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miércoles, 6 de mayo de 2026

 


¿Qué impide que yo sea bautizade?

Por Ene Galván

Premio Redes Cristianas «Atrévete a soñar», 14 de marzo de 2026


Soy trans. Desde bien joven aprendí (me enseñaron) que la espiritualidad y lo LGTBIQ+ son incompatibles: primero en la Iglesia, y después en el Orgullo. Y sin embargo, cada vez me cuesta más ignorar esta llamada.
La siento en mi interior.
La siento en mi conexión con cada ser humano, con cada animal y planta, con cada valle y montaña, con cada río en su camino hacia el mar.
Escucho esta llamada e intento responder, pero no sé hacia dónde mirar y no encuentro las palabras.Soy el eunuco etíope (Hch 8:26-39): buscando sin encontrar, leyendo sin entender.
¿Cómo podré si alguno no me enseñare?
Sigo buscando y sigo leyendo, porque en mi hay esperanza. Porque me atrevo a soñar. Soñar que encuentro a quienes, como hizo Felipe, están dispuestos a dejar de lado sus prejuicios y sentarse conmigo a conversar. Porque Felipe vio a una persona que era miembro de una minoría sexual, extranjero y de otra raza, pero nada de eso le importó. Felipe vio a un hermano bendecido por la gloriosa diversidad de la Creación, se sentó a su lado y compartió con él la Buena Nueva. Y con ese acto Felipe declaró al mundo: la Buena Noticia de Jesucristo es para todes.

Las disciplinas, ángulos y niveles desde los que se puede analizar el presente y el futuro potencial de la Iglesia, tanto en su vertiente institucional como en su sentido comunitario, no solo son innumerables sino que están interrelacionados.
Un análisis que se circunscriba exclusivamente a un sólo ámbito, por exhaustivo que sea, nos aportará una visión necesariamente limitada y, aunque necesaria, nunca suficiente. Dicho esto, creo que ante la situación de crisis actual, no sólo en la Iglesia sino en el mundo en general, urge un análisis muy concreto:
el de la dialéctica diversidad/uniformidad.

Un aspecto definitorio de la ideología fascista y de extrema derecha es su obsesión con la pureza. Una obsesión que surge de un intenso miedo existencial, del pánico a desaparecer, a ser sustituido o diluirse. El detonante de ese miedo suele ser una reducción (real o percibida) del poder de un grupo hegemónico en favor de otros grupos, desembocando en una reacción extrema y catastrofista: se entiende que compartir el poder significa perderlo y que perder el poder conduce necesariamente al declive y la destrucción. La auto-conservación se convierte en un objetivo primordial en un contexto en el que los Otros son la principal amenaza.
Así, la pureza (racial, sexual, cultural, espiritual, doctrinal…) se convierte en un elemento central de la retórica y la praxis ultra-derechista.
Se construye e impone como ideal una definición estricta e inflexible del Nosotros—binaria, dicotómica, en oposición al Ellos—y se utiliza como la vara de medir de lo que es aceptable o inaceptable en todas las esferas de la vida, pública y privada.
Lo diferente ya no genera curiosidad, sino rechazo. La mezcla no se considera enriquecedora, sino contaminante. La uniformidad se convierte en dogma y la diversidad en anatema.

Irónicamente, la obsesión ultraderechista con la “degeneración”, y su intento desesperado de evitarla con sus leyes de pureza, es precisamente lo que desemboca en su propio declive social, cultural, político, económico, espiritual, artístico e incluso biológico. Disciplinas científicas tan dispares como la Historia, la Ecología, la Sociología, la Genética o la Psicología muestran a través de sus investigaciones que la uniformidad debilita a los individuos y las comunidades, mientras que la diversidad los fortalece.
La biodiversidad es esencial para el equilibrio de los ecosistemas y su pérdida los conduce al colapso.
Las economías diversificadas son más estables y resilientes que las que se basan en unos pocos sectores. El monocultivo empobrece la tierra y debilita las plantas, haciéndolas más vulnerables a las plagas y aumentando el riesgo de pérdidas de cosechas. La diversidad genética es de vital importancia para la salud y la capacidad de adaptación de las poblaciones, como se evidencia en la mayor prevalencia de síndromes y trastornos hereditarios en las comunidades que practican la endogamia y poseen un acervo genético reducido. La homogeneidad depaupera, produciendo individuos y comunidades aislados, neuróticos y rígidos, incapaces de innovar y adaptarse, progresivamente más vulnerables e inevitablemente decadentes. Por su parte, la diversidad enriquece, contribuyendo a la flexibilidad, la creatividad y la capacidad de adaptación, creando individuos y comunidades fuertes y resilientes. Dios ha hecho de la diversidad una condición necesaria para la vida, la salud y la prosperidad. La Iglesia, en su sentido amplio, se encuentra en medio de una crisis existencial que dura ya décadas y ante la que tiene que tomar una decisión: replegarse en la uniformidad o abrirse a la diversidad. Ya hay movimientos en ambos sentidos. La parte de la Iglesia que entiende el poder como un arma que blandir, como el único medio para asegurar su propia existencia inmutable, y que considera su propia existencia inmutable como un fin en sí mismo, ha optado por la vía de la uniformidad. En alianza con una extrema derecha con cuyo pánico existencial se identifica, esta parte de la Iglesia aboga por la exclusión, el rechazo al diferente, el inmovilismo, la nostalgia y la cerrazón. La parte de la Iglesia que entiende el poder como una herramienta de opresión, como un medio para dominar y subyugar al vulnerable, y que considera la lucha por la liberación como una de sus principales responsabilidades, camina en la senda de la diversidad. Mano a mano con otros movimientos y comunidades que comparten el horizonte de la liberación, esta parte de la Iglesia opta por la inclusión, la bienvenida al diferente, la transformación, la esperanza y el diálogo. Esta última Iglesia, diversa, transformadora y liberadora, es con la que yo me atrevo a soñar. No solo soñar. Es la Iglesia que me atrevo a construir. Y “atreverse” es la palabra, porque hace falta coraje, porque implica asumir riesgos y enfrentarse a la violencia. Pero me atrevo. Me atrevo a soñar y construir una Iglesia capaz de leer los signos de los tiempos, en lugar de ser el ciego que no quiere verlos. Los ataques constantes y cada vez más crueles a la diversidad que vemos en la destrucción de la naturaleza, la violencia contra las mujeres, los migrantes y las personas LGTBIQ+, el racismo y los discursos de odio, el maltrato animal … tienen en todos los casos consecuencias desastrosas para nuestro planeta, nuestras comunidades y nuestra salud física, mental y espiritual. Los signos son claros: la apreciación, defensa y cuidado de la Diversidad de la Creación es el camino a seguir. La alternativa solo engendra odio, deterioro y muerte.

Me atrevo a soñar y construir una Iglesia que recuerda y se enorgullece de sus orígenes marginales y anti-sistema, que escoge seguir la tradición valiente y radical del ministerio de Jesús de Nazaret. Jesús se rebeló ante una tradición obsesionada con la pureza, basada en una ley compuesta de cientos de normas rígidas y dominada por un estamento sacerdotal privilegiado que se adjudicaba acceso exclusivo (y excluyente) a Dios. En ese contexto, ¿qué hay más valiente y radical que afirmar que la salvación y el amor de Dios son para todes, sin excepción? El mismísimo primer milagro de Jesús, en la boda de Caná, contiene un mensaje en este sentido que demasiado a menudo se ignora. Jesús transformó el agua utilizada para las purificaciones, el agua que separaba al digno del indigno, en vino de hospitalidad y celebración, vino que se comparte, creando alegría, vínculo y comunidad. Vino que también será su sangre y a través del cual se hace presente entre nosotres. Una Iglesia que se arroga el derecho de negar los sacramentos, especialmente la eucaristía, el acceso a Cristo mismo, a aquellos que considera “impuros”, nada tiene que ver con el mensaje universalmente inclusivo de Jesús. Me atrevo a soñar y construir una Iglesia capaz de distinguir unidad de uniformidad. Porque lo que nos une como iglesia no es pertenecer a la misma raza, cultura u orientación afectivo-sexual y de género. Lo que nos une como iglesia es Cristo, su mensaje liberador y la lucha esperanzada por el Reino. En palabras de Pablo (Gal 3:26-28) “porque todos sois hijos de Dios por la fe en Cristo Jesús, pues todos los que habéis sido bautizados en Cristo, de Cristo estáis revestidos. Ya no hay judío ni griego; no hay esclavo ni libre; no hay varón ni mujer, porque todos vosotros sois uno en Cristo Jesús.”

***
Así que sigo buscando y sigo leyendo, porque en mi hay esperanza. Porque me atrevo a soñar. Y porque ante la pregunta más importante:

¿Qué impide que yo sea bautizade? Ya conozco la respuesta:
Si crees de todo corazón, bien puedes.

viernes, 17 de octubre de 2025

 Grupo Creatividad y Esperanza 

RESPUESTAS AL CUESTIONARIO-GUÍA DE REFLEXIÓN “SOBRE LA MUERTE” 

(Septiembre 2024 - Septiembre 2025) 


PRESENTACIÓN

A lo largo de los últimos años el grupo Creatividad y Esperanza ha convocado  varias consultas sobre las nuevas formas de entender la fe cristiana y en general el  sentido de la vida. En varios de estos encuentros el tema de la otra vida y de la muerte  ha salido con frecuencia. Observamos que estas cuestiones son de especial interés para  una gran parte de la humanidad 

En este período (2024-2025) hemos debatido sobre el hecho de la muerte, su incomprensión, cómo prepararnos para ella y responder la pregunta que nos surge en muchos momentos. ¿Todo termina con la muerte? ¿Qué sentido tienen entonces tantos logros, esfuerzos y proyectos inacabados? ¿Hay alguna continuidad tras la muerte? 

En estas páginas os ofrecemos las reflexiones que hemos compartido entre  nosotros a lo largo de este período, partiendo de un marco común de 9 afirmaciones  comunes y siguiendo una guía consensuada de 7 cuestiones. 
Como veréis, nuestras opiniones sobre la muerte y la vida “después” son a  menudo divergentes. Creemos que la diferencia de perspectivas, acompañada de profundo  respeto y de mutua aceptación, constituye una riqueza, nos hace mucho bien. Damos fe  de que así es en nuestro grupo.  

Al compartir con vosotras/vosotros nuestras reflexiones, desearíamos recibir  también las vuestras, expresadas con la misma libertad. Os animamos a ello. Os lo  agradeceremos de corazón, y tal vez podremos prolongar nuestro diálogo sobre estas u  otras cuestiones de interés común o incluso celebrar un encuentro virtual sobre vuestras aportaciones.

¿Estarías interesada-interesado en participar en este encuentro?

ver video de la conversación: https://www.youtube.com/watch?v=MfL7UCnS_7E


Nuestros nombres:
Berta Muñoz (Marbella, Málaga)
Emma Martínez Ocaña (Sevilla)
Gerardo González (Santiago de Chile)
José Arregi (Aizarna, País Vasco
Santiago Villamayor (Zaragoza)
Tony Brun (Washington DC)


CUESTIONARIO – GUÍA DE REFLEXIÓN

1. ¿Qué es para mí la muerte en general?
- Disolución de todo organismo viviente
- Fin, extinción del individuo y su psique (espíritu,
conciencia…) - Paso, transformación
- No hay “muerte en general”, depende de cada muerte  

2. ¿Aprender a morir?
- Basta con aprender a vivir
- También es bueno aprender a morir
- Aprender a vivir y aprender a morir son inseparables
 
3. ¿Ayudar a morir?
- Es necesario y lo podemos hacer
- Basta acompañar en silencio
- Es una responsabilidad que implica a las instituciones
públicas - Es sobre todo tarea del personal sanitario
- Depende de cada situación
 
4. ¿Aprender el duelo?
- Es importante para muchas personas
- Se puede aprender a elaborar el propio duelo
- Se puede aprender a aliviar el duelo ajeno
- Es necesario crear ritos laicos de despedida

5. ¿Hay algún tipo de sobrevivencia después de la
muerte? - Solo en el recuerdo o la memoria
- El yo profundo sobrevive
- La conciencia sobrevive en la Conciencia
- Todo sobrevive en la “memoria cósmica”
 
6. ¿Nos enseñan algo las diversas tradiciones
sapienciales y/o religiosas?
- Sí, si se leen como lenguaje simbólico, metafórico
- Lo que enseñan son creencias hoy carentes de sentido
 
7. ¿Tienen sentido todavía categorías como inmortalidad,
resurrección, reencarnación?
- Son mitos de un pasado caduco, sin sentido
- Se prestan a una reinterpretación
- Pueden ayudar todavía a vivir y morir en confianza


AFIRMACIONES GENERALES ACORDADAS (AGA) 

1. Es un hecho comprobado que esto que entendemos por vida tiene un término 
que llamamos muerte. 
2. Pero el término “muerte” es susceptible de varios significados según el 
paradigma mental en el que se entienda. 
3. Para la gran mayoría de los hombres y mujeres de nuestra cultura occidental, la 
muerte es el fin de la vida real de la persona, de su yo, conciencia,
relaciones… 
4. Sobre el “más allá” de la muerte físico-biológica no podemos saber nada con 
certeza racional o empírica. Cuanto han dicho las diferentes tradiciones 
culturales/religiosas sobre dicho ‘más allá’ no dejan de ser un constructo 
mental sin valor de información ‘objetiva’. No por ello carecen necesariamente 
de todo sentido, en cuanto expresiones simbólicas o metafóricas (poemas, 
relatos, rituales) que pueden ayudar a asumir mejor la muerte. 
5. Las tradiciones teístas, en particular las grandes religiones monoteístas, 
responden a un paradigma metafísico dualista. Concretamente, las tres 
“religiones abrahámicas” (judaísmo, cristianismo, islam) comparten la creencia
imagen de una “resurrección universal”. Es un imaginario que, en su literalidad, 
ha perdido sentido para nosotros  
6. En múltiples tradiciones místicas universales (tradiciones hindúes, filosofía 
mística griega, mística cristiana tradicional y actual…), la muerte es el retorno 
del “espíritu”, “soplo”, “conciencia”, “ser”, “yo”… en su forma separada 
individual al “espíritu”, “soplo”, “conciencia”, “ser”, “todo”… sin forma espacial  ni
temporal. 
7. Para otros la muerte es un motivo más para dar valor a la vida presente 
encareciendo actitudes y valores que nos abren a una mayor trascendencia en 
nuestro propio ser limitado. Dígase también un mayor compromiso autónomo, 
desde la pura y bella “buena voluntad”, con la verdad, el bien, la justicia y los 
valores y responsabilidades del humanismo bioecocéntrico.  
8. Para muchas personas, religiosas o agnósticas, la principal objeción contra la 
idea de una muerte que fuera el fin absoluto es la existencia de innumerables 
víctimas que quedarían eternamente privadas de la justicia, felicidad y vida 
buena de las que se vieron privadas en (esta) vida. Lo mismo cabe decir ante
la  constatación de pérdida de muchos logros en esos mismos ámbitos.  
9. Para que cualquier ritual, relato o expresión simbólica en relación con la muerte 
sea razonable y desempeñe su función de ayuda en la elaboración positiva del 
duelo personal y colectivo, es indispensable contar con las conclusiones 
científicas suficientemente verificadas en lo que respecta, en particular, a la 
muerte como hecho físico, así como a los procesos biológicos, físicos y 
cósmicos en general.


 

lunes, 28 de octubre de 2024

Una fe adulta no puede ser sin mas
una crencia a ciegas sin ninguna pregunta.
La fe siempre debe estar sustentada por 
una conciencia crítica que no eluda
cuestiones que ayuden a purificar esa fe

Tomado de Fe Adulta  


CUESTIONES ABIERTAS PARA "DECONSTRUIR" Y "RECONSTRUIR"

1.- La Religión...

Los "defectos" de las religiones (intolerancia, violencia, abuso del nombre de Dios, sacralización del poder, separación entre sagrado y profano...) ¿son "defectos" de las religiones, o es que son así necesariamente?

La religión ¿ha sido factor de humanización? ¿o nunca lo fue?

Las religiones ¿son mediación del encuentro con Dios? ¿o impedimento?

El proyecto de Jesús ¿no es religioso? ¿en qué sentido sí o no?

La "religión cristiana" o "católica"...¿es cristiana? ¿Jesús fundó una nueva religión?

¿El cristianismo es religión o se convirtió en religión?

La Iglesia ¿es Iglesia de Jesús? ¿o es Iglesia de una religión? ¿qué se aplica mejor, el proyecto de Jesús o el proyecto religioso?

¿Cabe un cristianismo post-religioso? ¿cómo sería? ¿Se puede ser "creyente" y "no religioso"? ¿Profesamos una religión o profesamos una fe? ¿qué diferencia ves?

¿Vamos a una espiritualidad laica, no religiosa? ¿Vamos a un cristianismo laico, no religioso? ¿Cómo sería?

"Jesús era un hombre profundamente religioso". La "religiosidad" de Jesús ¿es "religiosa"? ¿en qué sentido? ¿Es lo mismo "religiosidad" que "fe"? Explícalo.

¿Sería mejor hablar de "espiritualidad" que de "religiosidad"? ¿Cómo vives tú "lo religioso" y tu fe en Jesús? ¿Lo compatibilizas?


2.-El lenguaje religioso...

La palabra "Dios" es de las más denigradas y mal usadas. ¿Qué expresiones te molestan más? ¿qué expresiones usas tú? ¿por qué?

¿Compruebas que aún existe mucho lenguaje "heterónomo": lo sobrenatural se mezcla mucho con lo mundano?

¿El lenguaje bíblico se usa literalmente? ¿O se sabe adaptar al lenguaje moderno?

El lenguaje pastoral ¿es moderno o premoderno? Por ejemplo, analizar la Exhortación papal "El gozo del Evangelio".

El lenguaje litúrgico ¿es adaptado al mundo de hoy? (no sólo en palabras, también en signos, gestos, contenidos)

3.- La biblia...

La Palabra de Dios es fundamental en la vida cristiana. ¿Se fundamenta nuestra vida en la escucha de la Palabra? ¿Alimenta ella nuestra fe?

Eso no es lo mismo que fundamentalismo. ¿absolutizamos la lectura literal, o sabemos distinguirla, interpretarla, entenderla? ¿Cómo lo hacemos?

¿Trabajamos personal y comunitariamente la formación bíblica? ¿Notamos avances?

¿Elegimos textos adecuados a cada momento, o nos da igual los que toquen?

La Palabra se proclama...¿Lo hacemos como "Palabra de Dios" o como "Palabra humana de Dios"? ¿Da lo mismo?

4.-La cristología...

Cómo nos acercamos a la persona de Jesús: con admiración, con distancia, con fe, con amor, con extrañeza, con devoción, con desconcierto...?

¿Trabajamos nuestra teología personal y comunitaria? ¿En qué dirección? ¿Nos ayudan libros de Ratzinger, de Castillo, Pagola, Queiruga...?

El Evangelio ¿es buena noticia? ¿O es un libro incomprensible? ¿Descubrimos en él a Jesús? ¿Cómo?

El Evangelio no es una biografía. Es una catequesis de unos creyentes a unas comunidades. ¿Lo leemos e interpretamos como dirigido a nosotros?

5.- La Resurrección...

¿Cómo entiende el fenómeno de las apariciones del Resucitado en el Evangelio?

¿Tiene importancia la existencia del Santo Sepulcro? ¿Qué cambiaría para ti si se encontrara el cuerpo de Jesús, o si se demostrara que se lo comieron los perros, como solía suceder a los crucifcados?

Comenta la frase "Hubo Resurrección porque antes hubo insurrección"

Y ahora esta: "porque hubo resurrección, hay insurrección".

Comenta esta frase de Casaldáliga: "Somos soldados derrotados de una Causa invencible" ¿qué significa para ti?

6.-La mariología...

Comenta la frase "Se puede ser un excelente cristiano sin ser un devoto de María" ¿Es posible?

¿Qué opinas de las devociones populares a "la Virgen de mi pueblo", o a la Virgen del Rocío, del Pilar o de los Desamparados...? ¿Rayan a veces el fanatismo? ¿Cómo compatibilizar esa devoción con el Jesús del Evangelio y la María del Evangelio?

Los "dogmas marianos" ¿son compatibles con una mentalidad moderna?

Cómo compatibilizar un feminismo creyente con la figura de María?

7.- La Iglesia...

¿Fundó Jesús la Iglesia?

¿Se reconocería Jesús en la Iglesia de hoy?

Iglesia-Comunidad de Jesús, o Iglesia-Institución. ¿Son compatibles?

La historia de la Iglesia es una historia de reformas y contrarreformas.(Asís, Gregorio, Lutero, Trento, Vaticano I, Vaticano II, Juan Pablo II...) ¿qué reformas necesita la Iglesia hoy?

¿Qué Iglesia te gustaría? O ¿cómo te gustaría que fuera la Iglesia?

8.-Los sacramentos...

¿Qué idea tienes de los siete sacramentos, uno por uno? ¿han de ser esos 7, o podrían ser otros?

¿Usas o practicas los sacramentos? ¿por qué? ¿para qué? ¿qué sentido tienen para ti? ¿Son "símbolos" o magia?

¿"Vas a Misa", o "celebras la Eucaristía"? ¿qué diferencia ves?

¿Qué sentido tiene la "excomunión" como castigo: se puede prohibir a alguien comulgar? ¿a quién? ¿por qué?

9.- La política...


¿Hay que separar lo religioso de lo mundanal? ¿Qué sentido tiene la laicidad?

¿Significa eso que los católicos no tenemos que meternos en política, y menos si es de izquierdas? ¿Cuál es tu postura personal y tu compromiso?

La Iglesia se identifica a veces con la Jerarquía, y ésta con el poder.¿La Iglesia se ha de meter en política? ¿en qué sentido?

Además de la política, qué tiene que ver la economía, la ecología, la ética, la cultura, la ciencia, el arte.... con el mensaje cristiano? ¿Qué puede aportar el cristianismo a esos aspectos de la vida?

El Reino de Dios no se identifica con ningún proyecto político. ¿Significa eso que no hay que apoyar ninguno? ¿O cómo se concreta la apuesta por el Reino?