Coordinadora

La coordinadora es el instrumento que nos permite tener un sentido más eclesial; está formada por una persona de cada comunidad y nos asegura mantenernos en comunión todas las comunidades. Los coordinadores se reunen una vez al mes para tratar los temas que afectan a todas o a alguna comunidad (organizar celebraciones, proponer temas de estudio o debate, consensuar actividades o compromisos, ser la voz pública de nuestras comunidades cuando se requiere, redactar la memoria anual, gestionar la economía común, etc.). Anualmente se renuevan los coordinadores ya que es bueno que todos asumamos un pequeño papel de militancia eclesial a través de este pequeño órgano de participación.





ACOGIDA E INTEGRACION DE PERSONAS MIGRANTES
Propuesta e invitación a la reflexión comunitaria.

Presentación
Queridos amigos y amigas:

Durante el curso pasado comentamos en la coordinadora de comunidades la posibilidad de reflexionar sobre la situación de las personas migrantes en nuestra sociedad, dado que se están produciendo situaciones preocupantes al respecto.
Vayan estas líneas simplemente como una motivación de la propuesta, estando totalmente abiertos a las aportaciones y consideraciones de cada comunidad
Propuesta
Os invitamos a abordar este tema, por diferentes motivos:
Estamos viviendo procesos migratorios de personas que tienen que salir de sus casas debido a situaciones de injusticia derivadas del reparto desigual de la riqueza, de la explotación del planeta, de las guerras, entre otros. Hablamos de mujeres, niños, niñas, hombres, echados de sus hogares, apartados de su cultura, desplazados de su mundo, designados como irregulares, clandestinos e ilegales, señalados como una amenaza, controlados como una enfermedad, castigados como delincuentes.
Consideramos que ES LA INJUSTICIA, GENERADA POR LOS PODEROSOS, QUIEN PONE MOTOR A LAS PATERAS QUE TRAEN A LAS PERSONAS MIGRANTES.
Estas migraciones son procesos estructurales, que seguramente irán a más, dado que sus causas (la injusticia y desigualdad) son intrínsecas al sistema económico dominante; y por tanto requiere respuestas también sostenidas en el tiempo y acompañamiento de procesos de acogida e integración.
Producto de todo ello, el hecho migratorio es una realidad que está instalado en nuestra sociedad. Y nos parece importante pararnos a reflexionar, discernir y compartir, cómo lo vivimos, lo sentimos, lo afrontamos; son algunos de los interrogantes que nos surgen al poner este tema encima de la mesa. En definitiva, sería seguir preguntándonos “qué estamos ofreciendo para la construcción de un mundo más fraterno, justo e igualitario”
Ese incremento de personas migrantes ha llevado también a un posicionamiento contrario a su llegada e integración en nuestra sociedad; a promover, desde distintos ámbitos políticos y sociales actitudes claramente xenófobas, contrarias a la legislación, como es el caso de los menores extranjeros sin referentes familiares.
Es triste, constatar cómo mientras el bienestar de nuestra sociedad depende cada vez más de estas personas migrantes, comprobamos con temor y preocupación, como aumenta el rechazo hacia ellos y va calando, casi sin darnos cuenta, la indiferencia hacia los dramas que viven estas personas.
“En las fronteras se vive un drama que una y otra vez desemboca en tragedia, pero todo se consuma ante la indiferencia de la sociedad, sin que se altere la rutina de nuestro día a día” Santiago Agrelo. (1) Uno de los mayores pecados, hoy, es la indiferencia ante estos dramas humanos.
Por ello, consideramos que es un momento oportuno para profundizar, una vez más, en el hecho migratorio, en las personas, pero especialmente en las respuestas y propuestas que podemos dar o contribuir a dar como personas creyentes.
Es cierto que hay importantes iniciativas de acogida, sensibilización, trabajo de cooperación en nuestra sociedad. También en materia de refugiados; y que es importante exigir a las administraciones con su función legal, y el reconocimiento del trabajo de entidades que centran en ello su misión.
Pero nos parece que no es suficiente, que requiere respuestas colectivas, del conjunto de la sociedad; y nosotras, desde nuestra opción por las personas vulnerables y sufrientes estamos convocadas a ello.

De ahí nuestra invitación a profundizar este curso, como comunidades, en este tema, sin prejuzgar acciones o propuestas, abiertas a lo que vayamos descubriendo y consensuando; eso sí, teniendo presente todo lo que ya se ha construido en este tema durante los últimos años (acogida refugiados, círculos de silencio, FAS, ASA…).
Las acciones posteriores pueden ser muchas y diversas, pues las necesidades también los son (acogida, sensibilización, denuncia, apoyo, recursos…) pero eso es algo que se verá al final, si decidimos recorrer el camino de esta propuesta.

Metodología.
La forma de trabajarlo, es una cuestión a decidir colectivamente, en la asamblea de inicio de curso. De ahí esta introducción para que cada comunidad lo dialogue y decida.
Respecto a la metodología os proponemos varias opciones:

A.- Realizar unas reflexiones en el ámbito de cada comunidad y varias veces en el curso juntarnos para poner en común algunos de los aspectos, pudiendo incorporar experiencias (trabajo de reflexión comunitaria + encuentro).
B.- Desarrollar varias sesiones, (encuentros, jornada.) para abordar aspectos concretos de esta problemática, (Ver lo que está pasando, Analizar y Proponer). Podría estar abierto a otros grupos y no requeriría trabajo previo.

C.- Desarrollar una reflexión en las comunidades que así lo decidan y a final de curso realizar un encuentro para poner en común las conclusiones y propuestas de acción.

D.- La que consideréis oportuno.

Sería bueno que cada comunidad lo tratase antes de la asamblea de inicio de curso ( 26 de Octubre) y allí llevar la propuesta definitiva, si se ha considerado oportuno.
Os animamos a la reflexión, que no busca sino iluminar, desde la fe, el drama de las personas migrantes y potencias esperanzas.

Si no vemos, si no oímos, si no somos conscientes de nuestra responsabilidad en lo que sucede, no daremos una oportunidad a la justicia, no habrá lugar en nosotras para la compasión, no será posible la hospitalidad. (1)
(1). Fronteras contra los pobres, fronteras contra Cristo. Papeles Cristianismo y Justicia. Nº196. Santiago Agrelo


Andrés Esteban. Comunidad Torrero II. Septiembre 2019


No hay comentarios:

Publicar un comentario