domingo, 8 de marzo de 2026

Tomado de Religión Digital

8 de marzo, conmemoración del día de la mujer: tiempo de no bajar la guardia

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Sería bueno preguntarnos a fondo, de qué lado queremos estar. Y si somos personas creyentes, preguntarnos si nuestra fe nos desinstala y nos permite el juicio crítico que tuvo el mismo Jesús sobre la sociedad de su tiempo y que tantas otras personas a lo largo de la historia han sabido mantener e incluso dar la vida por esta causa, luchando por su transformación. Porque no lo olvidemos: Jesús en la sociedad patriarcal de su tiempo, se relacionó con las mujeres de igual a igual (mujer samaritana), las ayudó a superar las exclusiones que las mantenían en un segundo lugar (hemorroísa, mujer encorvada, siriofenicia, etc.) y las llamó a integrar su comunidad como verdaderas discípulas, haciendo a una de ellas -María Magdalena- la primera testiga de su resurrección.
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Es tiempo de no bajar la guardia, empujando la transformación de la sociedad patriarcal porque todos -mujeres y varones- tenemos derecho a vivir en una sociedad sin exclusiones de ningún tipo y, mucho menos en razón del sexo. Y, por supuesto, seguir luchando porque también en la Iglesia esa igualdad sea una realidad. Se han dado pasos y son de celebrar, pero mientras persistan lugares, funciones y ministerios, negados a las mujeres, no es real la igualdad fundamental y el testimonio eclesial no puede ser creíble.

viernes, 20 de febrero de 2026

 Recordando a un hombre que ha sido y es referente para todos nosotros.
Antonio, siempre con nosotras






Qué difícil es decir adiós


miércoles, 18 de febrero de 2026

Mujeres a imagen de la Divinidad:
teología desde las entrañas



Morado de la liturgia cuaresmal y morado feminista el 8 de marzo

No puede haber verdadera Cuaresma sin escuchar el grito de las mujeres. Y ese grito no es abstracto: tiene cuerpos, historias, nombres y territorios marcados por la violencia y la desigualdad estructural. Cuando el morado litúrgico coincide con el morado feminista, no estamos ante una mera coincidencia cromática, sino ante un signo de los tiempos que interpela a la Iglesia.

Significado del color morado: tradición y feminismo. Morado litúrgico: en la tradición católica simboliza penitencia, introspección, preparación para la Pascua y conversión del corazón. Es color de solemnidad, de reflexión y de esperanza en la misericordia de Dios.

Morado feminista: re-significado por el movimiento de mujeres, expresa denuncia activa, resistencia frente a la opresión, memoria de mujeres silenciadas y compromiso por la justicia.
El encuentro de ambos nos llama a conjugar espiritualidad y transformación social.

Cuaresma: ceniza y memoria
La Cuaresma comienza con ceniza. La ceniza recuerda fragilidad, límite, finitud. Pero también recuerda incendio: algo ardió antes de convertirse en polvo. ¿Qué ha ardido en la historia de las mujeres? Han ardido sus cuerpos en hogueras simbólicas y reales; ha ardido su palabra silenciada; ha ardido su credibilidad negada. La ceniza en la frente, en clave feminista, puede leerse como memoria de vidas consumidas por la violencia patriarcal.

El 8 de marzo no es solo celebración, sino memoria de lucha: trabajadoras explotadas, mujeres organizadas y comunidades que no aceptaron el silencio como destino. Es un día que denuncia estructuras económicas, políticas y culturales que siguen reproduciendo desigualdad.

Preguntas para la conversión comunitaria
El cruce de fechas nos interpela:
¿De qué debemos convertirnos como Iglesia cuando el morado feminista y el morado cuaresmal se encuentran?
No basta la conversión individual si las estructuras eclesiales siguen reproduciendo exclusiones. La Cuaresma es, en su raíz bíblica, un tiempo de retorno a la justicia de Dios. Y la justicia de Dios siempre tiene rostro histórico.
El pecado, en perspectiva feminista, no es solo transgresión moral individual. Es sistema, cultura, estructura, normalización de la desigualdad. El camino cuaresmal hacia la Pascua debe atravesar el desmontaje de aquello que produce muerte.

El morado feminista grita:
“¡Ni una más!”
El morado cuaresmal susurra:
“Conviértanse y crean en la Buena Noticia”
Ambos colores, leídos juntos, forman una sola proclamación:
No hay Buena Noticia mientras continúe la violencia contra las mujeres.

Contextos que claman justicia: Gaza: niñas y niños huérfanos, mutilados, asesinados; madres que buscan entre los escombros los cuerpos de sus hijas e hijos; periodistas y activistas silenciados; médicas, médicos y enfermeras que curan sin descanso bajo las bombas. Gaza muestra la brutalidad que clama justicia y la urgencia de la Buena Noticia de Dios en medio del sufrimiento.

Comunidad de Migrantes en Estados Unidos: familias enteras viven encarceladas en sus propias casas, con miedo de salir al hospital, a la escuela o al supermercado sin ser detenidas por ICE. Sin embargo, surge comunidad: mujeres que organizan redes de apoyo, que cocinan, empacan, entregan y cuidan; ciudadanos y ciudadanas que cubren con sus cuerpos a quienes son perseguidos. Esa es la mística del Reino: proteger la vida cuando el poder la amenaza.

Groenlandia: territorio vivo y sagrado, habitado por pueblos que viven en armonía con la naturaleza. Jóvenes, mujeres y comunidades indígenas han alzado la voz para mostrar que su bienestar nace del equilibrio con la tierra, el agua, el hielo, los animales y el viento. Esta forma de vida encarna lo que el papa Francisco llama cuidado de la casa común y enfrenta amenazas extractivistas y coloniales.

Escándalo mundial de pederastia y caso Epstein: sobrevivientes niñas y adolescentes, han denunciado cómo la complicidad y el silencio institucional protegieron a los poderosos. Sus voces son proféticas: el pecado estructural tiene nombres y lugares, y la esperanza se construye cuando se les reconoce, escucha y acompaña.

Cuba: las sanciones prolongadas por décadas, la amenaza de aranceles a los países que le venden petróleo, la falta de electricidad han hecho que hospitales y escuelas dejen de funcionar, afectando a toda la población. La situación constituye una forma de genocidio económico y social. Sin embargo, las comunidades resisten sostienen la vida a pesar de la escasez, mostrando solidaridad y resiliencia.

La razón de nuestra esperanza : Nace en las madres buscadoras de México , de Argentina de toda América Latina de ayer y de hoy.
Nace en las mujeres que sostienen la vida en silencio.
Nace en quienes se niegan a obedecer órdenes injustas de Trump
Nace en cada gesto que pone la dignidad humana por encima del poder y comparte procesos de liberación para bajar de la Cruz a las y los crucificados de hoy, y proclamar después de Cuaresma una verdadera Pascua.

María y el Magníficat
El Magníficat (Lc 1,46-55) canta la justicia, derriba a los poderosos y eleva a los humildes. Su corazón creyente, abierto a la Ruah, inspira la misma esperanza que nos llama hoy: reconocer los signos de los tiempos y actuar para que la Buena Noticia sea visible en la vida de las y los oprimidos.

El Magníficat es un mapa espiritual para los tiempos oscuros.
Es un llamado a encarnar la esperanza, a luchar por la justicia, a acompañar a mujeres migrantes, enfermas, desplazadas, violentadas, empobrecidas, silenciadas o invadidas en su territorio. Es un canto para quienes sostienen la vida aun con lágrimas en los ojos. El Magníficat nos invita a poner el cuerpo, a hacer de nuestra vida una profecía activa y una promesa hecha gesto.

La Cuaresma es el camino que nos conduce a la Pascua, la proclamación del Kerigma, el anuncio central de la resurrección y la liberación de Dios Padre y Madre . El susurro de “conviértanse, crean y difundan la Buena Noticia” nos acompaña y nos confirma que La Pascua solo será verdadera cuando seamos capaces, como Iglesia horizontal, de hacer el Evangelio creíble en la vida y la cotidianidad de las mujeres de carne y hueso, como las madres buscadoras, las sobrevivientes de abuso y todas quienes enfrentan violencia y exclusión en Minneapolis, Groenlandia, Gaza y Cuba.


Preguntas para examen comunitario:

¿Cómo se distribuyen los espacios de decisión en nuestras comunidades?•¿Qué voces siguen siendo consideradas secundarias?•
¿Qué teologías hemos repetido que justifican la subordinación?•
¿Qué silencios hemos sostenido frente a abusos?

La Cuaresma, leída desde el morado feminista, se convierte en un tiempo de revisión estructural. No para culpabilizar, sino para transformar.
Que nuestro cruce de caminos —morado feminista y morado en el altar, sea un signo de los tiempos.

Un signo de que otro mundo es posible.
Un signo de que otra Iglesia es posible.

Luz Estela (Lucha) Castro

¡Queremos escuchar tu VOZ!


Convocatoria abierta del #8MCuaresma enviando tus #sentipensares al correo
sentipensaresblog@gmail.com
para ser publicados en el blog Religión Digital-Tras las huellas

miércoles, 11 de febrero de 2026

Las comunidades de base celebran la regularización.




Las Comunidades Cristianas Populares de Valencia CELEBRAMOS la regularización aprobada por el Gobierno. ¡Una buena noticia y una gran alegría para muchos de nuestros hermanos y hermanas inmigrantes que llevan más o menos tiempo intentando sobrevivir con muchas dificultades por la falta de papeles. Nos alegramos con ellos y ellas y esperamos que no encuentren muchas trabas en ese proceso.

VALORAMOS que esta regularización ha sido fruto no sólo de un acuerdo del Gobierno con Podemos, sino del trabajo de muchos miles de personas y cientos de organizaciones que recogieron más de 700.000 firmas, admitidas finalmente a trámite en el Congreso por amplia mayoría (con la sola negativa de VOX). Es, por tanto, como Iniciativa Legislativa Popular (ILP) un logro de movilización popular y de solidaridad de la gente.

LAMENTAMOS que en un objetivo tan netamente evangélico y humanitario, impulsado también por muchos sectores eclesiales, haya desentonado la postura reaccionaria de algunos obispos y sectores eclesiásticos demasiado identificados con la extrema derecha más racista, xenófoba y clasista. Esperamos que la Iglesia actúe más como seguidora de Jesús y casa de acogida y trabaje por la plena inclusión de los hermanos y hermanas más vulnerables en una sociedad más justa y fraterna.  

Esta buena noticia no nos hace olvidar la TENDENCIA XENÓFOBA, RACISTA Y FASCISTA de los gobiernos de otros países y de las élites más ricas y poderosas. También en Europa y en España hay una tendencia de derechización que hemos de procurar contestar exigiendo más democracia, más humanismo y defendiendo los Derechos Humanos y los derechos sociales que tanto ha costado conseguir y están amenazados, como el sistema Público de Educación, de Sanidad, de pensiones, el derecho a la vivienda, etc. La democracia participativa es una exigencia para una sociedad más justa.

Esta regularización PUEDE SUPONER UNA ESPERANZA, un alivio y una alegría para muchas personas que existen, viven, trabajan y conviven en nuestros campos y ciudades, pero sin papeles y sin derechos, víctimas de explotación y exclusión social…, y pasar a ser personas con derechos que puedan trabajar y vivir dignamente, y convivir sin complejos de exclusión y miedos de expulsión. Esperamos que se haga realidad esa esperanza para el mayor número posible de personas, hermanos y hermanas nuestras.

Ello NOS COMPROMETE también a estar a su lado, a apoyarles y ayudarles. Su regularización también nos beneficia como sociedad, con su trabajo y cotización, con su aporte humano y cultural que enriquece la diversidad y nos hace una sociedad más abierta y humanitaria.

Comunidades Cristianas Populares de Valencia. Febrero 2026.

viernes, 6 de febrero de 2026


 Tomado de la Voz del Sur

Primero Misa y comulgar, luego mentir, atacar a inmigrantes y odiar al adversario


Sus líderes se santiguan en público, comulgan y hacen continua ostentación de fe. Pero salen de las iglesias y acto seguido se ponen a mentir con tranquilidad pasmosa

Juan Torres López


Los principales líderes de la derecha española, Alberto Núñez Feijóo, Santiago Abascal y la madrileña Isabel Díaz Ayuso, hacen constantes manifestaciones públicas de catolicismo. En las pasadas fiestas de diciembre incluso gastaron abundante munición mediática para criticar a sus adversarios que las felicitaban en general y no como Navidad.

Feijóo acaba de decir hace pocos días que los ideales de su partido son "la libertad, la paz, la democracia, la sostenibilidad, la defensa del Estado de Derecho y la tradición y la cultura cristiana". Aunque Abascal afirma que su partido no es confesional y que en él caben personas de diferentes creencias, en diversas ocasiones se ha declarado expresamente católico. Y lo mismo ocurre, e incluso en mayor grado, con Díaz Ayuso. En su último discurso navideño, dijo que "el nacimiento de Jesús es un mensaje de amor y verdad" y que "ser católico es la antítesis de ser racista o insolidario".

La derecha española ha sido siempre de sacristía y siempre ha presumido de alma limpia y conciencia recién planchada. Sus líderes se santiguan en público, comulgan y hacen continua ostentación de fe. Pero salen de las iglesias y acto seguido se ponen a mentir con tranquilidad pasmosa.

No exagero. Estos últimos días lo están haciendo sin piedad, vergüenza ni límite para combatir no a la regularización de inmigrantes en sí, sino al gobierno -según ellos enemigo de España- que ha aprobado la medida (defendida entre otras instituciones por la Conferencia Episcopal y las patronales de sectores en donde se emplea a mayor número de trabajadores extranjeros).

Denuncian los dirigentes de la derecha que la regularización del gobierno de Pedro Sánchez modificará el censo electoral.

Dejando a un lado que dan por hecho que los inmigrantes regularizados votarían en masa a la izquierda -lo que desde luego estaría por ver-, se trata de una afirmación mentirosa porque en España (como en todos los países) solo votamos los nacionales, y una cosa es regularizar y otra nacionalizar.

No cabe pensar ni por un momento que Feijóo, Ayuso y Abascal y su plétora de asesores no sepan la diferencia entre ambos procesos, de modo que es inevitable asegurar que están mintiendo a sabiendas.

Los dirigentes de la derecha española presumen de fe, de tradición y de valores cristianos, pero cuando bajan del altar hacen política o incluso gobiernan como si el Evangelio fuera un folleto publicitario que reparten para captar votos.

Y no solo mienten, sino que mantienen completamente alterados los valores y principios éticos que cabe asociar con el catolicismo. Se supone que ser cristiano es seguir a Jesús de Nazaret quien, según el Evangelio de Mateo, dijo: “Apartaos de mí, malditos, al fuego eterno preparado para el Diablo y sus ángeles (...) era forastero, y no me acogisteis".

Feijóo, Abascal y Ayuso mienten y criminalizan sin misericordia a las personas que trabajan a nuestro alrededor, empleadas allí donde nosotros no queremos trabajar, o que vienen a suplir nuestra falta de mano de obra. Y lo hacen, además de mintiendo, con inhumano desprecio, como igualmente le sucedió a José Luis Martínez-Almeida, alcalde de Madrid, quien también ha confesado en diversas ocasiones su ferviente catolicismo. En noviembre de 2024 dijo: "He sido bendecido por el don de la fe", pero su ayuntamiento prohibió que una ONG repartiera bocadillos a personas sin hogar. A diferencia, como en los casos anteriores, de la enseñanza de Jesús: “... tuve hambre, y no me disteis de comer".

La fe católica de los dirigentes de la derecha española es de quita y pon. Se la lleva el humo cuando se trata de ayudar al débil o de repartir la riqueza: "Lo más grave de la ley es la justicia, la misericordia y la fidelidad" (digo yo, que esta última también aplicada a la verdad).

La regularización de inmigrantes no da papeles automáticos, no concede nacionalidad, no otorga derecho a voto, no convierte a nadie en delincuente ni supone invasión alguna. Es simplemente un intento -modesto y hasta tardío- de sacar de la clandestinidad a personas que ya viven y trabajan en nuestro país, al que de esa forma ayudan a sostener y hacer más grande y próspero. Pero mentir sale más barato que pensar, el miedo moviliza más que la verdad y a estos dirigentes que presumen de católicos le vale todo para acabar con sus adversarios.

Ahora bien, si la fe de los Abascal, Feijóo y Ayuso no parece muy coherente por todo esto que señalo, el príncipe de los sepulcros blanqueados ("¡escribas y fariseos, hipócritas!: por fuera parecen hermosos, pero por dentro están llenos de huesos de muertos y de toda podredumbre") es, sin lugar a dudas, el obispo de Orihuela-Alicante, José Ignacio Munilla.

Este va mucho más lejos. No solo no se pronuncia con las palabras de Jesús que he mencionado, ni habla como quien cree en ese Dios justo y misericordioso, sino creyendo que él mismo es Dios omnisciente y que, por tanto, dispone de la capacidad que ningún ser humano tiene: la de saber las intenciones reales de cualquier otro y, en este caso, las de Pedro Sánchez y su gobierno cuando proponen la regularización.

Según este obispo, no la han aprobado por las razones que han señalado: dar un justo estatus legal, seguridad jurídica, derechos y una vía ordenada de integración a miles de personas que ya están entre nosotros, la inmensa mayoría de ellas conviviendo aquí en paz y generando riqueza; para favorecer la cohesión social y la dignidad humana, permitiendo que ejerzan sus actividades legalmente y reciban las contraprestaciones que legalmente les corresponda; para desarrollar una política migratoria basada en derechos humanos, integración y convivencia, no solo compatible, sino que impulsa el crecimiento económico; y para atender la demanda ciudadana plasmada en una Iniciativa Legislativa Popular suscrita por cientos de miles de firmas.


Dijo Jesús en su Sermón de la montaña: "Guardaos bien de los falsos profetas, que vienen a vosotros disfrazados de oveja, pero por dentro son lobos voraces. Por sus frutos los conoceréis".

Por mucha Misa a la que vayan y organicen, por muchas veces que comulguen y por muy abundantes que sean sus declaraciones de fe, los dirigentes de la derecha española no pueden disimular cuáles son sus actos reales. Por sus frutos se les puede conocer perfectamente y por eso se les puede decir exactamente lo mismo que dijo Jesús a los fariseos: "Os hacéis pasar por justos delante de la gente, pero vuestro interior está lleno de hipocresía y maldad".

Mucha misa, mucha comunión y mucho símbolo y actos religiosos… pero poca justicia, poca misericordia y demasiada mentira.

domingo, 1 de febrero de 2026

 Celebración comunidad CODEF 31 de enero de 2026

El tema de hoy, son las bienaventuranzas

La primera lectura del Antiguo Testamento (Sofonías 2,3; 3, 12-13), refleja la
predilección de Dios por los humildes, por los pobres, por los que buscan el
derecho y la justicia, ellos son el resto de Israel.
En el Evangelio (Mt 5, 1-12ª), Jesús dice a sus seguidores que el Reino ha
comenzado y da buenas noticias: son bienaventurados los empobrecidos, los
oprimidos, excluidos de su tiempo, los que buscan justicia, los que trabajan
por la paz,... Nosotros, que más bien somos bienaventurados sociales de hoy,
vamos a reflexionar sobre qué nos dicenestas bienaventuranzas en el hoy y
para ahora.

Las bienaventuranzas presentan un horizonte alternativo. El sermón del
monte invita a imaginar un mundo alternativo en el que la opresión ceda ante
la misericordia, las relaciones sean justas y equitativas y todas y todos
puedan acceder a los recursos disponibles. No es cuestión de alcanzar
alturas espirituales sino de entregar la vida para hacer posible un mundo
diferente, un mundo acorde con el sueño del Reino de Dios.
Jesús al proclamar las bienaventuranzas nos está invitando a reimaginar los
lugares que habitamos. Nos está llamando a pensar y vivir desde otros
valores, con otras prácticas que, sin duda, no nos situarán en los centros de
poder sino en los márgenes porque no armonizan con lo que la mayoría
piensa.

Las bienaventuranzas deben ser nuestras señas de identidad, nos sitúan en
un espacio alternativo desde el que tener una nueva perspectiva de la
realidad y de Dios. Este nuevo espacio es lo que Jesús llamó Reino de Dios
y las bienaventuranzas son centrales para imaginar ese lugar. Pero decir que
el Reino de Dios es un lugar imaginado no significa que sea inventado, sino
que cuando nos situamos ante él, desde la perspectiva de la Buena Noticia
que Jesús proclama, podemos abrirnos tanto a nuevas perspectivas de vida
y de fe como a cambios personales o colectivos que generen transformación
crítica y creativa en nuestro entorno.

domingo, 25 de enero de 2026

 

Un centenar de personalidades de Aragón firma un manifiesto "por una campaña electoral constructiva"


Son cerca de un centenar de pensadores, artistas, gestores, profesores
 y también empresarios quienes este viernes han prestado su firma 
para un manifiesto titulado 
La campaña electoral que queremos en Aragón 
en el primer día de la campaña de las elecciones en Aragón
. El texto, que apela a la responsabilidad de los candidatos 
de las distintas formaciones, reivindica la Comunidad 
como "tierra de pactos y de concordia" 
y aboga por buscar "propuestas concretas para construir 
el mejor Aragón posible en los próximos cuatro años".

Texto íntegro del manifiesto

En Aragón vamos a celebrar próximamente elecciones autonómicas. Los aragoneses y aragonesas elegiremos a quienes tendrán la responsabilidad de gobernarnos durante los próximos años. No es un trámite menor: en juego está el presente y, sobre todo, el futuro de nuestra tierra. 

Aragón es y ha sido tierra de pactos y de concordia. No solo los tiempos recientes sino la larga historia de Aragón demuestra nuestra profunda vocación por el respeto al otro y la resolución pacífica de los conflictos. Sirvan como ilustración algunos hechos: desde la mediación del pueblo de Ansó en 1375 para cerrar el conflicto de las Tres Vacas —un acuerdo que aún hoy pervive como el tratado de paz en vigor más antiguo de Europa— hasta el Compromiso de Caspe (1412), uno de los grandes ejemplos europeos de resolución pacífica de una crisis política mediante el pacto entre territorios. No en vano, la ciudad de Zaragoza fue designada en 2009 Sitio Emblemático de Cultura de Paz por la UNESCO. Aragón también ha sabido convertir el acuerdo en instituciones duraderas: en 1926 impulsó la Confederación Hidrográfica del Ebro, primer organismo del mundo de gestión integrada de una cuenca, y en Zaragoza, hace más de 600 años, nació el Hospital de Nuestra Señora de Gracia con una misión radicalmente inclusiva para su tiempo, atendiendo a cualquier persona sin distinción de origen o condición. Incluso en el terreno de los derechos, Aragón marcó un precedente excepcional cuando el 10 de octubre de 1325, por iniciativa de las Cortes bajo Jaime II, se prohibió de forma pionera la tortura judicial, afirmando la dignidad humana y la exigencia de pruebas racionales.


Si nuestros antepasados, en condiciones históricas mucho más difíciles, supieron construir los cimientos de una convivencia basada en el respeto mutuo, la libertad y el pacto entre iguales, hoy es obligación de todos defender y agrandar, si cabe, la preciada herencia recibida. La campaña electoral que se avecina es una oportunidad más para demostrar que es posible realizarla “a la manera aragonesa”: debatiendo propuestas realistas que den respuesta colectiva a los problemas y necesidades de las personas; con pasión, sí, pero respetando siempre a quien las formula.

Ante una realidad nacional e internacional en la que desgraciadamente se está dilapidando una convivencia respetuosa con las normas, el diálogo, el respeto mutuo, la solidaridad… existe un riesgo real de contaminación para cualquier comunidad, también para Aragón, con el resultado final de la destrucción de un preciado capital social. Las campañas electorales crean unas condiciones favorables a esa contaminación y es por ello que es más necesario que nunca estar alerta para prevenir que ocurra. Y la mejor forma de conseguirlo, en opinión de los firmantes de este escrito, es que el fondo y la forma de la campaña se ajuste lo máximo posible a estas recomendaciones.

1. Propuestas concretas para construir el mejor Aragón posible en los próximos cuatro años. Queremos escuchar ideas, planes y proyectos precisos y comprometidos sobre cuestiones que afectan de lleno a la vida cotidiana: vivienda; apoyo a agricultores y ganaderos; respuesta ante los más frecuentes fenómenos climáticos extremos; servicios públicos de sanidad, educación, seguridad e infraestructuras de calidad; protección de la infancia ante redes sociales tóxicas; lucha contra la soledad no deseada; prevención de la desertificación y deterioro de los suelos y los territorios; defensa del tejido empresarial dinámico y diverso, limitando los “monocultivos” económicos; gestión del agua y freno a la contaminación de acuíferos; impulso de prácticas culturales y facilidades reales para la emancipación juvenil, el papel de las regiones en la cultura de la paz, el uso eficaz de la inteligencia artificial para el desarrollo económico y social. Y muchas otras cuestiones que afectan de lleno a nuestra vida cotidiana.

2. Priorizar e imaginar futuro: respuestas inmediatas y un horizonte con propósito para Aragón. Pedimos conocer las propuestas para una agenda de gobierno que conjugue lo urgente y lo importante: medidas concretas desde el inicio de la legislatura para los problemas que ya requieren respuesta —como la vivienda, las emergencias climáticas o los servicios en el entorno rural— y, al mismo tiempo, una visión de largo plazo para el Aragón de 2030, 2040 y 2050. Cada vez más observamos una tendencia a gobernar de manera reactiva, a golpe de actualidad y de titulares. Pero el ejercicio público serio exige algo más: analizar, priorizar y decidir qué se atiende primero, qué se protege siempre y qué transformaciones se emprenden para dejar a quienes vengan después un legado próspero y sostenible.

3. Propuestas para reforzar la convivencia, la confianza mutua y la vida pacífica. Pedimos una campaña y una conversación pública realista y serena que renuncie de forma explícita al populismo fácil y a los discursos que convierten al adversario en enemigo. Reclamamos un debate de propuestas dirigidas a proteger la convivencia entre todas las personas que vivimos en Aragón, vengan de donde vengan y piensen como piensen. La discrepancia es legítima; el insulto, no.

4. Espacios de debate sereno y riguroso. Pedimos que durante la campaña existan tiempos y lugares para contrastar ideas con calma, templanza y rigor, con la participación de los partidos políticos y de la sociedad civil.

5. Un papel responsable de los medios de comunicación y de las redes sociales. Que contribuyan a este debate civilizado y no premien a quienes insultan, polarizan y embarran la campaña electoral. Animamos a todas las personas y entidades que compartan este deseo a rubricar este manifiesto y a hacerlo visible, para demostrar que en esta tierra somos mayoría la gente de concordia, heredera de nuestro mejor legado histórico.

Grupos de Euskadi, Navarra, Cantabria, Asturias y Galicia participan en el I Encuentro de la Revuelta Norte de Mujeres en la Iglesia

El sábado 17 de enero nos reunimos en Astorga 46 mujeres del Sector Norte de la Revuelta de Mujeres en la Iglesia. El colegio de las Escolapias acogió este primer encuentro de la que llamamos la Revuelta Norte, al que asistimos mujeres de 9 grupos, procedentes de Euskadi (Donosti, Bilbao, Vitoria), Navarra (Pamplona), Cantabria, Asturias y Galicia (Vigo, Lugo, Santiago). También se nos unieron por primera vez compañeras interesadas en promover la Revuelta en Astorga, León y Palencia.

Disfrutamos mucho de nuestro encuentro, de escuchar nuestras experiencias y nuestra forma de organizarnos, nuestros logros y dificultades y nuestros propósitos y planes de futuro para seguir consolidando y ampliando la Revuelta de Mujeres en la Iglesia.


Nos pusimos al día de las grandes líneas de trabajo de la Revuelta aprobados en el último encuentro de El Escorial, y elegimos a nuestras representantes para la coordinadora estatal: allí aceptaron generosamente representarnos tres compañeras de Vitoria, Navarra y Vigo.

Compartimos viandas traídas de la tierra y nos reímos mucho con la animación de nuestras compañeras gallegas, su acordeón, su pandereta y sus canciones. Rezamos mucho también, con preciosas oraciones muy bien preparadas y cuidadas, al comienzo y al final del encuentro, llenas de música y cantos, danza, silencio, presencia... Al final, intercambiamos unas tarjetas que contenían aquello con lo que cada una elegía quedarse de este momento privilegiado de encuentro y sororidad, el entrañable sentimiento que nos une y compacta cada vez que nos reunimos.

Cargamos, en fin, las pilas para seguir alimentando y cuidando la sororidad y exigiendo que la igualdad se haga costumbre en el mundo y en la Iglesia.