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miércoles, 13 de mayo de 2026

 En calcetines


En el libro Los amnésicos. Historia de una familia europea, la periodista Géraldine Schwarz revisa, a partir de la experiencia de su propia familia, el papel que jugaron en el genocidio nazi los Mitläufer, es decir, la mayoría de personas alemanas que “se dejaron llevar por la corriente” y acumularon las pequeñas cobardías e indiferencias que crearon las condiciones para que se cometiesen crímenes de Estado brutales. Sin la suma de aquellas participaciones y complicidades infinitesimales, Hitler no hubiera podido perpetrar el Holocausto contra las personas judías, el Samudaripen contra el Pueblo Gitano y Sinti o las masacres contra disidentes sexuales o políticos.

Schwarz afirma que el propio Führer era consciente de que necesitaba esa corriente afín y tanteó con cierta regularidad a su pueblo para ver hasta dónde podía llegar, dónde se encontraba el umbral de lo intolerable.

La periodista relata que la primera deportación de personas judías organizada en Alemania tuvo lugar en octubre de 1940, en la región en la que vivía su abuelo. 6.500 personas fueron deportadas a plena luz del día y de forma visible, guardando, eso sí, unos mínimos. Se utilizó un tren de pasajeros –y no de mercancías como se haría después– y se evitaron las exhibiciones públicas de violencia.

Todo el pueblo vio cómo los deportados recorrieron el camino hasta la estación de tren. Niños llorando, ancianas agotadas, todos arrastrando maletas y algunas pertenencias, como ahora vemos en Gaza. Todo sucedió ante los ojos de un vecindario apático, incapaz de reaccionar humanamente. Dice Schwarz que cuando la información de esta deportación piloto llegó a Berlín, Hitler comprendió que el pueblo alemán estaba listo para “caminar con él”.

Poco después, un episodio demostró que las reacciones de la población eran importantes para el régimen. En 1941, la oposición de la ciudadanía y algunos obispos católicos y protestantes había conseguido poner fin a la operación Aktion T4 que perseguía el exterminio de personas con discapacidades físicas o mentales. Hitler la había puesto en marcha para purgar la raza aria de lo que consideraba vidas sin valor.

Cuando esta operación secreta ya había asesinado en las cámaras de gas a más de 70.000 personas en Alemania y Austria, Hitler tuvo que ceder ante la indignación popular y poner fin a esa dimensión del genocidio.

Para Géraldine Schwarz, este episodio demuestra dos cosas. La primera, que el nazismo no solo estaba inscrito en las élites que después de la guerra fueron sometidas a procesos de desnazificación, sino que permeaba una buena parte de la sociedad que consentía y a la que, según la periodista, se blanqueó posteriormente, revistiendo de ignorancia e incapacidad lo que había sido complicidad.

La segunda es que lo que pasa en los barrios y en los pueblos importa y puede determinar la historia en la vida concreta, que la presunción de impotencia es un pretexto que permite desresponsabilizarse de lo que sucede alrededor.

¿Qué hubiera pasado si en lugar de ir a favor de la corriente se hubiese actuado contra una política que revelaba sin tapujos la intención de acabar con pueblos enteros?

Desde hace algunos años vemos crecer actuaciones reales y performances racistas y supremacistas. Devoluciones en caliente, detenciones e identificaciones constantes, discursos en torno a la prioridad nacional, afirmaciones y contrafirmaciones sobre la nacionalidad, promesas de que las ayudas y servicios públicos que se quieren desmantelar para todos serán solo para los de aquí…

¿Y si se trata de tanteos para comprobar hasta dónde podemos llegar, cuál es el umbral de tolerancia, si hay una masa crítica de Mitläufer que se sumen a la corriente?

Hace unos días, en un partido amistoso entre la selección de España y la de Egipto, una parte del público que se encontraba en las gradas del estadio de Cornellá berreó cuando sonaba el himno de Egipto y coreó canciones ofensivas hacia las creencias que suponían que tenían los miembros del otro equipo.

En un sueño bonito, los jugadores locales se hubiesen marchado del campo. Se hubiesen negado a jugar delante de esa afición. Porque no puede haber un partido amistoso con ese clima y no se puede legitimar como afición a quienes se comportan de esa forma.

Pero no se vio esa reacción entre los jugadores, a pesar de que, incluso un miembro del propio equipo, estaba afectado por los ataques. Qué buen rollo dará compartir desnudez en el vestuario y tener que llamar compañeros a los mismos que fueron incapaces de hacer un gesto minimísimo.

La realidad construida y sobreexpuesta en muchos medios de comunicación y redes sociales es abrumadora. También lo fue en la Alemania nazi cuando, a la vez que se ensayaban las deportaciones, la propaganda mediática se empleaba a fondo.

Se trata de adoctrinar a la población para que las deseadas deportaciones y las exhibiciones de crueldad lleguen a convertir a la mayor parte de las personas en cómplices medio asustados y medio convencidos. Hoy, los discursos construyen meticulosamente el miedo hacia los menores que llegaron sin sus padres, hacia las cuidadoras, las cocineras, los trabajadores de la construcción, las jornaleras del campo o simplemente hacia la gente que se busca la vida… Los discursos de odio intentan conseguir esa suma de cobardías y temores que hagan tolerable la deshumanización.

Hace unas semanas una persona negra, Serigne Mbayé, fue abordada por la policía mientras metía las llaves en la puerta de su propia casa. En una de las varias versiones que la policía dio sobre lo que había pasado, decía que buscaban un delincuente e identificaron a un sospechoso que merodeaba por la zona. Porque la policía sabe que las personas racializadas no pasean por las calles de su barrio. Merodean y son sospechosas hasta cuando vuelven a casa.

Todas hemos visto las imágenes. A través de ellas nos hemos asomado a lo que le pasa a muchas personas todos los días. La cuestión es que, en esta ocasión, los vecinos y vecinas del bloque salieron a tratar de impedir la detención, siendo al final ellos mismos detenidos. CTXT publicó algunos artículos en los que quienes habían vivido la situación la contaban.

Una amiga que vive en el edificio me dijo que a algunos se los llevaron en calcetines. Estaban en casa y salieron como estaban, sin pensarlo. Con la coleta a medio hacer y la ropa de andar por casa. En calcetines. Pero Serigne Mbayé no se fue solo.

Pocos días después, y tras algunas movilizaciones contra algunos centros de acogida de menores no acompañados en Cantabria, un grupo de chavales de un instituto tocaban en la puerta del centro de acogida e hicieron una única, humana y radical pregunta. ¿Bajáis a jugar al fútbol con nosotros?

Los menores estaban a punto de salir de excursión, pero la suspendieron y jugaron un partido de verdad amistoso. Juntos, jugaron el mejor fútbol, el de equipo, el de compañeros. Sin una equipación plagada de anuncios publicitarios, sin botas con tacos de hierro. Solo un balón y un montón de chavales en zapatillas.

En CTXT queremos recoger la historia de las vidas concretas que acogen. La de quienes permanecen vigilantes y no se detienen ni a ponerse los zapatos. La de quienes defienden la convivencia siempre compleja pero viable. La de quienes no dejan de mirar a Gaza, ni a Cuba, ni al Congo, ni a su vecina. La de quienes no quieren dejarse llevar por la corriente. La de quienes no quieren ser Mitläufer.

Así, en calcetines.

Yayo Herrero

Es activista y ecofeminista. Antropóloga, ingeniera técnica agrícola y diplomada en Educación Social.

domingo, 25 de enero de 2026

 

Un centenar de personalidades de Aragón firma un manifiesto "por una campaña electoral constructiva"


Son cerca de un centenar de pensadores, artistas, gestores, profesores
 y también empresarios quienes este viernes han prestado su firma 
para un manifiesto titulado 
La campaña electoral que queremos en Aragón 
en el primer día de la campaña de las elecciones en Aragón
. El texto, que apela a la responsabilidad de los candidatos 
de las distintas formaciones, reivindica la Comunidad 
como "tierra de pactos y de concordia" 
y aboga por buscar "propuestas concretas para construir 
el mejor Aragón posible en los próximos cuatro años".

Texto íntegro del manifiesto

En Aragón vamos a celebrar próximamente elecciones autonómicas. Los aragoneses y aragonesas elegiremos a quienes tendrán la responsabilidad de gobernarnos durante los próximos años. No es un trámite menor: en juego está el presente y, sobre todo, el futuro de nuestra tierra. 

Aragón es y ha sido tierra de pactos y de concordia. No solo los tiempos recientes sino la larga historia de Aragón demuestra nuestra profunda vocación por el respeto al otro y la resolución pacífica de los conflictos. Sirvan como ilustración algunos hechos: desde la mediación del pueblo de Ansó en 1375 para cerrar el conflicto de las Tres Vacas —un acuerdo que aún hoy pervive como el tratado de paz en vigor más antiguo de Europa— hasta el Compromiso de Caspe (1412), uno de los grandes ejemplos europeos de resolución pacífica de una crisis política mediante el pacto entre territorios. No en vano, la ciudad de Zaragoza fue designada en 2009 Sitio Emblemático de Cultura de Paz por la UNESCO. Aragón también ha sabido convertir el acuerdo en instituciones duraderas: en 1926 impulsó la Confederación Hidrográfica del Ebro, primer organismo del mundo de gestión integrada de una cuenca, y en Zaragoza, hace más de 600 años, nació el Hospital de Nuestra Señora de Gracia con una misión radicalmente inclusiva para su tiempo, atendiendo a cualquier persona sin distinción de origen o condición. Incluso en el terreno de los derechos, Aragón marcó un precedente excepcional cuando el 10 de octubre de 1325, por iniciativa de las Cortes bajo Jaime II, se prohibió de forma pionera la tortura judicial, afirmando la dignidad humana y la exigencia de pruebas racionales.


Si nuestros antepasados, en condiciones históricas mucho más difíciles, supieron construir los cimientos de una convivencia basada en el respeto mutuo, la libertad y el pacto entre iguales, hoy es obligación de todos defender y agrandar, si cabe, la preciada herencia recibida. La campaña electoral que se avecina es una oportunidad más para demostrar que es posible realizarla “a la manera aragonesa”: debatiendo propuestas realistas que den respuesta colectiva a los problemas y necesidades de las personas; con pasión, sí, pero respetando siempre a quien las formula.

Ante una realidad nacional e internacional en la que desgraciadamente se está dilapidando una convivencia respetuosa con las normas, el diálogo, el respeto mutuo, la solidaridad… existe un riesgo real de contaminación para cualquier comunidad, también para Aragón, con el resultado final de la destrucción de un preciado capital social. Las campañas electorales crean unas condiciones favorables a esa contaminación y es por ello que es más necesario que nunca estar alerta para prevenir que ocurra. Y la mejor forma de conseguirlo, en opinión de los firmantes de este escrito, es que el fondo y la forma de la campaña se ajuste lo máximo posible a estas recomendaciones.

1. Propuestas concretas para construir el mejor Aragón posible en los próximos cuatro años. Queremos escuchar ideas, planes y proyectos precisos y comprometidos sobre cuestiones que afectan de lleno a la vida cotidiana: vivienda; apoyo a agricultores y ganaderos; respuesta ante los más frecuentes fenómenos climáticos extremos; servicios públicos de sanidad, educación, seguridad e infraestructuras de calidad; protección de la infancia ante redes sociales tóxicas; lucha contra la soledad no deseada; prevención de la desertificación y deterioro de los suelos y los territorios; defensa del tejido empresarial dinámico y diverso, limitando los “monocultivos” económicos; gestión del agua y freno a la contaminación de acuíferos; impulso de prácticas culturales y facilidades reales para la emancipación juvenil, el papel de las regiones en la cultura de la paz, el uso eficaz de la inteligencia artificial para el desarrollo económico y social. Y muchas otras cuestiones que afectan de lleno a nuestra vida cotidiana.

2. Priorizar e imaginar futuro: respuestas inmediatas y un horizonte con propósito para Aragón. Pedimos conocer las propuestas para una agenda de gobierno que conjugue lo urgente y lo importante: medidas concretas desde el inicio de la legislatura para los problemas que ya requieren respuesta —como la vivienda, las emergencias climáticas o los servicios en el entorno rural— y, al mismo tiempo, una visión de largo plazo para el Aragón de 2030, 2040 y 2050. Cada vez más observamos una tendencia a gobernar de manera reactiva, a golpe de actualidad y de titulares. Pero el ejercicio público serio exige algo más: analizar, priorizar y decidir qué se atiende primero, qué se protege siempre y qué transformaciones se emprenden para dejar a quienes vengan después un legado próspero y sostenible.

3. Propuestas para reforzar la convivencia, la confianza mutua y la vida pacífica. Pedimos una campaña y una conversación pública realista y serena que renuncie de forma explícita al populismo fácil y a los discursos que convierten al adversario en enemigo. Reclamamos un debate de propuestas dirigidas a proteger la convivencia entre todas las personas que vivimos en Aragón, vengan de donde vengan y piensen como piensen. La discrepancia es legítima; el insulto, no.

4. Espacios de debate sereno y riguroso. Pedimos que durante la campaña existan tiempos y lugares para contrastar ideas con calma, templanza y rigor, con la participación de los partidos políticos y de la sociedad civil.

5. Un papel responsable de los medios de comunicación y de las redes sociales. Que contribuyan a este debate civilizado y no premien a quienes insultan, polarizan y embarran la campaña electoral. Animamos a todas las personas y entidades que compartan este deseo a rubricar este manifiesto y a hacerlo visible, para demostrar que en esta tierra somos mayoría la gente de concordia, heredera de nuestro mejor legado histórico.

lunes, 5 de enero de 2026

El Papa pide que se respete "la soberanía de Venezuela" y "superar la violencia"


"Sigo con gran preocupación la evolución de la situación en Venezuela. El bien del querido pueblo venezolano debe prevalecer por encima de cualquier otra consideración y llevar a superar la violencia y emprender caminos de justicia y paz, garantizando la soberanía del país, asegurando el estado de derecho inscrito en la Constitución, respetando los derechos humanos y civiles de todos y cada uno, y trabajando para construir juntos un futuro sereno de colaboración, estabilidad y concordia, con especial atención a los más pobres de la sociedad".

lunes, 4 de agosto de 2025

 

“EL CRISTIANISMO DE BASE EN EL ANTIFRANQUISMO"

*1*

Mesa redonda convocada por los colectivos
AMALGAMA y PENSAMIENTO CRÍTICO.
Intervención de Santiago Villamayor, exjesuita obrero
Zaragoza 30/05/2025

En la mesa redonda se expusieron las perspectivas de la HOAC y de la JOC, de las parroquias de periferia, de la Comunidades Cristianas Poulares y de la Misión Obrera que me correspondió a mi. El periodo se circunscribió a la década de los 70. Esta exposición no será tanto un estudio crítico cuanto un recordatorio vivencial.

SENTIDO DE ESTA MEMORIA HISTORICA
            
Suelo expresar sentimientos muy diversos cuando recuerdo esa década de los 70, tan intensa y volcada enteramente en la caída del franquismo, en la construcción de la democracia y la transición a un nuevo cristianismo. Años en los que arriesgamos el puesto de trabajo y la familia, cambiamos las creencias, perdimos salud, incluso pisamos la cárcel y algunos sufrieron tortura y muerte. Cuando nos desclasamos y lo dimos todo a pecho descubierto.

¡ Y ha cambiado todo tanto ! La sociedad y nosotros. Por eso, uno de estos sentimientos es de satisfacción, por lo vivido, por lo logrado. Tenemos un país diferente, un estado de derecho y bienestar, el 70% de la población vive con cierto desahogo, (el 30 roza la pobreza).

1. MISIÓN OBRERA Y PROLETARIZACIÓN.
“Nazarín” de Luis Buñuel

Y este “desde” los pobres, expresado en el Pacto de las Catacumbas[1], nos llevó a la proletarización o naturalización con la clase obrera. El pobre era el obrero que además vivía en barrios deficientes. Y la misión obrera, un movimiento pequeño pero muy comprometido, curas, seminaristas, religiosas y militantes cristianos, que entendieron eso del amor al prójimo como un aproximarse en todo a los pobres, a los trabajadores asalariados. Un nacer de nuevo en otra clase social, con otros vecinos. Una identificación mayor con el Jesús de los marginados que con el Hijo de Dios encarnado. Ponerse en el lugar del otro no solo moralmente sin tambien físicamente. Con su trabajo, su vida, para experimentar en propia carne las condiciones de bronce, que imponía el sistema en esos años. Era Engels el que decía que no se piensa igual desde un palacio que desde una cabaña.


Eso fue la MISION OBRERA
Objetivamente

El trabajo manual asalariado
La vida en barrio
El bolsillo escaso
El compromiso sociopolítico
La voluntad de permanencia en la base social
La pertenencia critica a la Iglesia



2. LA CONDICIÓN OBRERA.
“Tiempos modernos”, de Chaplin.

La inmigración de los pueblos:

Los ministros Lopez Rosó y Lopez Bravo crearon en esos años los Polos de desarrollo en varias ciudades grandes del país y allí se concentró la inmigración. España comenzaba a industrializarse y a crecer gracias sobre todo a una mano de obra barata. Los inmigrantes venían del Sur, andaluces, extremeños, murcianos (llamar a uno murciano era algo así como llamare gitano u hoy “moro”) Llegaban en carros y vagones de 3ª, estaban realquilados, en habitaciones y parcelas, algunos con derecho a cocina (recuérdese la película “linea 47”). Las condiciones de trabajo eran duras, sin sindicatos, encargados tiranos, barriadas sin servicios…



3. MISIÓN OBRERA EN ZARAGOZA. RECUERDO DE BELÉN
“Un lugar en el mundo” entre la clase obrera y la Iglesia

Llegué al Picarral en 1970 y me encontré en el corazón de la Misión obrera, foco de una revolución humanista, política y profética. Habíamos dejado esa religión sobrenaturalista, de derechas, burguesa, moralista y doctrinal y nos guiaban los otros hilos de la tradición: la mística y la defensa de la justicia y la fraternidad. Y entramos en las  comunidades entre los pobres, en la Izquierda  de Dios, en La Teología de la liberación. Una teología de abajo a arriba, con un nuevo lenguaje: la caridad “se llamaba” solidaridad; la salvación, liberación; el “Reino de Dios”, la sociedad igualitaria y fraternal sin clases; el apostolado, compromiso; Dios, el grito y alegría de los pobres


El colectivo de Belén

Allí estaban Juan Hacha, Eugenio Arraiza, Luis Anoro, Carmelo Martínez, Manolo Fortuny, y llegamos, primero Jacinto Lasheras y luego Luis de Pablo, y yo. Jacinto se fue a las Graveras, un barrio de gitanos. Con Luis nos fuimos de patrona a casa de Asunción y Florencio. Asunción nos enseño el valor del sufrimiento y de la resiliencia y el compromiso: dos hijas con parálisis progresiva, un hijito atropellado por un camión y su marido fallecido prematuramente.

Había más lugares proféticos en la periferia de Zaragoza; en S. Lino, S. Agustín, la Jota, La Química, Oliver, Valdefierro, Torrero, Casablanca. Abogados laboralistas (que no los “profesionales cristianos”). Cristianos por el socialismo, diáconos de Oliver, salesianos de Las Fuentes, Carmelitas de la Química, Lourdes y Pili en Valdefierro, etc

Una posición critica frente a la Iglesia caracterizaba tambien a la Misión Obrera. La jerarquía en general estuvo con la sublevaron franquista y algunos obispos eran miembros de las Cortes y del Consejo del Reino. Por fidelidad obrera y por rescatar la Iglesia de los pobres tuvo lugar el siguiente acto de protesta en la Iglesia de Santa Rita


El cristianismo como puente del cambio de clase. La lucha obrera fue cosa de los trabajadores pero se solidarizaron con ellos algunos sacerdotes y miembros de las ordenes religiosas conversas y de la burguesía sincera. Los colegios de jesuitas recibían por entonces alumno de las clases altas. Algunos de ellos se tomaron en serio la sinceridad para con el evangelio y se proletarizaron. Con estudios en universidades extranjeras, varios idiomas y larga formación, no tuvieron a menos insertares como currantes en las barriadas de las grandes ciudades. Constituyeron un aldabonazo muy fuerte entre sus familias, la Iglesia y la sociedad en general.


4. LA QUÍMICA LUEGO LA ALMOZARA
“Selma” Convergencia de esperanzas y activismos.



La lucha en el barrio

Donde más se proyectó la acción de los cristianos de base fue en los barrios.. Siempre de forma anónima, sin constituirse en ninguna organización paralela a los partidos de izquierdas Al principio las asociaciones se constituyeron según las normas del régimen franquista, Asociaciones de Cabezas de Familia. Era la tapadera legal para la lucha clandestina que se llevaba a cabo fundamentalmente por los comités de barrios. Nuevos compañeros jesuitas se incorporaron a la misión obrera y tuvimos que formar un nuevo equipo y decidir a en qué barrio nos situamos pues no cabíamos en el Picarral.



5.-PEQUEÑO EXCURSO POSTERIOR

Y es el momento de explicar esa perspectiva de una democracia radical y de consenso. Ya en aquellos tiempos del postfranquismo se atisbaba la ruptura con los estereotipos del marxismo ortodoxo: el proletariado como sujeto histórico; la lucha de clases como motor de la revolución, el materialismo histórico como doctrina determinista y científica y la sociedad sin clases como destino infalible o final de la historia.



CONCLUSIÓN…

Comenzába la intervención con cierta resignación porque queda mucho para ese sueño de la igualdad y la fraternidad, y la sociedad se ha aburguesado. Pero acabamos también con una satisfacción mayor por todo lo cambiado.

La presencia de los cristianos de base en la lucha contra el frnquismo y la liberación de los pobres fue muy importante. Carrillo atribuía el cambio democrático a la labor conjunta de Comisiones Obreras y los cristianos de base. Pero además situó a una parte de la Iglesia a la izquierda de Dios

El comunismo y las tradiciones revolucionarias fueron nuestros compañeros de viaje antes que las jerarquías católicas vinculadas a la sublevación franquista. El comunismo humanista dejó de tener la cara temible de la expropiación de la propieda privada.
En estos tiempos de impotencia en la acción

lunes, 2 de junio de 2025

 

CHARLA-DEBATE

miércoles 4 de junio 2025. 18:30
BIBLIOTECA ARAGÓN. c/Doctor Cerrada 22

Intervienen:
José María Rubio Rubio - Parroquias-JOC Juventud Obrera Católica
María Antonia San Pío Sierra - HOAC Hermandad Obrera de Acción Católica
Santiago Villamayor Lloro - Misión Obrera
Concha Martínez Latre - Comunidades Cristianas Populares

miércoles, 30 de abril de 2025

 Comunicado de Redes Cristianas sobre el próximo Papa



Ante la inminencia del cónclave que elegirá al sucesor del Papa Francisco, desde REDES CRISTIANAS sentimos la necesidad de compartir algunas reflexiones que consideramos urgentes.

El pontificado de Francisco representó una ruptura significativa con la etapa anterior, caracterizada por papados de orientación conservadora. Su sensibilidad hacia los pobres y excluidos, su impulso por una Iglesia más abierta, fraterna e inclusiva, y su valentía para cuestionar estructuras de poder despertaron esperanzas en amplios sectores del pueblo creyente. Por ello, muchos fieles temen hoy que su sucesor no comparta ese talante y que el proceso de reforma iniciado sufra una involución. Compartimos esta preocupación y deseamos que el nuevo pontífice consolide y profundice el camino de solidaridad con los oprimidos, de denuncia profética de las injusticias y de construcción de una Iglesia que viva la igualdad y la dignidad de todos sus miembros.

Valoramos positivamente la actitud reformista de Francisco, quien encomendó al Sínodo de la Sinodalidad la tarea de identificar y corregir aspectos inadecuados de una tradición eclesial de siglos. No obstante, lamentamos que, a pesar de su talante renovador, persisten realidades como el dogmatismo, el culto látrico y la estructura jerárquico-clerical. La tarea de erradicar estas lacras sigue pendiente, y consideramos que el nuevo Papa debería comprometerse activamente en su superación.

Entre los desafíos más urgentes que el futuro pontífice debería enfrentar señalamos: la crisis provocada por los casos de pederastia, la persistencia de actitudes clericalistas, las discriminaciones basadas en género, orientación sexual o condición social, y la falta de apertura al diálogo ecuménico e interreligioso. Asimismo, es fundamental que la Iglesia reconozca la importancia de respetar la laicidad, favoreciendo una convivencia donde la fe sea fermento de libertad y servicio, y no imposición en la esfera pública ni sobre las conciencias individuales.

Sin embargo, consideramos fundamental ir más allá de las expectativas depositadas en una sola figura. El método de elección papal, reservado a unas decenas de cardenales designados por pontífices anteriores, refleja una forma elitista y no democrática de gestión eclesial, en contraste con el ideal de una Iglesia como “pueblo de Dios”. Confiar todo al perfil personal del próximo Papa perpetúa una lógica de dependencia vertical —una forma de “papalatría”— que desdibuja la responsabilidad colectiva de toda la comunidad creyente.

Queremos reafirmarlo con claridad: el proyecto de Jesús de Nazaret, y no la autoridad personal de ningún líder, debe ser siempre la fuente y la medida de la vida eclesial. La verdadera fidelidad al Evangelio exige que el protagonismo recaiga sobre todo el pueblo creyente, animado por el Espíritu, discerniendo y actuando en comunión. El papel del Papa y del episcopado sólo se justifica en la medida en que permanezcan fieles al mensaje de Jesús, impulsando una Iglesia “en salida”, al servicio de la vida y de la esperanza de los pueblos, especialmente de los más pobres y olvidados.

Anhelamos una Iglesia que viva desde la humildad, respete la autonomía de las realidades civiles y ofrezca su fe como propuesta libre y liberadora. Una Iglesia que no pretenda dominar los espacios sociales ni políticos, sino que sea profética en su palabra, laica en su espíritu y fraterna en su vida cotidiana. Una Iglesia que implemente las propuestas del Sínodo de la Sinodalidad, promoviendo igualdad real en su interior, donde la jerarquía sea servicio y no poder, donde se aborden temas pendientes como el celibato opcional de los clérigos y la participación igualitaria de las mujeres y de todos los bautizados, sin exclusiones por género, orientación sexual o condición social, tal como ocurría entre los primeros seguidores de Jesús.

Soñamos con una Iglesia que asuma el diálogo ecuménico e interreligioso no como un gesto de mera tolerancia, sino como una vocación auténtica de construir puentes, reconocer la acción del Espíritu más allá de sus límites institucionales y colaborar activamente en la promoción de la paz, la justicia y el cuidado de la creación. En este compromiso con la paz, es indispensable un rechazo claro de toda forma de guerra y, especialmente, de las matanzas masivas que desfiguran la dignidad humana y destruyen pueblos enteros. La fidelidad al Evangelio exige un testimonio radical a favor de la no violencia y de una cultura de encuentro. Asimismo, el clamor de la Tierra y de los pobres reclama una conversión ecológica más decidida: abrazar una opción ecológica no sólo como un discurso, sino como una praxis concreta que cuestione los estilos de vida insostenibles y las estructuras injustas que generan exclusión y devastación ambiental.

En este camino de renovación, resulta esencial fortalecer la cohesión de las diversidades existentes en el seno de las iglesias, entendiendo la pluralidad de tradiciones, culturas y sensibilidades no como un obstáculo, sino como un don que enriquece la comunión. Esta apertura a la diversidad debe ir acompañada de una apuesta decidida por profundizar los intentos de comunidad real, donde se escuchen y valoren todas las voces, especialmente las que históricamente han sido marginadas. En esta línea, se vuelve urgente que las iglesias, particularmente aquellas con fuerte arraigo nacional o privilegios históricos, renuncien a posiciones de poder que contradicen el testimonio evangélico.

El futuro de la Iglesia no se juega únicamente en la elección de un nombre, sino en la decisión cotidiana de sus miembros de vivir según la lógica del Reino: justicia, fraternidad, misericordia y libertad.

lunes, 9 de diciembre de 2024



¿REVELACIÓN O DELITO? Cuando el sabio apunta a la luna…

Comunicado de Redes Cristianas


5 de diciembre de 2024

Un corrupto confeso, un “bulos” profesional, un revelador incauto y un juez venal. ¿Escaleta para un sainete de Arniches?

El caso es simple, pero importante por la tramoya política que lo maneja. Puede reducirse a lo siguiente: el corrupto reconoce su delito ante la Justicia; el bulos redirecciona la confesión y convierte, por arte de magia, la Justicia en reo y al corrupto en ofendido. Queriendo reconducir las cosas, aparece el revelador como detergente oficial. Finalmente, el Juez venal prioriza la versión del bulos, y “empuñeta” al incauto revelador.

Este caso es símbolo de otras novelas parecidas. Con un calado ético y político que va más allá de la ironía humorista del sainete, nos lleva a las siguientes reflexiones:

1ª Cuando un corrupto, intentando desviar la atención del propio delito, denuncia la revelación del mismo utilizando mentiras o bulos, debería ponernos en guardia para mantener el foco justamente en lo prioritario, que es el delito, y desenmascarar las tácticas de manipulación. No deberíamos caer en el ridículo de quedarnos “mirando el dedo, cuando el sabio apunta a la luna”, como denuncia el adagio chino.

Porque el mayor problema en este caso no es la revelación, sino el delito de corrupción. La revelación, por más que se quiera, siempre será un problema secundario y sobreañadido, nunca puede sobreponerse ni eliminar el delito primero y principal que es la corrupción.

Recurrir a bulos o mentiras para evitar la rendición de cuentas o conseguir otros intereses espurios revela una intención perversa que pretende confundir al incauto y desviar la atención sobre el problema principal.

2ª Pero existe otra reflexión no menos interesante: la revelación del delito cuando éste afecta al derecho y bienestar público —aunque, al límite pudiera romper el secreto oficial—, no solo es ética, sino necesaria para garantizar la verdad y la justicia. Porque en una sociedad democrática nunca se puede usar la mentira para tapar delitos y atacar los esfuerzos por hacer justicia.

3. Finalmente, un juez que prioriza la revelación del delito sobre el delito mismo está haciendo un mal uso de la función que ejerce en nombre de la sociedad. La excelencia del juez está en ajustar su profesionalidad a la ética más limpia y diáfana de la sociedad a la que sirve. Éticamente está obligado a dar cuenta a esta de los recursos de tiempo, medios y costes que está invirtiendo en cada caso.

La historia está llena de jueces que no son una garantía moral para la ciudadanía. Desde siempre el juez venal ha estado en el punto crítico de mira del profeta porque su mala praxis causa extorsión a la sociedad, principalmente a las personas más vulnerables.

Y cuando ocurren estos extremos en una sociedad indefensa (que ni siquiera el Parlamento democráticamente elegido puede juzgar) uno tiene todo el derecho a preguntar: ¿quién juzga al juez venal?

Nuestra postura en Redes Cristianas seguirá apoyando siempre los valores fundamentales de la justicia: veracidad, equidad y humanidad.

viernes, 29 de noviembre de 2024

Comunicado de Redes Cristianas: ¿espantajo o grotesco esperpento?


Sobre los Acuerdos del Estado con la Santa Sede

Uno de los temas destacados de la Ponencia Marco del PSOE para el próximo Congreso Federal nº 41 de 2025 es la revisión de los Acuerdos del Estado español con la Santa Sede. Acuerdos que datan de hace más de 40 años, algunos incluso anteriores a la Constitución de 1978.

El documento ve necesario actualizar los acuerdos, adaptándolos a la democracia constitucional, con el fin de alcanzar, de una vez, la separación entre el Estado y la Iglesia. También se habla de garantizar la Libertad Religiosa y de Culto y de caminar hacia la Libertad de Conciencia.

Todo esto, que se enmarca dentro de una política de laicidad intentando reforzar la independencia de las instituciones públicas respecto a la religión, ha sido duramente criticado por la Conferencia Episcopal Española. Al finalizar su 124 Asamblea Plenaria ha llegado a considerarlo un enfrentamiento ideológico y ha lamentado que el PSOE «saque a pasear el espantajo de la denuncia de los Acuerdos de 1979”. Refiriéndose a estos Acuerdos, su portavoz, César García Magán, recordó que «se trata de tratados internacionales» que no se pueden romper «unilateralmente».

El debate sobre estos temas ha sido abordado en otras ocasiones por el PSOE, sin ir más allá del mero debate. ¿Podemos esperar que ahora va a llegar más lejos? Así, en la ponencia marco de su 40º Congreso Federal del 2021, que define las líneas programáticas y políticas a seguir, señala su intención de denunciar estos acuerdos con la intención de avanzar hacia un Estado más laico, donde la religión católica no tenga privilegios especiales sobre otras creencias o instituciones laicas. Esta denuncia implica:

1. La financiación a través del sistema tributario (casilla de la Iglesia en el IRPF).
2. Exenciones fiscales para propiedades de la Iglesia.
3. Presencia de la religión en la educación pública.
4. Aspectos relacionados con la simbología religiosa en espacios públicos.

No causa ninguna gracia que se califique de “espantajo” la mera intención de acabar con unos privilegios preconstitucionales que perpetúan agravios y discriminación entre las instituciones y la ciudadanía. Supone tal conciencia de superioridad y dominio en sus calificadores que nos retrotrae a otras épocas de infausto recuerdo.

¿Tiene esto algo que ver con el evangelio de la igualdad y la justicia? ¿Dónde queda aquello de “Devolved al César lo que es del César y a Dios lo que es de Dios?

Desde hace décadas, los cristianos y cristianas de base venimos denunciado y exigiendo a los poderes públicos que acaben con el “esperpento” que supone mantener intocables, después casi medio siglo, unos privilegios franquistas en una sociedad que pretende ser democrática.

Redes Cristianas


lunes, 4 de noviembre de 2024


Una Iglesia sinodal tiene que ser una iglesia de iguales

Comunicado de Redes Cristianas sobre el Sínodo de la Sinodalidad

Los distintos Sínodos convocados por el Papa Francisco (familia, juventud, Amazonía, Sinodalidad) han generado grandes expectativas en los sectores de la Iglesia Católica que pensamos que son urgentes las reformas profundas, tanto en la estructura como en aspectos doctrinales. El riesgo, ya acabando el año 2024, es que la Iglesia no conecte con la mentalidad y problemática de las mujeres y los hombres del siglo XXI y con los avances de la Ciencia que nos permiten entender mejor muchos aspectos que afectan directamente a la vida de tantas personas.

Valoramos pues que el Papa haya tomado estas iniciativas que han permitido la expresión libre de los católicos y católicas a través de las consultas realizadas y que en el mismo Vaticano se haya podido hablar públicamente de temas que en otros tiempos no hubiera sido posible.

Sin embargo, las conclusiones de estos sínodos, incluso en este último, sancionadas por el Papa y asumidas directamente para poner énfasis en la estructura sinodal, han dejado mucha desilusión y pocas esperanzas en que la Iglesia aborde o al menos abra la puerta a cambios significativos que son, a nuestro juicio, muy necesarios y urgentes. De hecho, ya vamos muy tarde.

La participación de laicos en el reciente Sínodo, minoritaria pero existente, y de mujeres, laicas y religiosas, igualmente minoritaria, es sin duda algo positivo pero siempre teniendo en cuenta, no solamente la desproporción numérica en comparación con los clérigos, sino también que, a falta de una estructura democrática en la Iglesia, los participantes en el Sínodo fueron propuestos por las conferencias episcopales o a instancias de la jerarquía.

Otro motivo de desilusión ha sido la decisión del Papa Francisco de sustraer al debate y votación de la última etapa del Sínodo aquellos temas que requerían un análisis previo de expertos. Se han creado comisiones, de nuevo, sin conocerse claramente con qué criterios, que tienen de plazo hasta junio de 2025 para presentar sus conclusiones. ¿Qué ocurrirá después de esa presentación? En esas comisiones se están debatiendo temas que, a nuestro juicio, son claves para el avance y la reforma necesaria, el acceso de las mujeres al diaconado entre otros.

Si leemos el punto 60 del documento final del Sínodo, podemos valorar positivamente que se reconozca la contribución esencial de las mujeres en la Iglesia a través de la Historia, para afirmar después que hace falta discernimiento, pero vemos con tristeza cómo, de nuevo, se pide a las mujeres algo que no se pide a los hombres: atestiguar que su papel en la Iglesia es importante. A Redes Cristianas le parece una exigencia irrenunciable, para que la Iglesia sea verdaderamente sinodal, la igualdad a todos los niveles de todos sus miembros y eso incluye a las mujeres y a las personas homosexuales, de las que apenas se dice nada en el documento final, ni siquiera una mención explícita, así como a otros sectores de Iglesia discriminados. Se pide la acogida, pero a la vez se mantienen barreras que habría que derribar.

Queremos pensar que el mensaje del documento final que llama a ser sinodales en las iglesias locales, se va a traducir de una manera efectiva en que se hagan realidad las afirmaciones de los apartados que hablan de la estrecha relación entre lo consultivo y deliberativo, de la rendición de cuentas por parte de la jerarquía y de la “saludable descentralización” (134) .

Ante la constatación de la diversidad en la Iglesia, es necesario y urgente armonizar esa diversidad para que la llamada a la unidad no frene las legítimas y fundadas propuestas de amplios sectores del Pueblo de Dios (sensus fidelium).

También, para terminar este comunicado, queremos reivindicar la figura, fundacional y profundamente sinodal, de las comunidades de base en Redes Cristianas, y plasmar el último punto de nuestra Carta de Identidad.

(Quiénes somos | Redes Cristianas):

Contribuir desde todas nuestras posibilidades a la transformación radical de la Iglesia y de su presencia en el mundo. Desde el estilo que rezuma el Evangelio, creemos que nuestra Iglesia necesita una transformación profunda en todas sus dimensiones: bíblicas y teológicas, éticas y morales, pastorales y litúrgicas, místicas y organizativas. Siguiendo las huellas de muchas personas y movimientos cristianos que en el pasado han dado testimonio de una Iglesia encarnada y servidora del mundo, necesitamos recobrarla hoy como ámbito de vida y libertad, de denuncia y de propuesta, de búsqueda y creatividad, de amistad y alegría. Entre todas y todos vamos intentar sorprender al mundo con la Buena Noticia de que la Iglesia ya se está poniendo en actitud de ser “la sal de la tierra y la luz del mundo”, que quiere el Evangelio.

3 de noviembre de 2024

domingo, 6 de octubre de 2024

Infobae Cultura publica un fragmento 
de “El espíritu de la esperanza”
un libro donde el filósofo surcoreano
Byung-Chul Han 
propone abandonar el miedo y el resentimiento, 
verdaderas amenazas para la democracia

Para pensar...


Byung-Chul Han sorprende con un mensaje positivo: “Recuperar una vida en la que vivir sea más que sobrevivir”

Es uno de los filósofos más influyentes y respetados del momento. Todos lo conocen. Byung-Chul Han, nacido en Seúl, Corea del Sur, y formado en Berlín, Alemania, presentada una mirada profundamente crítica sobre el capitalismo, puntualmente al régimen neoliberal dominante, generalmente oscura y negativa, pero esta vez, en su nuevo libro, hay otra cosa. Ya su título dice mucho: El espíritu de la esperanza, que acaba de publicar en Argentina el sello Manantial.

Los escenarios apocalípticos son diversos y contundentes: guerras, migraciones masivas, atentados, catástrofes climáticas, crisis, pandemias. Hay una inminente amenaza de hundimiento y extinción. En este asfixiante panorama, ¿qué lugar ocupa la esperanza? ”Nos abre tiempos futuros y espacios inéditos, en los que entramos soñando”, se lee en la contratapa. “Posibilita nuevos acontecimientos precisamente cuando más imposibles parecerían”.

En este libro, Byung-Chul Han “emprende no ya un viraje, sino una verdadera superación hacia una alentadora visión del hombre. En el espíritu humano anida la capacidad de hacer fecundo lo más yermo. Precisamente en los escenarios más desoladores el espíritu es capaz de remover ese viento que nos trae aires de esperanza”. A continuación, Infobae Cultura publica un fragmento exclusivo de El espíritu de la esperanza:

Estamos padeciendo una crisis múltiple. Miramos angustiados a un futuro tétrico. Hemos perdido la esperanza. Pasamos de una crisis a la siguiente, de una catástrofe a la siguiente, de un problema al siguiente. De tantos problemas por resolver y de tantas crisis por gestionar, la vida se ha reducido a una supervivencia. La jadeante sociedad de la supervivencia se parece a un enfermo que trata por todos los medios de escapar de una muerte que se avecina. En una situación así, solo la esperanza nos permitiría recuperar una vida en la que vivir sea más que sobrevivir.

Se ha difundido un clima de miedo que mata todo germen de esperanza. El miedo ha sido desde siempre un excelente instrumento de dominio. Vuelve a las personas dóciles y fáciles de extorsionar. La esperanza es la única que nos hace ponernos en camino. Nos brinda sentido y orientación, mientras que el miedo imposibilita la marcha.

La esperanza es una figura dialéctica. La negatividad de la desesperación es constitutiva de la esperanza. También san Pablo subraya que la negatividad es inherente a la esperanza:
Nos gloriamos incluso de los sufrimientos, porque sabemos que el sufrimiento da firmeza para soportar, y esa firmeza nos permite ser aprobados por Dios, y el ser aprobados por Dios nos llena de esperanza. Una esperanza que no defrauda.

No es lo mismo pensar con esperanza que ser optimista. A diferencia de la esperanza, el optimismo carece de toda negatividad. Desconoce la duda y la desesperación. Su naturaleza es la pura positividad. Vive en un tiempo cerrado. Desconoce el futuro como campo abierto a las posibilidades. Nada acontece para él. Nada lo sorprende. Le parece que tiene el futuro a su entera disposición. Sin embargo, al verdadero futuro es inherente la indisponibilidad. El optimista nunca otea una lejanía indisponible.

A diferencia del optimismo, que no carece de nada ni está camino de ningún sitio, la esperanza supone un movimiento de búsqueda. Quizá sea precisamente por eso que nos lanza hacia lo desconocido, hacia lo intransitado, hacia lo abierto, hacia lo que todavía no es, porque no se queda en lo sido ni en lo que ya es. El optimista no necesita razonar su actitud. En cambio, la esperanza no la hay sin más como algo obvio. Nace.

También el pesimista vive en un tiempo cerrado. Está encerrado en la «cárcel del tiempo». El pesimista no se aviene a nada y rechaza todo cambio, sin abrirse a nuevos mundos posibles. Es tan testarudo como el optimista. Tanto el optimista como el pesimista son ciegos para las posibilidades.

Hay que distinguir también la esperanza del «pensamiento positivo» y de la «psicología positiva». La psicología positiva se desliga de la psicología del sufrimiento y trata de ocuparse exclusivamente del bienestar y de la dicha. 
Se reprime la conciencia de que el sufrimiento siempre se transmite socialmente. La psicología positiva psicologiza y privatiza el sufrimiento, mientras que deja intacto el complejo de cegamiento social que lo causa. El culto a la positividad aísla a las personas, las vuelve egoístas y suprime la empatía, porque a las personas ya no les interesa el sufrimiento ajeno.

A diferencia del pensamiento positivo, la esperanza no le da la espalda a las negatividades de la vida. Las tiene presentes. Además, no aísla a las personas, sino que las vincula y reconcilia. El sujeto de la esperanza es un nosotros.

En la Epístola a los Romanos leemos:
«Ahora bien, si lo que se espera ya está a la vista, entonces no es esperanza, porque ¿para qué esperar lo que ya se está viendo?».8 La modalidad temporal de la esperanza es el todavía no. Ella está abierta a lo venidero, a lo que aún no es. Es una actitud espiritual, un temple anímico que nos eleva por encima de lo ya dado, de lo que ya existe. Según Gabriel Marcel, la esperanza está trenzada «en el tejido de una experiencia en curso», metida en una «aventura que aún no ha terminado». Esperar significa «conceder un crédito a la realidad», tener fe en ella, dejarla que se preñe de futuro. La esperanza nos hace creer en el futuro. El miedo, en cambio, nos hace perder toda nuestra fe y resta crédito a la realidad. Por eso, impide el futuro.

El espíritu de la esperanza supone también un avance. Trabaja para avanzar en plenas tinieblas. Sin tinieblas no hay luz.

Hemos entresacado frases y párrafos de la reseña de Infobae; si quieres leer la reseña en su totalidad, accede al siguiente enlace: 

lunes, 29 de abril de 2024

 Tomado de Religión Digital

El blog de Juan José Tamayo
"También los movimientos religiosos integristas se alimentan del odio"

'Odio, por tanto, existo': Manos Limpias, Hazte Oír…, y algún obispo


"Estamos viviendo una situación nueva en las relaciones entre religión y política: la alianza entre la derecha extrema, la extrema derecha y las organizaciones cristianas integristas de carácter fundamentalista"

"Esta alianza se produce actualmente en España entre Hazte Oír, organización católica española de ideología ultraconservadora, y Vox, partido político de extrema derecha

"Hoy estamos asistiendo a una nueva alianza entre el pseudo-sindicato Manos Limpias y Hazte Oír, que han presentado sendas querellas contra Begoña López, esposa del presidente del Gobierno Pedro Sánchez … El juez Juan Carlos Peinado ha aceptado a trámite la querella de Manos Limpias sin la debida y obligada constatación"

"A la alianza se ha sumado, como viene haciendo de manera sistemática en situaciones similares, el obispo de Orihuela-Alicante, Juan Ignacio Munilla, que acusa a Pedro Sánchez directamente en tono desafiante"

viernes, 21 de julio de 2023

Miradas cristianas: José I. González Faus  De cara al 23-J: Saber quién nos va a gobernar

"Nuestro sistema exhibe: una mentira estructurada, una democracia enferma y un cristianismo corrompido"

De cara al 23-J: Saber quién nos va a gobernar

Votar es un deber y no votar es una cómoda estupidez que favorece siempre a los malos. Pero ir a votar implica elegir quién nos va a gobernar y aquí es donde podemos equivocarnos pensando si nos gobernará Feijóo o Sánchez, o Díaz, o Abascal, o… Pues no tanto.
No nos gobernarán Feijóo, Sánchez, Díaz o Abascal sino otros nombres... Quien nos gobernará tras el 23J son otros nombres como estos: A. Ortega, del Pino, J. Roig, Escotet, D. Maté, Abelló, Fluxá, Alicia Koplowitz… El próximo presidente del gobierno será en realidad “un mandao” que hará lo que le dejen esos señores

Cuidado pues hermanos porque vuestra responsabilidad es muy grande: podréis llamaros católicos pero no cristianos, por ese total desconocimiento de Jesús. Y una religiosidad desvinculada de Jesús tiene el gran peligro de convertirse en fariseísmo

Tener el gobierno no es lo mismo que tener el poder

Nuestro sistema exhibe: una mentira estructurada, una democracia enferma y un cristianismo corrompido
.../...

domingo, 21 de mayo de 2023

Clarificador esquema sobre las elecciones
elaborado a partir de un artículo de la
Comisión Nacional de la HOAC.
"Noticias Obreras" del 2000

LAS ELECCIONES SON INSTRUMENTOS CONCRETOS AL SERVICIO
DE UNA DEMOCRACIA  EN CONSTRUCCIÓN 

Punto de partida: estamos en una situación caracterizada principalmente por:

  1. un desprestigio y desinterés por lo político
  2. un clima cultural individualista y competitivo
A.- Las elecciones(y el gobierno y el parlamento...) son instrumentos de la democracia, aunque no sean la democracia misma.

B.- Que están al servicio de la democracia = un modo de entender la vida con:
  • Finalidades colectivas
  • Una articulación de libertad/igualdad/solidaridad efectivas
  • Atención preferente a los empobrecidos, dada la asimetría de oportunidades
  • Participación protagonista de los de "abajo" (de quiennes los "elegidos" son representantes, ni menos ni mas).
C.- Las propuestas democráticas han de ser concretas, o sea:
  • De vida común
  • Evaluables
  • Viables (consiguientemente hay que contemplar la tensión entre lo deseable y lo posible).
  • Manifiestan por lo tanto, cuál es el orden de prioridades
    • Coherencia (aun aceptando un cierto nivel de incoherencia)
    • "Talante" que es algo distinto pero también importante
D.- Aceptamos que estamos siempre en una democracia en construcción y para ese proceso proponemos esta tabla de prioridades objetivas actuales:
  • Lucha contra la marginación/exclusión social
  • Regulación ecológica de la economía
  • Lucha contra el paro/precariedad laboral
  • Solidaridad internacional (especial atención a la inmigración)
  • Potenciar una cultura para la democracia y mecanismo democráticos de funcionamiento
¿Es posible que desde el 2000 aún estemos como estamos?