros y que hoy se ven obligadas a esperar durante horas bajo el sol, en condiciones indignas, por un documento que debería estar garantizado.
Denunciamos que:
  • Se está imponiendo un trato diferenciado según la situación administrativa, vulnerando principios básicos de igualdad y no discriminación.
  • Se están bloqueando canales de acceso a documentación esencial, como los certificados de empadronamiento y de vulnerabilidad, imprescindibles para iniciar procesos de regularización.
  • Se está empujando a las personas a situaciones inhumanas, con largas esperas en la calle, mientras recursos públicos permanecen infrautilizados (como se puede observar el interior del ayuntamiento totalmente vacío).
  • Se está desinformando de manera sistemática, ocultando que existen múltiples vías para realizar estos trámites.
La regularización es una cuestión de justicia social y de derechos humanos. Reconoce una realidad que ya existe, la de personas que viven, trabajan y forman parte de esta ciudad. Bloquear este proceso desde las instituciones es ejercer violencia administrativa, perpetuar la precariedad y alimentar discursos racistas y excluyentes.

Rechazamos cualquier política que convierta la burocracia en una herramienta de exclusión. Las instituciones públicas deben garantizar derechos, no restringirlos ni administrarlos de forma discriminatoria.

Demandamos 

la descentralización inmediata de los trámites, garantizando el acceso en todos los registros municipales. El refuerzo urgente de medios humanos y materiales para responder a la demanda existente. Información clara, accesible y veraz sobre todos los procedimientos disponibles. La revocación de cualquier instrucción interna que suponga discriminación directa o indirecta.

Frente al avance de discursos de odio, más comunidad, más justicia y más humanidad.

¡Las vidas migrantes también importan!

¡Zaragoza será antirracista y antifascista!

Regularización YA YA YA!

FIRMAS DE ORGANIZACIONES, COLECTIVOS Y PLATAFORMAS

  1. Movimiento Antirracista de Zaragoza

  2. Voces Migradas Sociedad Ilimitada

  3. Asociación Olla Comunitaria del Gancho

  4. Asociación Nicaragua Libre

  5. Feministas Aragón por Nicaragua

  6. Asociación Juvenil Colectivo Saharaui LEFRIG

  7. Asociación Sociocultural El Cantero de Torrero 

  8. Federación de Asociaciones de Barrios de Zaragoza (FABZ)

  9. Campa, colectivo de apoyo a disidencias presas en Aragón.

  10. Asociación la Maloca.

  11. Plataforma Nosotras Raíces del Mundo. 

  12. Amarantas, colectiva feminista y antiracista ññ

  13. Kemet Zaragoza 

  14. Argentines Migrantes Zaragoza 

  15. SOS Refugiados

  16. Plataforma Rosa Cortés 

  17. Anticapitalistas Aragón

  18. Asamblea Ciudadana por la Paz y contra las Guerras 

  19. Asociación Vecinal de la Madalena Calle y Libertad 

  20. EUFORIA. Familias Trans - Aliadas

  21. Asociación Las Bielas Salvajes

  22. Asociación Trabajadoras del Hogar y Cuidados de Zaragoza 

  23. Asociación Vecinal Cuarte Bajo Huerva

  24. Comité Óscar Romero de Aragón

  25. Comunidades Cristianas Populares_Asociación Popular Solidaria

  26. Consejo Diocesano de Acción Católica de Zaragoza

  27. Paraguas Feminista Zaragoza

  28. Ayuda a Refugiadas Zaragoza

  29. Asamblea feminista 8M

  30. Iniciativa por Palestina Zaragoza 

  31. Ateneo Republicano de Zaragoza 

  32. Vagas y Maleantes

  33. Colectivo Amalgama

  34. Asociación Vecinal La Granja de San José

  35. Chrysallis Aragón 

  36. CGT

  37. Asociación Vecinal Montes de Torrero-Venecia

  38. Asociación Barro y Albardín

  39. Asociación de Mujeres de Conakry en Aragón (AMUCAR)

  40. Red AFRICagua


domingo, 8 de marzo de 2026

Tomado de Religión Digital

8 de marzo, conmemoración del día de la mujer: tiempo de no bajar la guardia

.../...
Sería bueno preguntarnos a fondo, de qué lado queremos estar. Y si somos personas creyentes, preguntarnos si nuestra fe nos desinstala y nos permite el juicio crítico que tuvo el mismo Jesús sobre la sociedad de su tiempo y que tantas otras personas a lo largo de la historia han sabido mantener e incluso dar la vida por esta causa, luchando por su transformación. Porque no lo olvidemos: Jesús en la sociedad patriarcal de su tiempo, se relacionó con las mujeres de igual a igual (mujer samaritana), las ayudó a superar las exclusiones que las mantenían en un segundo lugar (hemorroísa, mujer encorvada, siriofenicia, etc.) y las llamó a integrar su comunidad como verdaderas discípulas, haciendo a una de ellas -María Magdalena- la primera testiga de su resurrección.
.../...
Es tiempo de no bajar la guardia, empujando la transformación de la sociedad patriarcal porque todos -mujeres y varones- tenemos derecho a vivir en una sociedad sin exclusiones de ningún tipo y, mucho menos en razón del sexo. Y, por supuesto, seguir luchando porque también en la Iglesia esa igualdad sea una realidad. Se han dado pasos y son de celebrar, pero mientras persistan lugares, funciones y ministerios, negados a las mujeres, no es real la igualdad fundamental y el testimonio eclesial no puede ser creíble.

miércoles, 11 de febrero de 2026

Las comunidades de base celebran la regularización.




Las Comunidades Cristianas Populares de Valencia CELEBRAMOS la regularización aprobada por el Gobierno. ¡Una buena noticia y una gran alegría para muchos de nuestros hermanos y hermanas inmigrantes que llevan más o menos tiempo intentando sobrevivir con muchas dificultades por la falta de papeles. Nos alegramos con ellos y ellas y esperamos que no encuentren muchas trabas en ese proceso.

VALORAMOS que esta regularización ha sido fruto no sólo de un acuerdo del Gobierno con Podemos, sino del trabajo de muchos miles de personas y cientos de organizaciones que recogieron más de 700.000 firmas, admitidas finalmente a trámite en el Congreso por amplia mayoría (con la sola negativa de VOX). Es, por tanto, como Iniciativa Legislativa Popular (ILP) un logro de movilización popular y de solidaridad de la gente.

LAMENTAMOS que en un objetivo tan netamente evangélico y humanitario, impulsado también por muchos sectores eclesiales, haya desentonado la postura reaccionaria de algunos obispos y sectores eclesiásticos demasiado identificados con la extrema derecha más racista, xenófoba y clasista. Esperamos que la Iglesia actúe más como seguidora de Jesús y casa de acogida y trabaje por la plena inclusión de los hermanos y hermanas más vulnerables en una sociedad más justa y fraterna.  

Esta buena noticia no nos hace olvidar la TENDENCIA XENÓFOBA, RACISTA Y FASCISTA de los gobiernos de otros países y de las élites más ricas y poderosas. También en Europa y en España hay una tendencia de derechización que hemos de procurar contestar exigiendo más democracia, más humanismo y defendiendo los Derechos Humanos y los derechos sociales que tanto ha costado conseguir y están amenazados, como el sistema Público de Educación, de Sanidad, de pensiones, el derecho a la vivienda, etc. La democracia participativa es una exigencia para una sociedad más justa.

Esta regularización PUEDE SUPONER UNA ESPERANZA, un alivio y una alegría para muchas personas que existen, viven, trabajan y conviven en nuestros campos y ciudades, pero sin papeles y sin derechos, víctimas de explotación y exclusión social…, y pasar a ser personas con derechos que puedan trabajar y vivir dignamente, y convivir sin complejos de exclusión y miedos de expulsión. Esperamos que se haga realidad esa esperanza para el mayor número posible de personas, hermanos y hermanas nuestras.

Ello NOS COMPROMETE también a estar a su lado, a apoyarles y ayudarles. Su regularización también nos beneficia como sociedad, con su trabajo y cotización, con su aporte humano y cultural que enriquece la diversidad y nos hace una sociedad más abierta y humanitaria.

Comunidades Cristianas Populares de Valencia. Febrero 2026.

lunes, 5 de enero de 2026

El Papa pide que se respete "la soberanía de Venezuela" y "superar la violencia"


"Sigo con gran preocupación la evolución de la situación en Venezuela. El bien del querido pueblo venezolano debe prevalecer por encima de cualquier otra consideración y llevar a superar la violencia y emprender caminos de justicia y paz, garantizando la soberanía del país, asegurando el estado de derecho inscrito en la Constitución, respetando los derechos humanos y civiles de todos y cada uno, y trabajando para construir juntos un futuro sereno de colaboración, estabilidad y concordia, con especial atención a los más pobres de la sociedad".

jueves, 11 de diciembre de 2025

El genocidio continua
Alto al fuego real
Justicia y reparación para Palestina





Ayer miércoles, día 9, Día Internacional de los Derechos Humanos, nos concentramos una vez más en Zaragoza para alzar la voz por Palestina
No hay paz con ocupación
No hay justicia sin reparación   




jueves, 20 de noviembre de 2025

 

HAZTECOOP, flores de todo el mundo — OTOÑO 2025


Del 26 de noviembre al 10 de diciembre te invitamos a descubrir una propuesta que combina arte, solidaridad y derechos humanos.

📸 EXPOSICIÓN:
Médicos del Mundo en territorio palestino ocupado
📍 Nave 2, Centro Cultural Manuel Benito Moliner

Además, el 10 de diciembre, Día Internacional de los Derechos Humanos, tendremos un encuentro muy especial:

🗣️ Presentación de proyectos de cooperación con cofinanciación municipal 2025
🎤 Charla con Alexandra Cordero, de Médicos del Mundo, con amplia experiencia en territorio palestino desde 2006
🕕 18:00 h · Nave 2, Centro Cultural Manuel Benito Moliner


Un espacio para reflexionar, aprender y acercarnos a realidades que necesitan ser escuchadas.
Te esperamos.

martes, 7 de octubre de 2025

MANIFIESTO DE LAS RELIGIONES Y CULTURAS CONTRA EL GENOCIDIO EN GAZA
Madrid, 6 de octubre de 2025 – Instituto Cervantes



Alzamos nuestras voces como una sola. Las alzamos porque el sufrimiento de la población palestina es insoportable. Las alzamos porque en Gaza, con cada día que pasa, algo esencial de nuestra humanidad se desmorona.

Nos dirigimos a los gobiernos, a líderes políticos, a las instituciones internacionales, a los medios de comunicación, a las organizaciones de la sociedad civil y, sobre todo, a todas las personas que aún no han renunciado a su conciencia ni a su capacidad de indignarse ante los actos de barbarie, ante las decenas de miles de asesinatos que el actual gobierno y el ejército de Israel están cometiendo en Gaza.

Condenamos los criminales atentados del 7 de octubre del 2023 y exigimos la liberación de todos los rehenes. También afirmamos que la actual campaña de destrucción y muerte emprendida por el Estado de Israel no comenzó en esa fecha: es la expresión más brutal de una política de ocupación, colonización y apartheid que lleva décadas gestándose y ejecutándose. No se puede aislar el presente de esa historia.

Gaza se ha convertido en el escenario del sufrimiento humano más desgarrador de nuestro tiempo. Es hoy un símbolo brutal del dolor y de la injusticia. El lenguaje ya no alcanza para nombrar este infierno. Prácticamente toda la población de Gaza vive desplazada y asediada, sin un lugar seguro donde refugiarse; más de la mitad son menores de edad.

Como consecuencia del asedio total impuesto por las autoridades israelíes, el 100 % de la población de Gaza corre ahora riesgo de hambruna, según Naciones Unidas. La infancia está siendo golpeada con una crueldad insoportable. La protección especial que el Derecho Internacional Humanitario otorga a la infancia no se ha cumplido: han sido asesinados, mutilados, cercados por el hambre y el miedo.

Los ataques contra la población civil, la destrucción de infraestructuras esenciales, la obstrucción sistemática de la acción humanitaria, la privación deliberada de agua y comida y el desplazamiento forzoso constituyen graves violaciones del Derecho Internacional Humanitario, son muestras de una acción genocida consciente por parte del gobierno de Israel, con la complicidad de muchos países occidentales.

A esta devastación se suma un modelo de ayuda impuesto por el Gobierno de Israel que excluye a Naciones Unidas y a las principales agencias humanitarias, fragmentando y politizando la asistencia, militarizándola y utilizándola como arma de sometimiento. Miles de personas han sido asesinadas o heridas en puntos de ayuda militarizados, atacadas por el ejército israelí.

Mientras tanto, el mundo observa y no hace nada efectivo. Gobiernos que se proclaman democráticos guardan silencio, se limitan a actos simbólicos o apoyan la masacre. Medios de comunicación que deberían informar con rigor evitan nombrar el genocidio y llegan

a apoyar a sus perpetradores. Instituciones que nacieron para proteger la dignidad humana permanecen paralizadas.

Con cada niña y cada niño muertos, con cada madre que llora sin fuerzas, con cada familia sepultada bajo los escombros, algo de nosotros también desaparece. En el futuro no podremos decir que no lo vimos venir. La protección es un derecho y una obligación legal. La historia no juzgará lo que dijimos, sino lo que hicimos —o no hicimos—. Lo que ocurre ha alcanzado proporciones escandalosas de genocidio histórico. Desde los principios éticos, jurídicos, espirituales y humanistas más elementales, condenamos sin paliativos esta barbarie y exigimos responsabilidades.

Elevamos nuestra voz como lo hicieron los profetas bíblicos, coránicos y los de cualquier tradición, como lo hacen hoy todas las personas de buena voluntad —cristianas, musulmanas, judías, budistas, creyentes y no creyentes—, convencidas de que la dignidad del prójimo es sagrada.

Reclamamos a la Comunidad Internacional, a la Unión Europea y al Gobierno español:
•El cese inmediato de los bombardeos y la violencia del ejército israelí contra Gaza y el pueblo palestino.
•La protección efectiva de la población civil, conforme al Derecho Internacional Humanitario por todos los medios necesarios.
•La apertura total y sostenida de todos los pasos fronterizos para permitir la entrada masiva y sin condiciones de ayuda humanitaria.
•El respeto pleno del mandato de UNRWA y de todas las agencias humanitarias.
•El fin de los castigos colectivos, del uso del hambre y del desplazamiento forzado como armas de guerra.
•La rescisión del Acuerdo de Asociación UE–Israel, por incumplimiento flagrante de derechos humanos.
•La ruptura de relaciones diplomáticas con el gobierno genocida de Israel.
•El establecimiento de sanciones económicas contra Israel y contra las empresas que estén colaborando y lucrándose del sufrimiento de la población palestina.
•La exclusión de Israel de toda competición y evento internacional.
•Un embargo total que prohíba el tráfico de armas por tierra, mar y aire en dirección a Israel, incluyendo el tráfico que se realiza a través de las bases americanas en nuestro suelo.
•Un verdadero plan de paz que suponga el reconocimiento del derecho de autodeterminación del pueblo palestino y la desaparición del régimen colonial y de apartheid al que se ve sometido.
•La liberación inmediata de los miembros de la Global Sumud Flotilla secuestrados por Israel en aguas internacionales, violando el Derecho internacional.

Hoy, aquí, en el corazón de Madrid, reafirmamos solemnemente que la causa del pueblo palestino es también la causa de toda la humanidad. No es un conflicto lejano: es una herida abierta en la conciencia común.
Nota de prensa

Religiones y culturas se unen en el Instituto Cervantes contra el genocidio en Gaza

Madrid, 7 de octubre de 2025


En un acto marcado por la emoción y el compromiso ético, ayer lunes 6 de octubre a las 19:00 horas, el Instituto Cervantes de Madrid abrió sus puertas para acoger el encuentro “Religiones y Culturas unidas contra el genocidio en Gaza”, una convocatoria ciudadana que reunió a voces espirituales, culturales y sociales para denunciar la violencia y reclamar paz y justicia.

El evento, celebrado en la sede de la institución (C/ Alcalá 49), congregó a un público diverso, creyente y no creyente, unido por un mismo propósito: no permanecer en silencio ante el sufrimiento del pueblo palestino.

Durante la primera parte del encuentro intervinieron seis representantes de distintas tradiciones religiosas y comunitarias, quienes ofrecieron un testimonio plural y unánime en defensa de la dignidad humana:
Juan José Tamayo, Secretario General de la Asociación de Teólogos y Teólogas Juan XXIII
Esther Ruiz, Iglesia Evangélica Española
Yusuf Fernández, Comunidad Islámica
Simona Perfetti, Comunidad Budista
Liliana Córdova, Red Internacional Judía Antisionista
José Antonio Vázquez, Grupo Espiritualidad y Derechos Humanos Podemos

Cada intervención fue un llamado ético a la conciencia colectiva, subrayando la urgencia de nombrar la injusticia y de tender puentes entre culturas y religiones como herramientas para la transformación social. El acto recordó que la paz verdadera no nace de la indiferencia, sino de la valentía de denunciar la barbarie y de la esperanza compartida de quienes creen que la dignidad humana no reconoce fronteras ni credos.

La parte final del encuentro estuvo cargada de profundidad simbólica y emoción. La actriz y poeta Isabel Ordazofreció una lectura sentida de una poesía de una autora palestina, dando voz poética al dolor y la resistencia de un pueblo herido.

Posteriormente, Natalia Millán, profesora de Ciencias Políticas de la Universidad Complutense de Madrid, fue la encargada de leer el manifiesto final “Religiones y culturas contra el genocidio en Gaza”, un texto que sintetiza el espíritu del encuentro y llama a la acción ética y ciudadana frente a la tragedia humanitaria que vive el pueblo palestino. El Instituto Cervantes se convirtió, por una noche, en un espacio de convergencia espiritual y ciudadana donde la palabra y el silencio se hicieron resistencia y memoria.