CCP Zaragoza



MOMENTO DE ENCUENTRO CON LA COMUNIDAD DE BELÉN

El día 18 de enero de 2020, las personas que formamos parte de la Coordinadora de las Comunidades Cristianas Populares de Zaragoza nos encontramos y reencontramos con la numerosa Comunidad de Belén.
Era un sábado por la tarde, después de que terminara la celebración de la Parroquia. Era un momento de charla distendida, alrededor de una mesa y unos dulces. Era momento de besar y abrazar a nuestras compañeras y compañeros que ahora vemos menos porque las tareas y afanes personales, familiares y de diversa índole nos lo impiden.
También era tiempo de escuchar, de saber cómo están, cuál es su momento vital y comunitario y constatar que siguen en la brecha, con otro ritmo, con otras prioridades, porque el paso del tiempo no es en vano y a veces faltan fuerzas, surgen dificultades, aparece el cansancio o el desánimo. ¡Qué comunidad no pasa en ocasiones por estos trances!
Pero también pudimos sentir la energía, la experiencia, la sabiduría, el entusiasmo de lo vivido y de lo que queda por vivir, manteniendo la ilusión, el sueño de la utopía.
Nos conocemos hace años, hemos compartido durante algunas décadas una situación social, política, religiosa y eclesial cambiante, donde más allá de nuestras diferencias personales y grupales hemos coincidido y encontrado caminos comunes en la búsqueda de la justicia social, de la mejora de nuestros barrios, nuestra ciudad y el mundo. Y sobre todo hemos coincidido en el compromiso, en el activismo, en el ver, juzgar y actuar, guiados por un tal Jesús, poniendo a las personas en el centro de la vida.
Un gozo compartir esa tarde de enero, un gozo volver a ver y sentir cerca a las personas que forman parte de la Comunidad de Belén. Esperamos seguir encontrándonos en las celebraciones o en las calles.
Abrazos comunitarios.






















LA COMUNIDAD DE TORRERO III NOS COMUNICA

¡HAY QUE VIVIR!
Habrá que hacernos a la idea que sube la marea, y esto no da más de sí, 
habrá que darnos por vencidos y echarnos al camino, que no hay nortes por aquí. Al sueño americano 
se le han ido las manos, y ya no tiene nada que ofrecer... 
Sólo esperar y ver si cede 
la gran bola de nieve que se levanta por doquier. 
HAY QUE VIVIR, AMIGO MÍO, 
¡ANTES QUE NADA HAY QUE VIVIR!, Y YA VA HACIENDO FRÍO. 
HAY QUE BURLAR ESE FUTURO 
QUE EMPIEZA A HACERSE MURO EN TI. 
Habrá que demoler barreras, crear nuevas maneras y alzar otra verdad, desempolvar viejas creencias que hablaban, en esencia, sobre la simplicidad. 
Darles a nuestros hijos el credo y el hechizo del alba, y el rescoldo en el hogar…Y si aún nos queda algo de tiempo poner la cara al viento y aventurarnos a soñar. 

Bendición de una casa que dejamos
Cuando las personas dejan una casa o lugar de encuentro, se les ofrece una magnífica ocasión de dar gracias a Dios, de quien procede todo bien, por el don de las experiencias vividas, l@s amig@s disfrutad@s, la generosidad y el servicio recibidos… 
ES UN BUEN MOMENTO PARA SER CONSCIENTES DE LA PRESENCIA DE DIOS EN CADA MOMENTO CONCRETO E IMPORTANTE DE NUESTRAS VIDAS. 
ASÍ QUE HOY ES UN BUEN MOMENTO PARA DECIR… 
¡¡¡GRACIAS!!! 

Julio 1988 

Y AUNQUE A DIOS NO SE LE ENCUENTRA EN “UN LUGAR” en concreto, también es cierto que 
HAY LUGARES-ESPACIOS EN LOS QUE SE LE ENCUENTRA MÁS FÁCILMENTE (espacios-lugares de acogida, de cariño, de compromisos, de recuerdos, de ternura, de sencillez y generosidad, espacios y lugares de gratuidad…). 

ESOS LUGARES SON SACRAMENTOS DE VIDA. 
LA FOSQUETA ha sido uno de ellos. Pero no por lo que nosotr@s hemos puesto. Es por lo que Tere, Pepe, Mari Tere y Bego han puesto para nosotros. Y no por motivos “creyentes”, sino por motivos humanos y humanizadores. 

Así que hemos de convertirnos a que “lo que es humanizador es lo único que tiene posibilidad de poder ser creyente”, y convencernos de ello. 
SÓLO EL TRABAJO HUMANIZADOR PODRÁ, por la gracia de Dios, SER CREYENTE. ¡PERO SIEMPRE QUE SEA HUMANIZADOR!


Vamos a enterrar, en la tierra de la que somos y que un día nos acogerá con ternura en su seno, UN RECUERDO Y UN DESEO.
UN BESO, Y UN ADIÓS.
Dejaré mis tierras por ti, dejaré mis campos y me iré lejos de aquí. 
Cruzaré llorando el jardín y con tus recuerdos partiré lejos de aquí. 
De día viviré pensando en tu sonrisa, de noche las estrellas me acompañarán. 
Serás como una luz que alumbre mi camino, 
me voy pero te juro que mañana volveré…
Al partir, un beso y un adiós,
un “te quiero”, una caricia y un adiós. 
Es ligero equipaje para tan largo viaje, 
las penas quedan en el corazón…
Más allá del mar habrá un lugar donde el Sol cada mañana brille más. 
Forjarán mi destino las piedras del camino.
LO QUE NOS ES QUERIDO SIEMPRE QUEDA ATRÁS.

“Todo tiene su tiempo bajo el sol. Su tiempo el plantar, su tiempo el recoger. Su tiempo el construir, su tiempo el derribar. Su tiempo el coger, su tiempo el dejar…” (Eclesiastés 3, 1-15)
BENDECIMOS AGRADECIDOS
UN LUGAR DE ENCUENTRO QUE SE VA




Nuestra forma de creer

Resulta difícil presentarnos pues no somos nada muy diferente del conjunto de los seres humanos. Sentimos experiencias semejantes y nos las vemos con situaciones parecidas, con los mismos gozos y sombras. Quizás sí podemos decirte que asumimos esta condición humana desde la fe en Jesús de Nazaret. 

Para nosotros creer, o tener fe es hacer una apuesta razonable por la Dignidad humana en todas las personas. Por un sentido abierto ante las contrariedades y progresos de nuestra humanidad. Y Jesús de Nazaret es para nosotros la mejor expresión que conocemos de esa dignificación de la vida.

Enseguida nos identificarás con el catolicismo. Y tienes razón pues estamos dentro de esa tradición. Sin embargo la sociedad y la cultura han cambiado tanto que sólo una savia común nos asimila a la tradición. Los término religiosos - otra vida, redención, pecado, cielo, comuniones, etc. no son los más acertados para comunicarnos con una mínima claridad. A veces nos sirve el lenguaje de los movimientos sociales y humanistas, aunque tampoco acaba de revelar la amplitud de nuestras convicciones. Por ejemplo no hablamos de salvación pero sí escribimos dignidad con mayúsculas. O para ponerte otro ejemplo: siempre se ha dicho que Jesús era Hijo de Dios y nosotros solemos tomar esta otra expresión: Jesús fue tan humano, tan solidario, como sólo Dios podía serlo. 

En un encuentro que celebramos hace años nos decíamos:

"Las Comunidades Cristianas Populares estamos integradas por creyentes en Jesús de Nazaret que asumimos su causa- el Reino de Dios- tratando de convivir, compartir fraternalmente, comprometernos socialmente y celebrar nuestra fe en la comunidad como parte del pueblo y con una decidida opción por los pobres."


Hoy pondríamos alguna nota de humildad a ese noble intento. Queremos estar con los olvidados de la tierra pero nos cuesta, queremos ser signo de esperanza, estar comprometidos con las causas humanas, pero nos vemos un poco envejecidos. Sin embargo no reblamos y en nuestras impotencias nos sentimos confiados y como engrandecidos cuando en el silencio interior y en la comunidad nos mostramos tal como somos.

No nos gusta mencionar demasiado el nombre de Dios o apelar demasiado fácilmente a la gracia o la presencia del Espíritu en nosotros, pero sí podemos decir que nos sentimos más fuertes y serenos cuando en este proceso interior u oración refrescamos nuestras aspiraciones y preocupaciones. 

Por eso en este diálogo entre el quiero y no puedo reasumimos esa anterior descripción que ahora completamos.

Seguimos confiando en que la Iglesia Católica nos renovaremos hacia la justicia social y un sentido liberador de la moral. 

Seguimos apostando por los movimientos sociales ya clásicos, partidos, sindicatos, feminismo.. y nos incorporamos con ánimo a los nuevos que surgen ante la globalización del planeta.

Queremos también entablar un diálogo con las otras religiones para liberarnos conjuntamente del fundamentalismo y suscitar una conciencia de ciudadanía universal.

Y en medio de todos estos nuevos referentes, trabajar cada uno desde su identidad - y nadie mejor por encima de los otros- por una humanidad nueva, en una especie de coalición de la esperanza, expresión renovada del "Reino de Dios" y sentido último del mensaje de Jesús y de nuestra Iglesia


COMUNIDADES


Comunidad Almofuentes

Nuestra historia es la de un amor a primera vista… nuestro grupo somos, y seremos siempre,  10 personas, aunque ahora ya solo nos reunimos ocho.
Tenemos dos orígenes diferentes: el grupo de la Almozara  y el grupo de Las Fuentes.
Como dice Drexler:

Poesía aparte, somos un grupo pequeño y diverso, muy femenino…porque nuestros dos compañeros tienen la suerte, de tener su parte femenina bastante trabajada!
Actualmente estamos ya todos jubilados y muy dedicados a nuestras “cosas”… individualmente seguimos con nuestros compromisos sociales, vecinales, sindicales y políticos (otras nos dedicamos a apoyar todas estas iniciativas…que ¡todo es necesario!) y todos juntos nos hemos embarcado, desde hace ya unos años, en la búsqueda de una coherencia entre nuestras creencias y nuestra vida  adulta, responsable y autónoma, buscando una adecuación del lenguaje cotidiano y simbólico con que nos expresamos en nuestras reuniones y celebraciones. También procuramos abrirnos, y cooperar, con todos los intentos  de humanizar nuestra sociedad.

Comunidad de Balsas

Nuestra Comunidad se remonta al año 1974 a raíz del caso Fabara en la Iglesia de Zaragoza. A lo largo de estos años muchas personas formaron parte de nuestra Comunidad. Actualmente somos 16 personas de edad avanzada, con limitaciones, que queremos vivir la vida con “una calidad humana profunda”, símbolo de una espiritualidad laica- humanista, dentro y fuera de la Comunidad. Por medio de un nuevo lenguaje teológico vamos reconstruyendo un nuevo paradigma cristiano, acorde con los signos de los tiempos actuales.



Comunidad de Belén

La Comunidad Popular de Nuestra Señora de Belén se formó a raíz de los sucesos de FABARA. Antes estaban los grupos de Matrimonios que reflexionaban cristianamente sobre la vida de fe, vida matrimonial, hijos, y la sociedad en general. Este grupo de matrimonios fue la base de lo que sería la Comunidad Popular, que estaba acompañada por los Jesuitas de la Parroquia, JUAN ACHA, primero y posteriormente ALVARO ALEMANY. En se mismo momento se formaron las Comunidades de MONTE PERDIDO y BALSAS.
Comunidad comprometida en las luchas sociales del barrio así como en la misión parroquial.
En este momento personas de la comunidad siguen comprometidos en la labor parroquial, fundamentalmente en la misión de Cáritas y otras personas en el compromiso vecinal, apoyo a la población reclusa de Zuera así como otras tareas.
Aunque la edad no perdona, seguimos adelante

Comunidad de CODEF

La comunidad de CODEF tiene casi 50 años de historia. En 1975 se instaló en el Barrio de Delicias y fue la creadora de diversos proyectos sociales y culturales, que siguen vigentes.
Somos una treintena de personas con una gran mayoría ya jubiladas. Y estamos inmersas en el tejido social de Zaragoza en los barrios en los que vivimos.
Nos reunimos los sábados para reflexionar y celebrar nuestra fe. Nos organizamos con un grupo animador rotatorio, que dinamiza la vida comunitaria y propicia jornadas específicas sobre temas socio-políticos, personales y también relativos a nuestra dimensión creyente.

Comunidad de Torrero I

La comunidad de Torrero I nació en la década de los 70 como grupo de reflexión teológica, que fue incorporando paulatinamente otras dimensiones: la socio-política y la personal.
Nuestra reunión semanal, en los locales de la Parroquia de Belén, se orienta hacia la reflexión de temas abiertos y plurales: teológicos, sociales, eclesiales, cotidianos, que coordinan dos personas rotando cada dos meses. También celebramos y oramos comunitariamente. Actualmente la componemos 16 personas que acudimos desde diversos barrios de la ciudad, con edades comprendidas entre los 44  y los 74 años.

Comunidad de Torrero II

La comunidad la formamos en  1979, así que… ¡al año que viene hacemos 40 años, ¡¡ uno menos que la Constitución. Eso da una pista de que nació en la incipiente democracia, si bien nuestras raíces están en la transición y la utopía.
Somos quince personas, entre los 55 y 61 años. Y como el tiempo pasa…ya tenemos una persona jubilada y seis nietos.
Una de nuestras referencias ha sido el barrio de Torrero pero ahora llegamos hasta Santa Anastasia y Amurrio; cosas del cierzo y las vidas laborales.
Si algo define a nuestra Comu es la Vida, el seguimiento del Jesús y su Espíritu, la búsqueda permanente y el deseo de construir una sociedad más justa y solidaria.
Y todo ello con una enorme lealtad, pues los jueves son nuestras noches comunitarias en estos 40 años. Son un espacio privilegiado, en las que hacemos oración, formación, celebración e intentamos estar atentas a la vida; sintiéndonos convocadas a ser personas generadoras de Esperanza y Felicidad a nuestro alrededor, en comunión con el resto de personas, comunidades y grupos que anhelan y trabajan por ese mundo mejor.

Comunidad de Torrero III

En Torrero III somos 14 participantes, no todos activos… algunos están de “excedencia” por motivos muy variados, pero seguimos siendo una gran comunidad.
Comenzamos nuestra historia compartida por el año 1988, después de finalizar un catecumenado para jóvenes promovido por Misión Juventud, con jóvenes de varias parroquias de Torrero y un grupo de Delicias. Nuestros “padres y madres” espirituales, algunos miembros de Torrero II, nos invitaron a alguna celebración de CCP y sentimos que compartimos una misma forma de sentir el evangelio. Algún año después nos integramos en CCP. 
Anualmente marcamos nuestro calendario de reuniones en torno a tres ejes, la revisión de vida, la formación (bien de carácter teológico, espiritual o bien relacionada con la actualidad social y política), y la celebración compartida de nuestra fe.
Hemos vivido la formación en la fe de nuestros hijos preparando con mucha intensidad la Semana Santa, en la catequesis familiar, y este octubre, con la comunión de la última de nuestras hijas estamos a punto de cerrar una etapa.
Ahora andamos atareados en el cuidado de nuestros padres y madres, seguimos comprometidos en asociaciones de todo tipo para empujar “ese otro mundo posible que soñamos” y continuamos celebrando la vida… compartiendo el momento que nos toca vivir, el presente siempre en comunidad, como Jesús vivió.


1 comentario:

  1. Hola amig@s. Hoy he entrado de nuevo en vuestra web y la he visto remozada y con nuevos vestidos. Os felicito. El motivo de mi visita ha sido reunir las historias de lo que fuisteis para incorporarlas al estudio que estoy haciendo de las primeras CCP existentes en el territorio español, con referencia mayor a las CCP de Andalucía. Un fuerte abrazo en estos primeros días del nuevo año, que esperamos sea más saludable que el que dejamos.Saludos particulares a Santi Villamayor y aJesús Gil. Antonio Moreno de la Fuente.

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