Comunidades Cristianas Populares de Zaragoza
No resulta fácil creer en estos tiempos que corren
martes, 17 de marzo de 2026
domingo, 15 de marzo de 2026
COMUNICADO: XX ANIVERSARIO DE REDES CRISTIANAS
Madrid, 14 de marzo de 2026Redes Cristianas celebra su Encuentro Estatal online intermedio entre sus asambleas trienales bajo el lema: “La actitud de las cristianas y cristianos ante la situación mundial”. Este evento coincide con el XX aniversario de un movimiento que aglutina una variada composición de grupos cristianos de base, comprometidos con la transformación social y renovación eclesial.
Reconocimientos y Participación
En el marco del encuentro, entregamos los siguientes premios y distinciones:
● Premio "Atrévete a soñar": (valorado por un jurado independiente y de alta profesionalidad), otorgado a N. Galván (Madrid), por el trabajo con el título: “Por qué no puedo ser bautizade”.
● Distinciones de la Coordinadora: (a personas o experiencias que se valoran como significativas), se han otorgado “ex aequo", a la Agenda Latinoamericana y al grupo La Calle Mata de Granada.
De otra parte, la preparación del Encuentro tuvo un grado de participación activa muy considerable, partiendo de tres preguntas básicas sobre la realidad actual, se dio opinión razonada sobre qué modelo de sociedad queremos, qué podemos hacer para conseguirlo, qué nos aporta el Evangelio para actuar a favor de ese objetivo. Dos sociólogos, CarlosPereda y Miguel Ángel de Prada, hicieron el balance de estas respuestas y ha servido como primera ponencia del Encuentro, seguido de un coloquio.
En la segunda parte del encuentro contamos con dos ponentes femeninas muy relevantes: la periodista y experta en conflictos internacionales Olga Rodríguez, quien abordó las causas de la actual crisis mundial con su fino olfato y su análisis contundente, y la teóloga ecuatoriana Nidia Arrobo, la cual ofreció una perspectiva esperanzada desde su mirada cristiana a la realidad mundial, siempre con un grado de exigencia ética y social para construir nuevos caminos. También estas intervenciones fueron seguidas de un debate participativo hasta el final del encuentro.
Por todo ello, Redes Cristianas quiere pronunciarse ante la situación mundial actual con un mensaje surgido entre el caos y la esperanza, ya que nuestro sentido utópico irrenunciable no nos aleja de la comprensión de la realidad dolorosa e injustificable que vivimos:
1. Exigencia de Paz: Rechazamos la guerra como vía de resolución de conflictos. Denunciamos la inoperancia de la ONU frente al belicismo de las grandes potencias y apostamos por una ciudadanía activa que fuerce a sus gobernantes hacia la paz urgente, evitando una situación donde la tercera guerra mundial es ya un horizonte cercano. Confiando aún en que la ciudadanía democrática de los países más influyentes logre empujar a sus gobernantes a una acción pacificadora urgente.
2. Sociedad de Cuidados: Aspiramos a una democracia que garantice la cohesión social, conjugando participación y cuidados, dentro de un estado de bienestar consistente, apoyado en unos servicios públicos solventes. Reivindicamos el feminismo, el ecologismo y la solidaridad con los migrantes como pilares esenciales para que "nadie quede atrás". Todos ellos conforman un conglomerado imprescindible para el cambio social al que aspiramos.
3. Movilización contra el Abuso: Confrontamos activamente los genocidios, especialmente en Gaza y Palestina. Pero también nos alarman las carencias que sufren las niñas y los niños cubanos, debido a un bloqueo criminal contra unpaísque no está en conflicto bélico con nadie, por más que caigan sobre él los peores augurios explícitos por el denominado “dueño del mundo”, al estilo de los más sangrientos emperadores romanos.
4. Justicia Social y Vivienda: Fomentamos con perseverancia todas las acciones tendientes a “doblar el brazo a la desigualdad”.Impulsamos la ofensiva social, como el mejor antídoto contra la extrema derecha. Defendemos el derecho constitucional ala vivienda frente a la especulación. Sin olvidar que el derecho a una vivienda dignas un elemento decisivo para el bienestar de la población y, singularmente el de los jóvenes.
5. Solidaridad Internacional: Hoy más que nunca es un reto ineludible. Desde Europa no podemos permanecer indiferentes a las situaciones de los pueblos que más sufren las agresiones y los acosos de todo tipo, que nos obligan a una respuesta activa en el apoyo integral y en la denuncia de los responsables políticos. Apuntamos a un acuerdo de paz negociado en Ucrania. Apoyamos la soberanía de Venezuela, el respeto al estatus de Groenlandia y Dinamarca, como pueblos soberanos en su relación vigente. Condenamos las agresiones externas contra Irán por parte de Estados Unidos e Israel. Igualmente anhelamos el fin de los conflictos en países africanos como Sudán, República Democrática del Congo que tantas muertes, hambruna y desplazamientos forzosos está provocando.
6. Voz Cristiana en el caos: Como cristianos del siglo XXI no debemos rehuir las causas de este caos mundial, debemos alzar nuestra voz y poner en valor toda nuestra capacidad de acción para contrapesar los delirios de ese poder infame, que pretende arrasar con todo el género humano. Además de practicar una solidaridad efectiva con los que sufren. Hay que contraponer una nueva Internacional de la Justicia y la Paz para parar la locura reinante. Sería muy útil que el Papa León XIV otros líderes religiosos concienciados apostaran por este movimiento pacifista incipiente. Más aún, debemos presionar a todos los gobiernos para que rechacen toda injerencia y cualquier grado de agresión sobre otros pueblos. Reformar la Organización de Naciones Unidas y su carta fundacional será un paso útil para mejorar su capacidad de arbitraje e intervención en los conflictos; pero sobretodo, hay que preconizar el alto el fuego en todos los conflictos, castigando con severidad económica, comercial y logística a quienes vulneren ese consenso pacífico.
7. Esperanza en el Reino: Nuestra fe en el Dios de Jesús nos inspira una esperanza de largo recorrido. Creemos en una nueva humanidad coherente con el proyecto salvífico de Jesús. Un mundo donde reine la paz y la justicia es el primer eslabón de la implantación del Reino de Dios en la historia. Nunca desistiremos de buscar ese Reino y su justicia, sabiendo , que todo lo demás se nos dará por añadidura.
LA CONVENCIÓN DE LA ESPERANZA
La esperanza …no es el convencimiento de que algo saldrá bien …
sino la certeza de que algo tiene sentido al margen de como salga luego
Václav Havel
ORIENTACION
La forma de seguir comunitariamente hoy a Jesús desborda los cauces de la doctrina central católica, el Misterio de la Salvación. Parece integrarse mejor en algo así como una “Convención de la esperanza”. Por otra parte la propuesta de seguimiento no puede hacerse separando en dos planos, el de los principios teológicos y el de las mediaciones históricas. Y el mensaje de Jesús es el “Reino”, hoy algo así como la citada convención.
La situación actual
En 1969 Salomé gana el Festival de Eurovisión con esta canción “Vivo cantando, vivo soñando”/ Cuántas noches vagando por mil caminos sin fin / Cuántas noches callando, cuando me hablaba /una profunda esperanza y un eco lejano.
La canción soñaba con el amor y un futuro de libertad, era la “década prodigiosa”. Se soñaba el fin de la dictadura y del régimen nacional-católico hacia una idealizada sociedad sin clases. Hasta esos años, que coincidieron con el concilio Vaticano II y Mayo del 68, la religión y la moral católica invadían todo el espacio sociocultural. Entonces la figura de Jesucristo y de la Iglesia todavía poseían una gran influencia.
Hoy en 2025 el 40% de las chicas entre 18 y 24 años se declara bisexual. Los jóvenes de 18 a 29 años pasan, en promedio, cuatro horas al día en internet y en las redes sociales. Triunfan los videojuegos y los juegos eróticos. Uno de cada tres chicos vota la extrema derecha. Entre los estudiantes el sentimiento de soledad alcanza el 27%. Desde el inicio del siglo XXI hasta 2021, las personas católicas han pasado de representar un 84,7% a un 53,6%. Vuelven las guerras y mandatarios arbitrarios y crueles marcan la política y siembran la barbarie. La impunidad con que se extermina al pueblo gazatí recuerda el exterminio nazi y las peguntas de Auschwitz. ¿Cabe soñar con estos mimbres? Esto responde Byung-Chul-Han
“De la desesperación más profunda nace también la esperanza más íntima.
La esperanza nos abre tiempos futuros y espacios insólitos, en los que entramos soñando”
2.CÓMO SOÑAR
Para construir un bello sueño lo primero es estar espierto
Joan Manuel Serrat
Sueño y vigilia
Todo el que vive sueña y todo el que sueña vive precisamente por soñar. Y el que vive sin sueños es como si no viviera. El sueño y la vigilia se articulan en recíproca dependencia. La vigilia o vigilancia de la realidad permite una sana purga del error y una realista expresión de las ilusiones soñadas. Una lúcida observación y crítica de la realidad es condición indispensable para un sueño de altos vuelos.
Vigilar el sueño eclesial
Hasta hace poco la teología se sentó a la derecha del Padre, en un mundo sagrado bastante fuera de la realidad. Y aun seguimos con unos supuestos doctrinales que chocan con la cultura, la ciencia y los modos de vida actuales. Hay que desenmascararlos y “caminar juntos” en otra dirección.
Separar los planos es un error
“Desde Redes Cristianas pensamos que se pueden descubrir en ella (la crisis) dos planos que posibilitan un tratamiento distinto….”
En una visión sistémica el cambio de las mediaciones se produce porque hay una reorganización interna de los elementos constituyentes. Adaptar “las Instituciones…sin tocar el núcleo fundamental” es una falacia. Realizar un cambio en la Iglesia y en el seguimiento de Jesús requiere atender la intención más universal de este mismo Jesús, la pretensión del Reino. Y eso significa acunar una esperanza común, porque la esperanza es un receptáculo de cualquier valor. Un anhelo universal vacío con el que se identifica todo el mundo. Cualquier concreción funda una religión particular.
Principios y prácticas son inseparables: se siguen haciendo misas porque se supone la transustanciación. Y se llaman eucaristías porque se renuncia a entenderlas como sacrificio expiatorio. Se carga contra el movimiento LGBTQ porque lo que Yahvé ha unido de una manera no lo haga el hombre de otra. Se respeta la autoridad incontestable de la jerarquía porque posee la verdad revelada y casi la infalibilidad. Y así podríamos seguir con otros aspectos como: el patriarcalismo, el sobrenaturalismo, la superioridad de la revelación sobre la razón, del derecho canónico sobre la ley democrática, el dualismo, la verdad como certeza, la identificación categórica del Ser Supremo, etc.
Puede haber otra lectura del mensaje de Jesús
Otra lectura del mensaje de Jesús es posiblemente más acorde con la sociedad que viene y con el mismo Jesús. Más acá de su divinización y teniendo en cuenta la forma midrásica de su narración. Jesús para muchos no es el Mesías judío o el Jesucristo católico, el Hijo de Dios de Nicea, construido en la historia, papa tras papa, emperador tras emperador. Jesús es una persona como nosotros cuyo modo de ser nos gusta, nos cautiva, nos llena de confianza, un relato que encarna el trascendental de justicia y bondad que de modo genérico alberga toda conciencia.
Hemos deconstruido la figura de Jesús, su nacimiento virginal, divinidad, muerte y resurrección, ascensión, preexistencia y consecuentemente su posición trinitaria y su misión redentora. Jesús deja de ser un absoluto extramundano venido a la tierra. Es un hijo de ella que mostró unas actitudes, tales como la preferencia por los débiles, el perdón, el amor a los enemigos, de modo incondicional y gratuito.
Sueño pues a Jesús de Nazaret por el margen del camino religioso, andando en el mar, del brazo de los vulnerables y hoy con la ciencia y las palabras de sabiduría de todas las tradiciones y personas. Dando esperanza sin exclusivismo salvíficos, en continuidad con la emergencia creadora de la realidad.
LA CONVENCIÓN DE LA ESPERANZA
El Reino de Dios está cerca: los ciegos ven, los cojos andan,
el planeta y la humanidad tienen sentido: Tened esperanza
El Reino de Dios dentro de vosotros está, en vuestros sueños,
en vuestra esperanza. No dejéis de Soñar
En la esperanza nos unimos todas las personas, todas participamos del mismo vacío que se da entre lo que es y lo que nos gustaría que fuera. Por eso hoy encontraríamos un símbolo similar al de “Reino” en los términos de “convención”, “consenso”, concordia etc. evitándose así tanta discusión, incluso guerra, sobre si mi esperanza o mi dios es el verdadero.
Rasgos y concreciones de la Convención de esperanzas
Hay ya muchas personas, espeleólogas de la esperanza, que llevan en sus venas la savia cósmica de la creatividad y se desviven en los movimientos alternativos, en las instituciones y en las oenegés. Forman una Internacional donde se juegan la vida y la salud con los refugiados, las epidemias, contra la violencia de género, las agresiones al medio ambiente, por la defensa de los derechos humanos, contra las guerras, en las instituciones de buen gobierno, en las largas noches de negociación por un acuerdo de paz y en todos ellos destaca la esperanza, el valor de no reblar, el sentido de lo que se hace. Sin apenas estructura, esa convicción vaga de persona en persona y constituye un acuerdo unánime sin especial explicitación.
Esta convergencia o convención es mas una autoconciencia colectiva de ser o estar en un lado de la vida. No es una religión de religiones, ni una inmensa ONG o institución como la ONU. Ni una ética universal, aunque la supone. Sí es una intencionalidad universal, una voluntad de significación laical, una llamada supraética. La convención de la esperanza discurre en otro ámbito, el de los postulados, el de la nobles intenciones de fondo, que se expresan en deseos evocadores y motivadores.
A veces uno se pregunta, ¿Los seminarios, los retiros, las largas horas de oración, la evangelización, la formación, ¿cómo recuperar esa intensa formación desde un paradigma secular? ¿Es su alternativa el cine o la literatura de autor, la canción protesta, las oenegés, los foros y las cumbres globales, los grupos de resistencia y las comunidades, las redes sociales, etc.?, ¿Cómo propiciar las funciones simbólicas y formativas que hoy por hoy la sociedad civil no acaba de darse? ¿Cómo animar esa ética de la gratuidad que complementa la reciprocidad democrática?
Necesitamos un conocimiento sincero, de acuerdo con las epistemologías más recientes. El fuerte valor motivador de la esperanza no nace de la ingenuidad, sino del mejor conocimiento posible. Necesitamos una democracia radical, fuera dogmatismos, patriarcados y la autoridad auto referenciada, pseudodivina. Necesitamos una ética global que no es otra cosa que ir todos a una, un consenso crítico sobre los principios que deben regir nuestra convivencia.
Y aun así, ¿De qué sirve una ética bien consensuada si no nos mueve? Necesitamos una poética que nos anime, historias o mitos que nos inspiren, “mimar y minar el corazón”, contarle historias de amores posibles para romper su pereza. La esperanza nos mueve a rebelarnos contra el opresor, a hacer aquello desapercibido que beneficia a los demás cuando a lo mejor a nosotros nos perjudica.
La Convención por la esperanza no tiene registro de fieles, ni todos obedecen a una misma doctrina camino o pensamiento. Su dimensión sobre-natural se constituye en el salir de sí para los demás y se reconoce en la “interioridad” o lo “profundo” de nuestra mente cultivada con esmero. Todo se trasciende porque todo está transido de divinidad. Desde una perspectiva laica y ateísta (no atea) nos sustentamos en una confianza radical, que viene “por defecto” en el mismo hecho de ser y de vivir: esperamos porque hay algo y no nada, porque la vida es creación y porque hay amor y no solo odio. Una esperanza regalada con el don de la vida
Tiempos y espacios de esperanza
No hay lugares ni templos específicos para expresarse, ni líneas de gobierno prevalentes. La esperanza habla siempre con futuros abiertos, en la proximidad samaritana, rompe cruces y cierracostados abiertos. Espera lo inesperado sin que las preguntas permanentes maten la utopía. Estos son algunos símbolos
Los colectivos de esperanza
Cantidad y calidad de tantas oenegés, movimientos, voluntariados, instituciones, colectivos religiosos. Allí se genera una esperanza de amplia difusión.
Algunas centros de jóvenes
“A primera hora me he ido a “La Global”. Es otra casa del pueblo pero distinta. A media mañana vendrá un grupo de niñas de primaria a una exposición sobre el cerebro y las emociones. Por la tarde tomaremos café con los limpiadores del Clínico que vienen a hacer una pancarta. En la sala de al lado están los zen haciendo yoga y al fondo las cajas de hortalizas de “La huerta en casa”. Cenaremos con los compas de "Ítaca acoge"…
Las celebraciones prescindirán del halo sagrado del templo. No hay milagros de por medio: “ Leemos un resumen de las noticias de la humanidad, vemos un video sobre la belleza del universo. Descubrimos los entresijos del sistema sociopolítico y los avances de la solidaridad. Recordamos a algunos profetas y maestros. Nos contamos las experiencias de la semana… Terminamos merendando…”
Los gestos cívicos, como los Círculos de silencio o las concentraciones contra la violencia de género donde el silencio es a la vez una protesta y una oración. Las manifestaciones sinceras por causas justas…
Las comunidades humanas de vida. Son grupos de creyentes de diferentes religiones y tradiciones que se reúnen para estudiar los problemas sociales, personales y de todo tipo y rezar en común según sus tradiciones.
Los Flashmob. La sorpresa y la emoción que suscitan despiertan la belleza, la bondad y la luz de la esperanza
El lenguaje. No hace falta sublimar la vida cotidiana con términos grandilocuentes y moralistas. Ha de ser poético y evitar expresiones bíblicas incomprensibles.
Los cuidados. Entendidos antes como beneficencia, hoy adquieren valor político.
Todos ellos son símbolos de una incesante creatividad en la naturaleza.
Santi Villamayor. Junio 2025.
miércoles, 11 de marzo de 2026
En dicho encuentro se reflejarán las aportaciones de los distintos grupos que forman Redes Cristianas sobre el tema del encuentro, además se entregará el Premio Redes Cristianas por primera vez en sus dos modalidades.
Os animamos a participar y a difundir ampliamente la información que aparece en el cartel que se adjunta.
Enlace de ZOOM
Hora: 14 mar 2026 09:00 a. m.
https://us02web.zoom.us/j/82176259087?pwd=L3GaZ6xBbNfcxbvGH6sjzTCTUsbDaK.1
ID de reunión: 821 7625 9087
Código de acceso: 306585
PROGRAMA
9-9:30
Presentación y oración inicial
9:30: Carlos Pereda, sociólogo, presenta las aportaciones de los grupos de Redes Cristianas al tema «Actitud de los cristianos ante la situación actual»
10:30: Diálogo
11:15-11:30 Descanso
11:30-12: Entrega del Premio Redes Cristianas en sus dos modalidades
12: Ponencia de Olga Rodríguez, periodista y Nidia Arrobo, teóloga de Ecuador
13:10 Diálogo
13:50 Lectura del manifiesto
14:00 Final del encuentro
martes, 10 de marzo de 2026
Nos hacemos eco del editorial de
Redes Cristianas, grupo al que
pertenecemos las CCP
(comunidades cristianas populares)
L@S CRISTIAN@S EN LA TORMENTA DEL MUNDO. Soñar y actuar desde la red
Vivimos, como ha señalado el papa Francisco, un verdadero “cambio de época”. La expresión no es retórica: se constata a diario en un mundo sacudido por guerras, fracturas sociales y un orden internacional cada vez más frágil. El imperio, dominado por oligarcas prepotentes, se ha impuesto alocadamente sobre la política y la legalidad internacional.
Las desigualdades se agrandan, las políticas migratorias se endurecen y millones de personas —migrantes, trabajadores precarios o colectivos discriminados— quedan relegadas a los márgenes de un sistema que excluye. Ante este panorama geopolítico inquietante, la pregunta es inevitable: ¿qué actitud deben adoptar hoy las cristianas y cristianos?
La respuesta no puede ser el repliegue. Refugiarse en estructuras que miran hacia dentro o en una Iglesia autorreferencial, temerosa del cambio, supondría renunciar a la propia dinámica del Evangelio. También sería una tentación el inmovilismo, esa nostalgia por un pasado idealizado que paraliza cualquier renovación. Sin embargo, el futuro del cristianismo no se decide en sacristías ni en despachos. Se juega en las periferias, geográficas y existenciales, allí donde se manifiestan con mayor crudeza las heridas del mundo. Si la comunidad creyente quiere ser fiel a su misión, debe estar presente precisamente en esos lugares.
En este contexto, Redes Cristianas, que el 14 del presente mes de marzo del 2026 celebra su vigésimo aniversario, ha querido evitar una conmemoración puramente nostálgica. La convocatoria del I Premio “Atrévete a Soñar” pretende abrir un espacio para imaginar nuevas formas de presencia cristiana en la vida pública. Soñar, en este sentido, no significa evadirse de la realidad, sino asumirla con creatividad y esperanza. Frente a una geopolítica que alimenta el miedo y la división, la tarea de los creyentes consiste en tejer vínculos de fraternidad.
Esa respuesta tampoco puede ser individualista. Requiere una Iglesia que funcione como red: democrática, participativa e inclusiva. Una Iglesia formada por comunidades de base, parroquias abiertas y colectivos comprometidos con la transformación social. En una sociedad líquida y fragmentada, estas redes pueden actuar como fermento si sitúan en el centro la opción por los pobres, no como un eslogan, sino como la expresión concreta de la fe. Amar al pobre —al migrante que llama a nuestras fronteras, al trabajador precarizado, a quien sufre discriminación— es reconocer en él el rostro de Cristo. No es una consigna ideológica: es el núcleo del Evangelio.
La historia del cristianismo muestra que sus momentos de renovación han surgido con frecuencia desde los márgenes. Por eso, en este tiempo de incertidumbre, la actitud creyente no puede consistir ni en la huida hacia adelante ni en el repliegue identitario. El desafío es otro: construir, paso a paso y de manera comunitaria, un cristianismo capaz de dialogar con el presente sin miedo al futuro. Nadie sabe con exactitud qué forma tendrá, pero sí desde qué principios debe levantarse: el amor preferencial por los últimos, la diversidad entendida como riqueza y una esperanza activa que se resiste a legitimar las lógicas del poder.
El camino, como siempre, se hace al andar. Y se hace junt@s.
domingo, 8 de marzo de 2026
Tomado de Religión Digital
8 de marzo, conmemoración del día de la mujer: tiempo de no bajar la guardia
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Sería bueno preguntarnos a fondo, de qué lado queremos estar. Y si somos personas creyentes, preguntarnos si nuestra fe nos desinstala y nos permite el juicio crítico que tuvo el mismo Jesús sobre la sociedad de su tiempo y que tantas otras personas a lo largo de la historia han sabido mantener e incluso dar la vida por esta causa, luchando por su transformación. Porque no lo olvidemos: Jesús en la sociedad patriarcal de su tiempo, se relacionó con las mujeres de igual a igual (mujer samaritana), las ayudó a superar las exclusiones que las mantenían en un segundo lugar (hemorroísa, mujer encorvada, siriofenicia, etc.) y las llamó a integrar su comunidad como verdaderas discípulas, haciendo a una de ellas -María Magdalena- la primera testiga de su resurrección.
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Es tiempo de no bajar la guardia, empujando la transformación de la sociedad patriarcal porque todos -mujeres y varones- tenemos derecho a vivir en una sociedad sin exclusiones de ningún tipo y, mucho menos en razón del sexo. Y, por supuesto, seguir luchando porque también en la Iglesia esa igualdad sea una realidad. Se han dado pasos y son de celebrar, pero mientras persistan lugares, funciones y ministerios, negados a las mujeres, no es real la igualdad fundamental y el testimonio eclesial no puede ser creíble.
martes, 3 de marzo de 2026
domingo, 22 de febrero de 2026
viernes, 20 de febrero de 2026
miércoles, 18 de febrero de 2026
Mujeres a imagen de la Divinidad:
teología desde las entrañas
No puede haber verdadera Cuaresma sin escuchar el grito de las mujeres. Y ese grito no es abstracto: tiene cuerpos, historias, nombres y territorios marcados por la violencia y la desigualdad estructural. Cuando el morado litúrgico coincide con el morado feminista, no estamos ante una mera coincidencia cromática, sino ante un signo de los tiempos que interpela a la Iglesia.
Significado del color morado: tradición y feminismo. Morado litúrgico: en la tradición católica simboliza penitencia, introspección, preparación para la Pascua y conversión del corazón. Es color de solemnidad, de reflexión y de esperanza en la misericordia de Dios.
Morado feminista: re-significado por el movimiento de mujeres, expresa denuncia activa, resistencia frente a la opresión, memoria de mujeres silenciadas y compromiso por la justicia.
El encuentro de ambos nos llama a conjugar espiritualidad y transformación social.
Cuaresma: ceniza y memoria
La Cuaresma comienza con ceniza. La ceniza recuerda fragilidad, límite, finitud. Pero también recuerda incendio: algo ardió antes de convertirse en polvo. ¿Qué ha ardido en la historia de las mujeres? Han ardido sus cuerpos en hogueras simbólicas y reales; ha ardido su palabra silenciada; ha ardido su credibilidad negada. La ceniza en la frente, en clave feminista, puede leerse como memoria de vidas consumidas por la violencia patriarcal.
Preguntas para la conversión comunitaria
El cruce de fechas nos interpela:
¿De qué debemos convertirnos como Iglesia cuando el morado feminista y el morado cuaresmal se encuentran?
No basta la conversión individual si las estructuras eclesiales siguen reproduciendo exclusiones. La Cuaresma es, en su raíz bíblica, un tiempo de retorno a la justicia de Dios. Y la justicia de Dios siempre tiene rostro histórico.
El pecado, en perspectiva feminista, no es solo transgresión moral individual. Es sistema, cultura, estructura, normalización de la desigualdad. El camino cuaresmal hacia la Pascua debe atravesar el desmontaje de aquello que produce muerte.
El morado feminista grita:
“¡Ni una más!”
El morado cuaresmal susurra:
“Conviértanse y crean en la Buena Noticia”
Ambos colores, leídos juntos, forman una sola proclamación:
No hay Buena Noticia mientras continúe la violencia contra las mujeres.
Contextos que claman justicia: Gaza: niñas y niños huérfanos, mutilados, asesinados; madres que buscan entre los escombros los cuerpos de sus hijas e hijos; periodistas y activistas silenciados; médicas, médicos y enfermeras que curan sin descanso bajo las bombas. Gaza muestra la brutalidad que clama justicia y la urgencia de la Buena Noticia de Dios en medio del sufrimiento.
Comunidad de Migrantes en Estados Unidos: familias enteras viven encarceladas en sus propias casas, con miedo de salir al hospital, a la escuela o al supermercado sin ser detenidas por ICE. Sin embargo, surge comunidad: mujeres que organizan redes de apoyo, que cocinan, empacan, entregan y cuidan; ciudadanos y ciudadanas que cubren con sus cuerpos a quienes son perseguidos. Esa es la mística del Reino: proteger la vida cuando el poder la amenaza.
Groenlandia: territorio vivo y sagrado, habitado por pueblos que viven en armonía con la naturaleza. Jóvenes, mujeres y comunidades indígenas han alzado la voz para mostrar que su bienestar nace del equilibrio con la tierra, el agua, el hielo, los animales y el viento. Esta forma de vida encarna lo que el papa Francisco llama cuidado de la casa común y enfrenta amenazas extractivistas y coloniales.
Escándalo mundial de pederastia y caso Epstein: sobrevivientes niñas y adolescentes, han denunciado cómo la complicidad y el silencio institucional protegieron a los poderosos. Sus voces son proféticas: el pecado estructural tiene nombres y lugares, y la esperanza se construye cuando se les reconoce, escucha y acompaña.
Cuba: las sanciones prolongadas por décadas, la amenaza de aranceles a los países que le venden petróleo, la falta de electricidad han hecho que hospitales y escuelas dejen de funcionar, afectando a toda la población. La situación constituye una forma de genocidio económico y social. Sin embargo, las comunidades resisten sostienen la vida a pesar de la escasez, mostrando solidaridad y resiliencia.
La razón de nuestra esperanza : Nace en las madres buscadoras de México , de Argentina de toda América Latina de ayer y de hoy.
Nace en las mujeres que sostienen la vida en silencio.
Nace en quienes se niegan a obedecer órdenes injustas de Trump
Nace en cada gesto que pone la dignidad humana por encima del poder y comparte procesos de liberación para bajar de la Cruz a las y los crucificados de hoy, y proclamar después de Cuaresma una verdadera Pascua.
María y el Magníficat
El Magníficat (Lc 1,46-55) canta la justicia, derriba a los poderosos y eleva a los humildes. Su corazón creyente, abierto a la Ruah, inspira la misma esperanza que nos llama hoy: reconocer los signos de los tiempos y actuar para que la Buena Noticia sea visible en la vida de las y los oprimidos.
El Magníficat es un mapa espiritual para los tiempos oscuros.
Es un llamado a encarnar la esperanza, a luchar por la justicia, a acompañar a mujeres migrantes, enfermas, desplazadas, violentadas, empobrecidas, silenciadas o invadidas en su territorio. Es un canto para quienes sostienen la vida aun con lágrimas en los ojos. El Magníficat nos invita a poner el cuerpo, a hacer de nuestra vida una profecía activa y una promesa hecha gesto.
La Cuaresma es el camino que nos conduce a la Pascua, la proclamación del Kerigma, el anuncio central de la resurrección y la liberación de Dios Padre y Madre . El susurro de “conviértanse, crean y difundan la Buena Noticia” nos acompaña y nos confirma que La Pascua solo será verdadera cuando seamos capaces, como Iglesia horizontal, de hacer el Evangelio creíble en la vida y la cotidianidad de las mujeres de carne y hueso, como las madres buscadoras, las sobrevivientes de abuso y todas quienes enfrentan violencia y exclusión en Minneapolis, Groenlandia, Gaza y Cuba.
¿Cómo se distribuyen los espacios de decisión en nuestras comunidades?•¿Qué voces siguen siendo consideradas secundarias?•
¿Qué teologías hemos repetido que justifican la subordinación?•
¿Qué silencios hemos sostenido frente a abusos?
La Cuaresma, leída desde el morado feminista, se convierte en un tiempo de revisión estructural. No para culpabilizar, sino para transformar.
Que nuestro cruce de caminos —morado feminista y morado en el altar, sea un signo de los tiempos.
miércoles, 11 de febrero de 2026
Las comunidades de base celebran la regularización.
Las Comunidades Cristianas Populares de Valencia CELEBRAMOS la regularización aprobada por el Gobierno. ¡Una buena noticia y una gran alegría para muchos de nuestros hermanos y hermanas inmigrantes que llevan más o menos tiempo intentando sobrevivir con muchas dificultades por la falta de papeles. Nos alegramos con ellos y ellas y esperamos que no encuentren muchas trabas en ese proceso.
VALORAMOS que esta regularización ha sido fruto no sólo de un acuerdo del Gobierno con Podemos, sino del trabajo de muchos miles de personas y cientos de organizaciones que recogieron más de 700.000 firmas, admitidas finalmente a trámite en el Congreso por amplia mayoría (con la sola negativa de VOX). Es, por tanto, como Iniciativa Legislativa Popular (ILP) un logro de movilización popular y de solidaridad de la gente.
LAMENTAMOS que en un objetivo tan netamente evangélico y humanitario, impulsado también por muchos sectores eclesiales, haya desentonado la postura reaccionaria de algunos obispos y sectores eclesiásticos demasiado identificados con la extrema derecha más racista, xenófoba y clasista. Esperamos que la Iglesia actúe más como seguidora de Jesús y casa de acogida y trabaje por la plena inclusión de los hermanos y hermanas más vulnerables en una sociedad más justa y fraterna.
Esta buena noticia no nos hace olvidar la TENDENCIA XENÓFOBA, RACISTA Y FASCISTA de los gobiernos de otros países y de las élites más ricas y poderosas. También en Europa y en España hay una tendencia de derechización que hemos de procurar contestar exigiendo más democracia, más humanismo y defendiendo los Derechos Humanos y los derechos sociales que tanto ha costado conseguir y están amenazados, como el sistema Público de Educación, de Sanidad, de pensiones, el derecho a la vivienda, etc. La democracia participativa es una exigencia para una sociedad más justa.
Esta regularización PUEDE SUPONER UNA ESPERANZA, un alivio y una alegría para muchas personas que existen, viven, trabajan y conviven en nuestros campos y ciudades, pero sin papeles y sin derechos, víctimas de explotación y exclusión social…, y pasar a ser personas con derechos que puedan trabajar y vivir dignamente, y convivir sin complejos de exclusión y miedos de expulsión. Esperamos que se haga realidad esa esperanza para el mayor número posible de personas, hermanos y hermanas nuestras.
Ello NOS COMPROMETE también a estar a su lado, a apoyarles y ayudarles. Su regularización también nos beneficia como sociedad, con su trabajo y cotización, con su aporte humano y cultural que enriquece la diversidad y nos hace una sociedad más abierta y humanitaria.
Comunidades Cristianas Populares de Valencia. Febrero 2026.
martes, 10 de febrero de 2026
viernes, 6 de febrero de 2026
Primero Misa y comulgar, luego mentir, atacar a inmigrantes y odiar al adversario
Sus líderes se santiguan en público, comulgan y hacen continua ostentación de fe. Pero salen de las iglesias y acto seguido se ponen a mentir con tranquilidad pasmosa
Juan Torres López
Los principales líderes de la derecha española, Alberto Núñez Feijóo, Santiago Abascal y la madrileña Isabel Díaz Ayuso, hacen constantes manifestaciones públicas de catolicismo. En las pasadas fiestas de diciembre incluso gastaron abundante munición mediática para criticar a sus adversarios que las felicitaban en general y no como Navidad.
Feijóo acaba de decir hace pocos días que los ideales de su partido son "la libertad, la paz, la democracia, la sostenibilidad, la defensa del Estado de Derecho y la tradición y la cultura cristiana". Aunque Abascal afirma que su partido no es confesional y que en él caben personas de diferentes creencias, en diversas ocasiones se ha declarado expresamente católico. Y lo mismo ocurre, e incluso en mayor grado, con Díaz Ayuso. En su último discurso navideño, dijo que "el nacimiento de Jesús es un mensaje de amor y verdad" y que "ser católico es la antítesis de ser racista o insolidario".
La derecha española ha sido siempre de sacristía y siempre ha presumido de alma limpia y conciencia recién planchada. Sus líderes se santiguan en público, comulgan y hacen continua ostentación de fe. Pero salen de las iglesias y acto seguido se ponen a mentir con tranquilidad pasmosa.
No exagero. Estos últimos días lo están haciendo sin piedad, vergüenza ni límite para combatir no a la regularización de inmigrantes en sí, sino al gobierno -según ellos enemigo de España- que ha aprobado la medida (defendida entre otras instituciones por la Conferencia Episcopal y las patronales de sectores en donde se emplea a mayor número de trabajadores extranjeros).
Denuncian los dirigentes de la derecha que la regularización del gobierno de Pedro Sánchez modificará el censo electoral.
Dejando a un lado que dan por hecho que los inmigrantes regularizados votarían en masa a la izquierda -lo que desde luego estaría por ver-, se trata de una afirmación mentirosa porque en España (como en todos los países) solo votamos los nacionales, y una cosa es regularizar y otra nacionalizar.
No cabe pensar ni por un momento que Feijóo, Ayuso y Abascal y su plétora de asesores no sepan la diferencia entre ambos procesos, de modo que es inevitable asegurar que están mintiendo a sabiendas.
Los dirigentes de la derecha española presumen de fe, de tradición y de valores cristianos, pero cuando bajan del altar hacen política o incluso gobiernan como si el Evangelio fuera un folleto publicitario que reparten para captar votos.
Y no solo mienten, sino que mantienen completamente alterados los valores y principios éticos que cabe asociar con el catolicismo. Se supone que ser cristiano es seguir a Jesús de Nazaret quien, según el Evangelio de Mateo, dijo: “Apartaos de mí, malditos, al fuego eterno preparado para el Diablo y sus ángeles (...) era forastero, y no me acogisteis".
Feijóo, Abascal y Ayuso mienten y criminalizan sin misericordia a las personas que trabajan a nuestro alrededor, empleadas allí donde nosotros no queremos trabajar, o que vienen a suplir nuestra falta de mano de obra. Y lo hacen, además de mintiendo, con inhumano desprecio, como igualmente le sucedió a José Luis Martínez-Almeida, alcalde de Madrid, quien también ha confesado en diversas ocasiones su ferviente catolicismo. En noviembre de 2024 dijo: "He sido bendecido por el don de la fe", pero su ayuntamiento prohibió que una ONG repartiera bocadillos a personas sin hogar. A diferencia, como en los casos anteriores, de la enseñanza de Jesús: “... tuve hambre, y no me disteis de comer".
La fe católica de los dirigentes de la derecha española es de quita y pon. Se la lleva el humo cuando se trata de ayudar al débil o de repartir la riqueza: "Lo más grave de la ley es la justicia, la misericordia y la fidelidad" (digo yo, que esta última también aplicada a la verdad).
La regularización de inmigrantes no da papeles automáticos, no concede nacionalidad, no otorga derecho a voto, no convierte a nadie en delincuente ni supone invasión alguna. Es simplemente un intento -modesto y hasta tardío- de sacar de la clandestinidad a personas que ya viven y trabajan en nuestro país, al que de esa forma ayudan a sostener y hacer más grande y próspero. Pero mentir sale más barato que pensar, el miedo moviliza más que la verdad y a estos dirigentes que presumen de católicos le vale todo para acabar con sus adversarios.
Ahora bien, si la fe de los Abascal, Feijóo y Ayuso no parece muy coherente por todo esto que señalo, el príncipe de los sepulcros blanqueados ("¡escribas y fariseos, hipócritas!: por fuera parecen hermosos, pero por dentro están llenos de huesos de muertos y de toda podredumbre") es, sin lugar a dudas, el obispo de Orihuela-Alicante, José Ignacio Munilla.
Este va mucho más lejos. No solo no se pronuncia con las palabras de Jesús que he mencionado, ni habla como quien cree en ese Dios justo y misericordioso, sino creyendo que él mismo es Dios omnisciente y que, por tanto, dispone de la capacidad que ningún ser humano tiene: la de saber las intenciones reales de cualquier otro y, en este caso, las de Pedro Sánchez y su gobierno cuando proponen la regularización.
Según este obispo, no la han aprobado por las razones que han señalado: dar un justo estatus legal, seguridad jurídica, derechos y una vía ordenada de integración a miles de personas que ya están entre nosotros, la inmensa mayoría de ellas conviviendo aquí en paz y generando riqueza; para favorecer la cohesión social y la dignidad humana, permitiendo que ejerzan sus actividades legalmente y reciban las contraprestaciones que legalmente les corresponda; para desarrollar una política migratoria basada en derechos humanos, integración y convivencia, no solo compatible, sino que impulsa el crecimiento económico; y para atender la demanda ciudadana plasmada en una Iniciativa Legislativa Popular suscrita por cientos de miles de firmas.
No. El Obispo asegura que esta medida se ha tomado como “estrategia para conseguir otros fines”, para hacer "patente el desprecio de nuestros gobernantes hacia los pensionistas y hacia los inmigrantes, a quienes utilizan como moneda de cambio…".
Dijo Jesús en su Sermón de la montaña: "Guardaos bien de los falsos profetas, que vienen a vosotros disfrazados de oveja, pero por dentro son lobos voraces. Por sus frutos los conoceréis".
Por mucha Misa a la que vayan y organicen, por muchas veces que comulguen y por muy abundantes que sean sus declaraciones de fe, los dirigentes de la derecha española no pueden disimular cuáles son sus actos reales. Por sus frutos se les puede conocer perfectamente y por eso se les puede decir exactamente lo mismo que dijo Jesús a los fariseos: "Os hacéis pasar por justos delante de la gente, pero vuestro interior está lleno de hipocresía y maldad".
Mucha misa, mucha comunión y mucho símbolo y actos religiosos… pero poca justicia, poca misericordia y demasiada mentira.
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