domingo, 25 de enero de 2026

 

Un centenar de personalidades de Aragón firma un manifiesto "por una campaña electoral constructiva"


Son cerca de un centenar de pensadores, artistas, gestores, profesores
 y también empresarios quienes este viernes han prestado su firma 
para un manifiesto titulado 
La campaña electoral que queremos en Aragón 
en el primer día de la campaña de las elecciones en Aragón
. El texto, que apela a la responsabilidad de los candidatos 
de las distintas formaciones, reivindica la Comunidad 
como "tierra de pactos y de concordia" 
y aboga por buscar "propuestas concretas para construir 
el mejor Aragón posible en los próximos cuatro años".

Texto íntegro del manifiesto

En Aragón vamos a celebrar próximamente elecciones autonómicas. Los aragoneses y aragonesas elegiremos a quienes tendrán la responsabilidad de gobernarnos durante los próximos años. No es un trámite menor: en juego está el presente y, sobre todo, el futuro de nuestra tierra. 

Aragón es y ha sido tierra de pactos y de concordia. No solo los tiempos recientes sino la larga historia de Aragón demuestra nuestra profunda vocación por el respeto al otro y la resolución pacífica de los conflictos. Sirvan como ilustración algunos hechos: desde la mediación del pueblo de Ansó en 1375 para cerrar el conflicto de las Tres Vacas —un acuerdo que aún hoy pervive como el tratado de paz en vigor más antiguo de Europa— hasta el Compromiso de Caspe (1412), uno de los grandes ejemplos europeos de resolución pacífica de una crisis política mediante el pacto entre territorios. No en vano, la ciudad de Zaragoza fue designada en 2009 Sitio Emblemático de Cultura de Paz por la UNESCO. Aragón también ha sabido convertir el acuerdo en instituciones duraderas: en 1926 impulsó la Confederación Hidrográfica del Ebro, primer organismo del mundo de gestión integrada de una cuenca, y en Zaragoza, hace más de 600 años, nació el Hospital de Nuestra Señora de Gracia con una misión radicalmente inclusiva para su tiempo, atendiendo a cualquier persona sin distinción de origen o condición. Incluso en el terreno de los derechos, Aragón marcó un precedente excepcional cuando el 10 de octubre de 1325, por iniciativa de las Cortes bajo Jaime II, se prohibió de forma pionera la tortura judicial, afirmando la dignidad humana y la exigencia de pruebas racionales.


Si nuestros antepasados, en condiciones históricas mucho más difíciles, supieron construir los cimientos de una convivencia basada en el respeto mutuo, la libertad y el pacto entre iguales, hoy es obligación de todos defender y agrandar, si cabe, la preciada herencia recibida. La campaña electoral que se avecina es una oportunidad más para demostrar que es posible realizarla “a la manera aragonesa”: debatiendo propuestas realistas que den respuesta colectiva a los problemas y necesidades de las personas; con pasión, sí, pero respetando siempre a quien las formula.

Ante una realidad nacional e internacional en la que desgraciadamente se está dilapidando una convivencia respetuosa con las normas, el diálogo, el respeto mutuo, la solidaridad… existe un riesgo real de contaminación para cualquier comunidad, también para Aragón, con el resultado final de la destrucción de un preciado capital social. Las campañas electorales crean unas condiciones favorables a esa contaminación y es por ello que es más necesario que nunca estar alerta para prevenir que ocurra. Y la mejor forma de conseguirlo, en opinión de los firmantes de este escrito, es que el fondo y la forma de la campaña se ajuste lo máximo posible a estas recomendaciones.

1. Propuestas concretas para construir el mejor Aragón posible en los próximos cuatro años. Queremos escuchar ideas, planes y proyectos precisos y comprometidos sobre cuestiones que afectan de lleno a la vida cotidiana: vivienda; apoyo a agricultores y ganaderos; respuesta ante los más frecuentes fenómenos climáticos extremos; servicios públicos de sanidad, educación, seguridad e infraestructuras de calidad; protección de la infancia ante redes sociales tóxicas; lucha contra la soledad no deseada; prevención de la desertificación y deterioro de los suelos y los territorios; defensa del tejido empresarial dinámico y diverso, limitando los “monocultivos” económicos; gestión del agua y freno a la contaminación de acuíferos; impulso de prácticas culturales y facilidades reales para la emancipación juvenil, el papel de las regiones en la cultura de la paz, el uso eficaz de la inteligencia artificial para el desarrollo económico y social. Y muchas otras cuestiones que afectan de lleno a nuestra vida cotidiana.

2. Priorizar e imaginar futuro: respuestas inmediatas y un horizonte con propósito para Aragón. Pedimos conocer las propuestas para una agenda de gobierno que conjugue lo urgente y lo importante: medidas concretas desde el inicio de la legislatura para los problemas que ya requieren respuesta —como la vivienda, las emergencias climáticas o los servicios en el entorno rural— y, al mismo tiempo, una visión de largo plazo para el Aragón de 2030, 2040 y 2050. Cada vez más observamos una tendencia a gobernar de manera reactiva, a golpe de actualidad y de titulares. Pero el ejercicio público serio exige algo más: analizar, priorizar y decidir qué se atiende primero, qué se protege siempre y qué transformaciones se emprenden para dejar a quienes vengan después un legado próspero y sostenible.

3. Propuestas para reforzar la convivencia, la confianza mutua y la vida pacífica. Pedimos una campaña y una conversación pública realista y serena que renuncie de forma explícita al populismo fácil y a los discursos que convierten al adversario en enemigo. Reclamamos un debate de propuestas dirigidas a proteger la convivencia entre todas las personas que vivimos en Aragón, vengan de donde vengan y piensen como piensen. La discrepancia es legítima; el insulto, no.

4. Espacios de debate sereno y riguroso. Pedimos que durante la campaña existan tiempos y lugares para contrastar ideas con calma, templanza y rigor, con la participación de los partidos políticos y de la sociedad civil.

5. Un papel responsable de los medios de comunicación y de las redes sociales. Que contribuyan a este debate civilizado y no premien a quienes insultan, polarizan y embarran la campaña electoral. Animamos a todas las personas y entidades que compartan este deseo a rubricar este manifiesto y a hacerlo visible, para demostrar que en esta tierra somos mayoría la gente de concordia, heredera de nuestro mejor legado histórico.

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