Comunidades Cristianas Populares de Zaragoza
No resulta fácil creer en estos tiempos que corren
martes, 27 de enero de 2026
domingo, 25 de enero de 2026
Un centenar de personalidades de Aragón firma un manifiesto "por una campaña electoral constructiva"
Son cerca de un centenar de pensadores, artistas, gestores, profesores
y también empresarios quienes este viernes han prestado su firma
para un manifiesto titulado
La campaña electoral que queremos en Aragón
en el primer día de la campaña de las elecciones en Aragón
. El texto, que apela a la responsabilidad de los candidatos
de las distintas formaciones, reivindica la Comunidad
como "tierra de pactos y de concordia"
y aboga por buscar "propuestas concretas para construir
el mejor Aragón posible en los próximos cuatro años".
Texto íntegro del manifiesto
En Aragón vamos a celebrar próximamente elecciones autonómicas. Los aragoneses y aragonesas elegiremos a quienes tendrán la responsabilidad de gobernarnos durante los próximos años. No es un trámite menor: en juego está el presente y, sobre todo, el futuro de nuestra tierra.
Aragón es y ha sido tierra de pactos y de concordia. No solo los tiempos recientes sino la larga historia de Aragón demuestra nuestra profunda vocación por el respeto al otro y la resolución pacífica de los conflictos. Sirvan como ilustración algunos hechos: desde la mediación del pueblo de Ansó en 1375 para cerrar el conflicto de las Tres Vacas —un acuerdo que aún hoy pervive como el tratado de paz en vigor más antiguo de Europa— hasta el Compromiso de Caspe (1412), uno de los grandes ejemplos europeos de resolución pacífica de una crisis política mediante el pacto entre territorios. No en vano, la ciudad de Zaragoza fue designada en 2009 Sitio Emblemático de Cultura de Paz por la UNESCO. Aragón también ha sabido convertir el acuerdo en instituciones duraderas: en 1926 impulsó la Confederación Hidrográfica del Ebro, primer organismo del mundo de gestión integrada de una cuenca, y en Zaragoza, hace más de 600 años, nació el Hospital de Nuestra Señora de Gracia con una misión radicalmente inclusiva para su tiempo, atendiendo a cualquier persona sin distinción de origen o condición. Incluso en el terreno de los derechos, Aragón marcó un precedente excepcional cuando el 10 de octubre de 1325, por iniciativa de las Cortes bajo Jaime II, se prohibió de forma pionera la tortura judicial, afirmando la dignidad humana y la exigencia de pruebas racionales.
Si nuestros antepasados, en condiciones históricas mucho más difíciles, supieron construir los cimientos de una convivencia basada en el respeto mutuo, la libertad y el pacto entre iguales, hoy es obligación de todos defender y agrandar, si cabe, la preciada herencia recibida. La campaña electoral que se avecina es una oportunidad más para demostrar que es posible realizarla “a la manera aragonesa”: debatiendo propuestas realistas que den respuesta colectiva a los problemas y necesidades de las personas; con pasión, sí, pero respetando siempre a quien las formula.
Ante una realidad nacional e internacional en la que desgraciadamente se está dilapidando una convivencia respetuosa con las normas, el diálogo, el respeto mutuo, la solidaridad… existe un riesgo real de contaminación para cualquier comunidad, también para Aragón, con el resultado final de la destrucción de un preciado capital social. Las campañas electorales crean unas condiciones favorables a esa contaminación y es por ello que es más necesario que nunca estar alerta para prevenir que ocurra. Y la mejor forma de conseguirlo, en opinión de los firmantes de este escrito, es que el fondo y la forma de la campaña se ajuste lo máximo posible a estas recomendaciones.
1. Propuestas concretas para construir el mejor Aragón posible en los próximos cuatro años. Queremos escuchar ideas, planes y proyectos precisos y comprometidos sobre cuestiones que afectan de lleno a la vida cotidiana: vivienda; apoyo a agricultores y ganaderos; respuesta ante los más frecuentes fenómenos climáticos extremos; servicios públicos de sanidad, educación, seguridad e infraestructuras de calidad; protección de la infancia ante redes sociales tóxicas; lucha contra la soledad no deseada; prevención de la desertificación y deterioro de los suelos y los territorios; defensa del tejido empresarial dinámico y diverso, limitando los “monocultivos” económicos; gestión del agua y freno a la contaminación de acuíferos; impulso de prácticas culturales y facilidades reales para la emancipación juvenil, el papel de las regiones en la cultura de la paz, el uso eficaz de la inteligencia artificial para el desarrollo económico y social. Y muchas otras cuestiones que afectan de lleno a nuestra vida cotidiana.
2. Priorizar e imaginar futuro: respuestas inmediatas y un horizonte con propósito para Aragón. Pedimos conocer las propuestas para una agenda de gobierno que conjugue lo urgente y lo importante: medidas concretas desde el inicio de la legislatura para los problemas que ya requieren respuesta —como la vivienda, las emergencias climáticas o los servicios en el entorno rural— y, al mismo tiempo, una visión de largo plazo para el Aragón de 2030, 2040 y 2050. Cada vez más observamos una tendencia a gobernar de manera reactiva, a golpe de actualidad y de titulares. Pero el ejercicio público serio exige algo más: analizar, priorizar y decidir qué se atiende primero, qué se protege siempre y qué transformaciones se emprenden para dejar a quienes vengan después un legado próspero y sostenible.
3. Propuestas para reforzar la convivencia, la confianza mutua y la vida pacífica. Pedimos una campaña y una conversación pública realista y serena que renuncie de forma explícita al populismo fácil y a los discursos que convierten al adversario en enemigo. Reclamamos un debate de propuestas dirigidas a proteger la convivencia entre todas las personas que vivimos en Aragón, vengan de donde vengan y piensen como piensen. La discrepancia es legítima; el insulto, no.
4. Espacios de debate sereno y riguroso. Pedimos que durante la campaña existan tiempos y lugares para contrastar ideas con calma, templanza y rigor, con la participación de los partidos políticos y de la sociedad civil.
5. Un papel responsable de los medios de comunicación y de las redes sociales. Que contribuyan a este debate civilizado y no premien a quienes insultan, polarizan y embarran la campaña electoral. Animamos a todas las personas y entidades que compartan este deseo a rubricar este manifiesto y a hacerlo visible, para demostrar que en esta tierra somos mayoría la gente de concordia, heredera de nuestro mejor legado histórico.
Grupos de Euskadi, Navarra, Cantabria, Asturias y Galicia participan en el I Encuentro de la Revuelta Norte de Mujeres en la Iglesia
El sábado 17 de enero nos reunimos en Astorga 46 mujeres del Sector Norte de la Revuelta de Mujeres en la Iglesia. El colegio de las Escolapias acogió este primer encuentro de la que llamamos la Revuelta Norte, al que asistimos mujeres de 9 grupos, procedentes de Euskadi (Donosti, Bilbao, Vitoria), Navarra (Pamplona), Cantabria, Asturias y Galicia (Vigo, Lugo, Santiago). También se nos unieron por primera vez compañeras interesadas en promover la Revuelta en Astorga, León y Palencia.
Disfrutamos mucho de nuestro encuentro, de escuchar nuestras experiencias y nuestra forma de organizarnos, nuestros logros y dificultades y nuestros propósitos y planes de futuro para seguir consolidando y ampliando la Revuelta de Mujeres en la Iglesia.
Nos pusimos al día de las grandes líneas de trabajo de la Revuelta aprobados en el último encuentro de El Escorial, y elegimos a nuestras representantes para la coordinadora estatal: allí aceptaron generosamente representarnos tres compañeras de Vitoria, Navarra y Vigo.
Compartimos viandas traídas de la tierra y nos reímos mucho con la animación de nuestras compañeras gallegas, su acordeón, su pandereta y sus canciones. Rezamos mucho también, con preciosas oraciones muy bien preparadas y cuidadas, al comienzo y al final del encuentro, llenas de música y cantos, danza, silencio, presencia... Al final, intercambiamos unas tarjetas que contenían aquello con lo que cada una elegía quedarse de este momento privilegiado de encuentro y sororidad, el entrañable sentimiento que nos une y compacta cada vez que nos reunimos.
sábado, 17 de enero de 2026
La ley de sanidad universalEl nivel de salud de la población migrante en España
Intervención de Luis Andrés Gimeno Feliuen la Comisión de Sanidad del Congreso de los diputados.
El migrante en situación irregular a lo que viene es a trabajar y a buscarse la vida, viene con muy buena salud y lo último que le preocupa es acudir al sistema sanitario.
Intervención de Luis Andrés Gimeno Feliu
en la Comisión de Sanidad del Congreso de los diputados.
El migrante en situación irregular a lo que viene es a trabajar y a buscarse la vida, viene con muy buena salud y lo último que le preocupa es acudir al sistema sanitario.
En primer lugar, muchísimas gracias por haberme invitado a compartir en esta Comisión de Sanidad
las investigaciones que hemos realizado en los últimos veinte años sobre el tema de salud y migración. Como han dicho, vengo como profesor titular de la Universidad de Zaragoza,
soy médico de familia en el Centro de Salud San Pablo, soy representante de la Sociedad Española de Medicina Familiar y Comunitaria y pertenezco a REDER, que es una organización
que aglutina a más de trescientas organizaciones alrededor de la sanidad universal. Por lo tanto, quiero agradecerles su tiempo de dedicación y que estemos hoy aquí trabajando sobre esta ley.
Me perdonarán que use una presentación powerpoint ―es un defecto de los profesores―, pero quería intentar resumir bastantes aspectos que creo
pueden ser útiles a la hora de debatir sobre esta ley que consideramos tan importante desde REDER. En mi exposición quiero trabajar tres aspectos importantes: algunas ideas sobre cuál
es el nivel de salud de la población migrante que conocemos gracias a la investigación, porque con datos podemos realizar mejores leyes y podemos mejorar las que tenemos; también tiene
mucho que ver con lo que estamos tratando hoy, esta ley de sanidad universal, qué sabemos del uso del sistema sanitario por parte de la población migrante; y quiero acabar comentando qué sabemos
de la repercusión que tiene la exclusión sanitaria en estas personas que conviven con nosotros.
Empiezo con tres ideas sobre la salud de la población migrante. Esto es muy importante, porque
muchas veces ―dando clases en la facultad o dando charlas por ahí― me doy cuenta de que hay muchas
ideas preconcebidas que no siempre son ciertas, y sin tener datos correctos podemos tener malos diagnósticos y, por tanto, malos tratamientos. Yo trabajé varios años en África como cooperante y,
al volver, me encargaron en Vallecas, donde trabajaba, la atención a inmigrantes. Entonces
pensábamos que como eran población excluida, que viene de países pobres, posiblemente tendrían una salud muy mala. Lo sorprendente es lo que sabemos desde hace ya treinta años gracias a un
artículo ―que siempre cito― del profesor Razum, de Alemania. Él investigó la mortalidad de los turcos
en Alemania, que tienen unas condiciones sociales y económicas muy malas, y en la hipótesis de este
artículo quería comprobar cómo este colectivo desfavorecido socialmente tenía mala salud y,
por tanto, mayor mortalidad. La sorpresa ―que la ven ahí subrayada― es que encontraron que la
mortalidad de los turcos en Alemania era la mitad que la de los alemanes en Alemania. A partir de ahí, surgieron un montón de teorías para explicar qué está pasando para que la población
migrante sea tan sana, curiosamente, y no tan enferma como esperábamos; yo el primero, ¿eh?
Unos años después, otro artículo del profesor Singh, de Estados Unidos, analizaba nada menos
que a 300 000 personas, de las cuales 30 000 eran inmigrantes. Detectaron, como pueden ver, que en
Estados Unidos, a pesar de toda la situación que vive la población migrante, incluso excluida del sistema sanitario, tenía una esperanza de vida dos años mayor que la de la población nativa
de Estados Unidos. Estos artículos tienen un montón de detalles y, si están interesados,
podemos enviarlos y nos ayudan. De hecho, recientemente ha habido una revisión sistemática
―que en medicina es lo que consideramos lo mejor― de todo lo publicado: cien artículos en la revista
The Lancet ―de las mejores revistas médicas del mundo―, donde el doctor Aldridge sintetiza que,
juntando todos los estudios mundiales, la mortalidad es un 30 % menor. No es un tema de Alemania ni de Norteamérica, y todos los estudios que se hacen a nivel mundial demuestran eso.
¿Qué sabemos en España? Nuestro grupo de investigación publicó hace unos años que habíamos
analizado la mortalidad de toda la población de Aragón, 1 100 000 personas, de las cuales
30 000 eran población migrante, para ver si esto ocurría. Los estuvimos siguiendo durante cuatro
años ―en España la mortalidad se registra, puedes no registrar una enfermedad si no vas al médico, pero no hay ningún fallecido en España que no se registre: se registra en población legal,
en situación irregular y de cualquier manera― y nos llevamos la sorpresa de que, como aquí pueden ver, 1 sería la mortalidad de la población media española ajustado por edad. Como pueden observar,
el punto negro representa a los inmigrantes con menos de cinco años en España, y su mortalidad es el ; es decir, el 10 % de la mortalidad esperada para su edad. Sorprendente pero
cierto. Sin embargo, cuando van pasando años en España, esta mortalidad va empeorando. Es decir, vienen muy sanos, extremadamente sanos, pero las condiciones sociales de vivienda, de trabajo,
de exclusión a las que se ven sometidos hacen que esa mortalidad siga siendo mucho más baja
que la del promedio de los españoles y españolas, aunque cada vez peor. Por tanto, como idea clave
que siempre comentamos en la universidad, la población inmigrante viene muy muy sana, y todos los estudios han ido en este sentido. También en enfermedades crónicas. Aquí,
cuando el real decreto ley del año 2012 excluyó a la población en situación irregular, identificamos
en Aragón a esa población que había sido excluida ―17 000 inmigrantes fueron excluidos― y analizamos
su estado de salud el año previo, cuando estaban dentro del sistema sanitario, para ver cómo era
la situación. Entonces, como pueden ver aquí, por ejemplo, en mujeres, mientras que la prevalencia
de hipertensión en los nacidos en España era del 25 % ―lo normal―, la de dislipemia del 21 % o la
de diabetes del 7 %, para los inmigrantes era mucho menor ―son las barras verdes―: 6,
568 y 7 %; pero para los inmigrantes sin papeles, indocumentados, en situación administrativa
1irregular ―identificados en el gráfico como UM―, era infinitamente menor. Es decir, los inmigrantes en situación irregular no solo tienen la salud de los inmigrantes normales,
sino mucho mejor. Esto es importante a la hora de organizar cómo atender a esta población. El
mismo ejemplo se puede ver en hombres. Todo esto concuerda con todos los estudios internacionales, pero nos llamaba la atención al ser este el mayor estudio mundial en población irregular;
ningún otro país ha podido analizar cómo estaban 17 000 personas dentro del sistema sanitario
público, que luego fueron excluidos. De hecho, esta publicación se cita con frecuencia porque
es la constatación científica del nivel de salud de los pacientes de la población
en situación administrativa irregular. Dicho esto, comentaré cuatro ideas del uso del sistema sanitario, que creo que tienen mucho que ver con la comparecencia de hoy.
Aquí voy a ir directamente a otro artículo que logramos publicar. Así, lo mismo que identificamos a esas 17 000 personas y vimos su nivel de salud, identificamos qué uso real habían
hecho el año previo a ser excluidos. Hasta el año 2012 estaban dentro del sistema sanitario, tenían
tarjeta sanitaria. Entonces, ¿qué uso hacían estas personas del sistema sanitario? Aquí pueden ver
tres columnas: en la primera, el uso que hacían los pacientes nacidos en España; en la segunda,
el que hacían los migrantes en situación regular; y en la tercera, el que hacían los inmigrantes en situación irregular. Como pueden ver, los migrantes son un poquito más jóvenes. Tenemos,
por ejemplo, visitas de los nacidos en España a la atención primaria, 7,1; los migrantes, 4,4 ―usan
mucho menos el sistema sanitario―; pero 0,5 los migrantes en situación irregular. El migrante en
situación irregular a lo que viene es a trabajar y a buscarse la vida, viene con muy buena salud y lo último que le preocupa es acudir al sistema sanitario. En consultas hospitalarias: 2,9,
1,8 y 0,2. Recuerdo que este es todo el uso que hicieron del sistema aragonés un millón
de personas. Aquí hay millones y millones de visitas, porque tenemos acceso a todos los datos de la base de datos de usuario en varios proyectos de investigación. Ingresos por cada 100 personas,
camas hospitalarias que ocupaban: 9,4; 5,4 los migrantes en situación regular;
50,8 los migrantes en situación irregular. Las urgencias hospitalarias están más igualadas: 0,3 y 0,3; sin embargo, los migrantes en situación irregular, simplemente un
40,04, es decir, prácticamente no acuden. Y nos llamó muchísimo la atención el coste de farmacia, porque puedes ver cuánto ha costado, es decir, lo que pagaba el Gobierno de Aragón en farmacia a
final de año: por cada aragonés medio, 367 euros. Yo siempre digo que hay gente que no gasta nada
en farmacia, aunque, desafortunadamente, para otros son 3000 euros porque están muy enfermos y,
gracias a la sanidad pública, entre todos ayudamos a esas situaciones, pero la media es 367 euros.
Los migrantes en situación regular costaron al sistema sanitario 77 euros y los inmigrantes en situación irregular 9 euros en todo un año. Esto es lo que le supuso al sistema aragonés en el
2011, y estos pacientes al año siguiente fueron excluidos del sistema sanitario.
Aquí ponía una tabla de ajuste simplemente porque esos eran los datos brutos, lo que costó realmente al sistema sanitario, pero siempre decimos que al menos hay que ajustar por edad,
porque, lógicamente, son más jóvenes y eso es obvio, si no sería como una trampa. Pero es que cuando ajustamos por edad ―y ahí pueden ver DM, documentados, IM, en situación irregular―,
siempre a los de situación irregular les correspondería la media de 1 en relación con
los españoles de su misma edad; el color rojo hace referencia a las mujeres, en este caso, y el azul a los hombres. Como pueden ver, ajustado por edad, los inmigrantes en
situación irregular siempre tuvieron un consumo de entre el 10 y el 20 % de lo que esperábamos, de lo que eran financiados, y los inmigrantes en situación regular un poquito más: 30 % menos,
20 % menos; y en algunos colectivos ya el mismo, es decir, de personas ya más integradas en el sistema. Por ejemplo, las mujeres usan un poquito más las urgencias, un 10 % más, pero, globalmente,
es un uso muchísimo menor. Esto ha sido como un experimento natural: te doy el derecho a
atención sanitaria, te mido, y luego miramos. Entonces, bajo condiciones teóricas de igual
accesibilidad al sistema sanitario, la población migrante en situación de irregularidad hace un uso del sistema sanitario muy inferior al que esperábamos para su edad y sexo. Y, por supuesto,
los inmigrantes en situación irregular son los que menos. Por tanto, estos datos no avalan las tesis a veces difundidas del turismo sanitario. ¿Esto ocurre solo en España? No, ocurre en todo
el mundo. Hicimos una revisión sistemática ―lo mismo que hemos hablado de mortalidad―, la coordinamos con compañeros del Instituto Carlos III, con el doctor Sarría, analizamos
todos los artículos que había publicados en el mundo y resultan los mismos hallazgos: en cualquier país se encuentra que los inmigrantes usan muy poquito el sistema sanitario o mucho
menos de lo que les correspondería. De hecho, es un elemento de estudio a nivel científico. Siempre pongo este artículo, que me parece muy interesante, porque no solo tiene que ver con
los sistemas sanitarios universales. Aquí estamos hablando de un artículo de la Revista Americana de
Salud Pública, una de las revistas más importantes y más prestigiosas de salud pública del mundo, donde el profesor Leighton Ku, de la Universidad de Washington, hizo un estudio del sistema
sanitario norteamericano, que, como saben ustedes, es un sistema basado en seguros privados pagados
por empresas y pagados por pacientes. Pues ahí ocurría lo mismo: se tenía la sensación de que la población migrante usaba mucho esos sistemas e iba a acabar arruinando esos sistemas de seguro
privado. Analizó los datos y leo literalmente el inicio de su discusión, donde dice:
estos hallazgos sugieren que, contrariamente a los estereotipos, las primas de seguros pagadas
por los inmigrantes pueden, en realidad, estar subsidiando cruzadamente los gastos médicos de
aquellos que han nacido en Estados Unidos. Es decir, recuerda que, gracias a que hay población migrante en Estados Unidos, los sistemas de seguro privados no colapsan porque los usan
mucho menos de lo que teóricamente pagan. Finalmente, dos palabras sobre qué repercusiones
tiene la situación de exclusión sanitaria que sufrimos en España. Recuerdo que cuando en el
2012 apareció la ley que inició esta exclusión ya el Comité de Derechos Económicos, Sociales
y Culturales del Consejo Económico y Social de Naciones Unidas hizo un informe sobre España,
donde recordaba que el Estado español se asegurase de que las reformas adoptadas de esta ley no
limitaran el acceso a las personas que reciben en el Estado los servicios de salud, cualquiera que sea su situación legal, porque en España hemos firmado estos tratados. En 2018, desgraciadamente,
ya con la ley aplicándose, el comité decía que le preocupaba el efecto regresivo que había supuesto
este real decreto ley y que instaba al Estado a tomar las medidas necesarias para que los inmigrantes en situación irregular tuvieran acceso a estos servicios de salud necesarios.
El real decreto de 2018 mejoró, pero solo parcialmente, dejando grandes bolsas de ineficiencia. Por eso pensamos que es muy importante una nueva ley de sanidad universal que
garantice la sanidad. ¿Por qué? Por ejemplo, con los datos reales que les he comentado del estudio aragonés, de ese millón de personas que fueron excluidas en el año 2012 ―estos sí que son datos
reales―, 385 diabéticos aragoneses dejaron de tener atención, 800 hipertensos, 80 personas con
9cardiopatía isquémica. La columna de la derecha es la estimación que he hecho respecto a la población total española, pero la de la izquierda son los datos reales, es decir, teníamos los datos de
esos pacientes. Es una pena que una persona que está viviendo en España, que está trabajando, que sea diabético, de un día para otro le dejemos fuera del sistema, a expensas de que tenga una
complicación grave, pueda fallecer o ingresar vía urgencias y, por tanto, provocar un gasto
sanitario tremendo. Estos son datos reales. Datos reales en el año 2018 son los publicados por el
profesor Juanmartí, de la Universidad Pompeu Fabra, con los efectos que había podido tener
esta ley. Vieron que, en los tres primeros años de su aplicación, cada año había habido un exceso de setenta muertes; es decir, que en los primeros tres años doscientas personas fallecieron en
España debido a esta ley de exclusión sanitaria. Voy terminando. Lo más llamativo es que se ha
estudiado el valor económico de esto. En Alemania hubo una reforma sanitaria. PLOS One es también una de las mejores revistas médicas del mundo y el profesor Oliver Razum
―el que había publicado hace treinta años lo de la mortalidad de los turcos, que sigue investigando, es un profesor de la Universidad de Bielefeld― publicó un estudio sobre esto. Algunos Estados
siguieron dando atención a la población migrante irregular, otros Estados los excluyeron y solo les permitían la atención de urgencia. Cuando analizaron económicamente qué es lo que ocurría,
en los Estados donde solo se les atendía vía urgencia se gastaba 400 euros más que cuando
se les atendía globalmente. No solo es una medida que atenta contra los derechos humanos,
sino que nos hace gastar más al sistema sanitario público. Artículo de PLOS One.
Este es un documento de la Agencia Europea para los Derechos Fundamentales también de 2015,
en el que se analizaban varios supuestos por dejar excluida a la población migrante irregular, y aquí simplemente les traigo el informe, en su parte final, donde dice: “Este informe muestra que
proporcionar cuidados regulares preventivos, en oposición a solo atención de emergencia,
ahorra dinero al sistema”. Después se ponían varios ejemplos, y ahí tienen la documentación.
Resumiendo esta intervención, para pasar después a las preguntas, son seis las ideas clave que he querido transmitir. En primer lugar, el nivel de salud de la población migrante es muy alto,
mucho mejor que el de la población de origen y mejor también que el de la población de los países de acogida. A eso lo llamamos healthy migration effect, y, además, resulta
mucho más llamativo respecto a las personas en situación administrativa irregular. Sin embargo, su salud empeora con el tiempo de estancia en España, y eso hay que saber por qué está pasando,
probablemente por temas sociales, y hay que evitarlo. Hacen un uso del sistema sanitario mucho menor del que les correspondería por edad. No hay un patrón científico sobre turismo sanitario como
tal. Sin embargo, hay un claro infrauso, que debemos estudiar. Y, finalmente,
la exclusión sanitaria no está justificada ni desde el punto de vista de derechos humanos ni desde el punto de vista económico, como he intentado explicarles, ni desde el de la salud
pública. Recordemos qué importante fue durante la epidemia COVID integrar a todo el mundo, porque, si nos protegemos todos, estamos todos mejor. No podemos dejar gente fuera del sistema. Y,
por supuesto, como he intentado demostrarles, todo es desde el punto de vista científico. El real decreto ley de 2018 fue un avance, pero insuficiente, y desde REDER esperamos que con este
proyecto de ley se logre llegar en España a una verdadera sanidad, como recomienda la Organización Mundial de la Salud. Muchas gracias.
Esta intervención fue de nuevo reproducida
-dado su interés-, en la mesa redonda
del ciclo de cine de ASA -Acción Solidaria Aragonesa-
celebrada este mes de Enero en Zaragoza
miércoles, 14 de enero de 2026
NEGATIVA A ORDENAR A LAS MUJERES: EL EVANGELIO SIGUE EN MARCHA, PERO LA JERARQUÍA SE HA DETENIDO
Mientras la jerarquía se atrinchera en documentos que repiten fórmulas ridículas como que el hecho de ser varón es esencial para ser ordenado, el Evangelio sigue abriéndose camino. No en los dicasterios ni en los despachos episcopales, sino en la vida concreta del Pueblo de Dios.
La declaración del Vaticano del 4 de diciembre —otra negativa a la ordenación de mujeres como diáconas y presbíteras— revela una verdad incómoda que ya no puede maquillarse: la jerarquía eclesial está detenida, inmóvil, petrificada en un modelo de poder incapaz de escuchar el Evangelio que dice defender.
Es un aparato que teme moverse porque cualquier paso podría fracturarlo. Y mientras el aparato se aferra a su rigidez, el Evangelio continúa su marcha, impulsado por comunidades vivas que no esperan permiso para responder a la gracia.
Este desfase entre una estructura paralizada y un Evangelio en movimiento es el signo más claro de la crisis que enfrenta la Iglesia católica contemporánea.
Una crisis que no nace del debate sobre la ordenación femenina, sino de la incapacidad institucional para dejar que el Espíritu circule sin miedo a desestabilizar la arquitectura patriarcal que la sostiene.
Una jerarquía enferma, detenida, temerosa y vigilada por sus propios guardianes
El rechazo de la comisión no es un acontecimiento aislado: es la expresión de un sistema eclesial bloqueado, enfermo, atrapado entre los sectores ultraconservadores que vigilan cada palabra y cada gesto, y una base creyente que clama por reconocimiento y justicia.
Se habla de sinodalidad, de discernimiento comunitario, de una Iglesia que camina junta. Pero cuando llega la hora de tomar decisiones que afectan al corazón mismo del poder clerical —como la posibilidad de abrir el ministerio sacramental a las mujeres—, la jerarquía se repliega en un miedo defensivo. No decide. No arriesga. No avanza. Está muy enferma.
Los líderes eclesiales parecen gobernar bajo un permanente estado de amenaza interna, temiendo provocar una ruptura que, paradójicamente, ya existe en la vida real de las comunidades.
La curia, sostenida por facciones ultraconservadoras que temen perder control, actúa como una cámara de presión que impide cualquier movimiento. La comisión sobre el diaconado femenino es solo el último ejemplo de cómo la institución prefiere la parálisis antes que la fidelidad al Evangelio.
El Evangelio, en cambio, no se detiene
Mientras la jerarquía se atrinchera en documentos que repiten fórmulas ridículas como que el hecho de ser varón es esencial para ser ordenado, el Evangelio sigue abriéndose camino. No en los dicasterios ni en los despachos episcopales, sino en la vida concreta del Pueblo de Dios.
Jesús no eligió como primer portador del anuncio pascual a un sacerdote varón, ni a un guardián del Templo, ni a un experto en la Ley. Eligió a una mujer. A María Magdalena.
No pidió permiso.
No consultó a una comisión.
No formó un comité para evaluar el impacto doctrinal.
Simplemente confió la misión a quien estaba allí, disponible, fiel, abierta al Espíritu.
María Magdalena, apóstola entre los apóstoles, descoloca a la jerarquía tanto ayer como hoy. Su testimonio sigue recordándonos que el Evangelio fluye en dirección contraria a las estructuras que buscan domesticarlo.
La contradicción flagrante: una jerarquía que se paraliza para no reconocer lo que ella misma sabe
La evidencia histórica sobre mujeres diáconas es abundante. Las demandas del Pueblo de Dios han sido claras en el proceso sinodal. El clamor pastoral de las comunidades es elocuente. La injusticia teológica es evidente.
¿Y cuál es la respuesta institucional?
La jerarquía teme mover una pieza del tablero porque sabe que el edificio entero tendría que replantearse. Teme que reconocer a las mujeres como sujetos sacramentales implique revisar la teología del poder, la estructura clerical, el monopolio masculino sobre el altar.
No es el Evangelio lo que bloquea a la jerarquía; es la jerarquía la que bloquea al Evangelio.
Karl Rahner ya lo había anticipado: la Iglesia del futuro será una Iglesia de pequeñas comunidades o no será
Rahner afirmó que, frente a la rigidez institucional, la Iglesia del futuro se configuraría como pequeñas comunidades de fe, espacios informales donde el Evangelio se vive antes que se reglamente. Hoy esa profecía está en pleno cumplimiento.
En todo el mundo, mujeres, personas no binarias, laicas, teólogas, líderes comunitarias y fieles comprometidos están sosteniendo comunidades donde se ora, se acompaña, se bendice, se proclama la Palabra y se celebra la vida.
Mientras la jerarquía insiste en cerrar puertas, estas comunidades las abren.
Estas redes ya están reconstruyendo desde abajo una Iglesia más cercana al movimiento de Jesús que al palacio curial.
Los movimientos de mujeres sacerdotisas, las comunidades católicas inclusivas, las redes cristianas de base son la expresión viva de un cristianismo que no está dispuesto a esperar a que Roma resuelva sus propios miedos políticos.
Una institución que teme perder control no puede escuchar al Espíritu
La Iglesia jerárquica habla del Espíritu Santo con solemnidad, pero actúa como si el Espíritu fuera un funcionario subordinado a los dicasterios. La comisión afirma no poder emitir un juicio definitivo, pero insiste en que las mujeres no pueden ser admitidas al diaconado. Es un mensaje que combina arrogancia doctrinal y profunda inseguridad institucional.
La estructura teme abrir un proceso que ya ha comenzado sin ella. Teme reconocer la autoridad espiritual que las mujeres ya ejercen. Teme legitimar un movimiento que no nació en los palacios vaticanos, sino en las periferias donde el Pueblo de Dios se juega la vida.
Los líderes eclesiales más razonables, atrapados entre lo que saben que es verdad y lo que temen admitir públicamente, se quedan inmóviles. Paralizados por el fantasma de la ruptura interna, pero incapaces de ver que la verdadera ruptura ya es la distancia entre el Evangelio y la jerarquía.
La renovación no vendrá de arriba: vendrá de abajo, como siempre
La historia de la Iglesia es clara: nunca ha sido la jerarquía la que inicia las grandes transformaciones.
No lo hizo con la liturgia.
No lo hizo con la misión.
No lo hizo con la vida religiosa.
No lo hizo con la opción por los pobres.
No lo hará con la igualdad de las mujeres.
La renovación, cuando llegue, brotará de esas comunidades informales que Rahner vislumbró: pequeñas, resistentes, creativas, conectadas por la gracia y no por la obediencia ciega.
Comunidades que ya viven el Evangelio que la institución teme proclamar. Una de estas comunidades que quiere ir por este camino renovado es la Asociación Cristianía
Abandonemos a esta jerarquía a sus contradicciones
La negativa del Vaticano no es solo un error doctrinal ni un retroceso pastoral: es la confesión de una jerarquía que ya no es capaz de guiar al Pueblo de Dios.
Un papado que teme romperse no puede liderar.
Una curia que teme perder control no puede discernir.
Una Iglesia que teme a las mujeres no puede decir que sigue al Jesús que confió todo al testimonio de una mujer.
El Evangelio sigue en marcha.
La jerarquía está detenida. Toca crear comunidades de base inclusivas en todo el mundo que caminen ya sin el lastre de unos líderes miedosos, enfermos o corruptos.
La pregunta ya no es si la jerarquía permitirá que las mujeres ejerzan el ministerio sacramental. La pregunta es cuánto tardará en reconocer lo que ya está sucediendo: que la renovación auténtica viene —una vez más— desde abajo, desde las mujeres, desde las periferias, desde el Espíritu que la jerarquía no puede domesticar.
Tomado de Vatica news
Obispos de Centroáfrica: La paz no es un lujo, construir el futuro con el diálogo
Los Obispos católicos de la República Centroafricana hicieron un enérgico llamamiento a la paz basada en la justicia, la responsabilidad política y el rechazo a toda forma de violencia tras las elecciones del 28 de diciembre que llevaron al presidente Faustin-Archange Touadéra al poder para un tercer mandato consecutivo. La reelección de Touadéra se produjo tras una enmienda constitucional, aprobada en un controvertido referéndum en 2023, que eliminó el límite de dos mandatos y lo extendió de cinco a siete años, fortaleciendo el carácter presidencial del sistema político e institucional. Sin embargo, por primera vez en mucho tiempo, las elecciones presidenciales se combinaron con las locales. Este es un hecho histórico, considerando que no se habían elegido autoridades locales en casi 40 años.
La paz no es la ausencia de guerra
La oposición ha denunciado fraude y la represión de la disidencia, y el gobierno está negociando con algunos grupos armados para desarmarlos, con el objetivo de pacificar el país. Sin embargo, el progreso es lento, en parte debido a la falta de recursos económicos para incentivar a los militantes a abandonar sus actividades ilegales. Numerosos grupos armados continúan luchando contra las Fuerzas Armadas Nacionales (FACA), con la asistencia de la misión de las Naciones Unidas (MINUSCA). En este contexto frágil e inestable, agravado por una persistente crisis humanitaria y cientos de miles de desplazados internos y externos, los Obispos del país, en un mensaje publicado ayer al concluir la Asamblea Plenaria Ordinaria, se dirigieron a la "Iglesia-familia de Dios" y a todos los hombres y mujeres de buena voluntad, reafirmando que "la gloria de Dios es la paz" y que esta no puede reducirse a la simple ausencia de guerra y conflicto. Los Obispos reconocen la madurez del pueblo centroafricano, que participó pacíficamente en las elecciones y supervisó el proceso electoral, incluso denunciando irregularidades en algunos colegios electorales.
Corrupción, abuso de poder e impunidad, enemigos de la paz
Una señal, enfatizan, de un creciente sentido cívico que debe preservarse, fortalecerse y transmitirse a las generaciones futuras. Al mismo tiempo, recuerdan que la paz sigue siendo una profunda aspiración para un país marcado por años de violencia, desplazamiento, pobreza y divisiones de identidad. «La paz no es un lujo», escriben, «sino un derecho inalienable de todo ciudadano y un deber de quienes gobiernan», afirman los Obispos, denunciando claramente el abuso de poder, la corrupción, el nepotismo y la impunidad como «enemigos de la paz». Sin instituciones sólidas, creíbles y transparentes, advierten, además, «no se puede lograr ningún progreso real». En el delicado período postelectoral, la Conferencia Episcopal de Centroáfrica insta a todos a respetar las decisiones políticas de los demás: «Un adversario político no es un enemigo». El futuro de la República Centroafricana, concluyen, no puede construirse sobre el odio y la violencia, sino sobre el diálogo, la fraternidad y el bien común. Finalmente, también instan a las confesiones religiosas a intensificar la oración y el diálogo ecuménico e interreligioso como auténticos caminos hacia la reconciliación y la paz.
martes, 6 de enero de 2026
lunes, 5 de enero de 2026
“Bienaventurados los que trabajan por la paz, porque serán llamados hijas e hijos de Dios” (Mt 5,9)"
Derechos humanos, paz y espiritualidad frente a la agresión imperial: Venezuela y el riesgo para toda la humanidad
Cuando una potencia imperialista, como los Estados Unidos, decide intervenir militarmente, no lo hace para proteger derechos humanos, sino para imponer de modo inhumano sus intereses estratégicos, económicos y geopolíticos.
Los hechos ocurridos el 3 de enero —una agresión militar directa de los Estados Unidos contra territorio venezolano, acompañada del secuestro de Maduro y su esposa, el asesinato de personas y ataques a infraestructuras— han sido denunciados por amplios sectores académicos, sociales y políticos como una acción injustificada y contraria al derecho internacional. Más allá de las diferencias políticas internas venezolanas, estamos ante un acontecimiento que interpela de lleno a los derechos humanos, la paz mundial y la ética de nuestro tiempo.
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Desde la ética de los derechos humanos, esto supone una regresión histórica. Se debilitan principios fundamentales como la soberanía, la autodeterminación de los pueblos y la prohibición del uso de la fuerza, pilares construidos tras la Segunda Guerra Mundial para evitar que la humanidad repitiera sus peores tragedias.
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Espiritualidad y paz: una voz necesaria
Desde una espiritualidad comprometida hay que señalar que la paz no es un concepto abstracto ni una consigna ingenua. La paz es una exigencia ética radical que implica justicia, verdad y respeto entre los pueblos. No puede construirse sobre la humillación, el saqueo de los recursos, el castigo colectivo ni la ley del más fuerte.
Toda espiritualidad auténtica reconoce que la vida humana es sagrada, también la vida del pueblo venezolano. Por eso, no puede bendecir guerras “preventivas”, ni justificar agresiones militares en nombre de una supuesta democracia impuesta a sangre y fuego.
El Papa pide que se respete "la soberanía de Venezuela" y "superar la violencia"
"Sigo con gran preocupación la evolución de la situación en Venezuela. El bien del querido pueblo venezolano debe prevalecer por encima de cualquier otra consideración y llevar a superar la violencia y emprender caminos de justicia y paz, garantizando la soberanía del país, asegurando el estado de derecho inscrito en la Constitución, respetando los derechos humanos y civiles de todos y cada uno, y trabajando para construir juntos un futuro sereno de colaboración, estabilidad y concordia, con especial atención a los más pobres de la sociedad".
viernes, 2 de enero de 2026
miércoles, 24 de diciembre de 2025
jueves, 18 de diciembre de 2025
miércoles, 17 de diciembre de 2025
lunes, 15 de diciembre de 2025
Planellas pide "prudencia"'a Argüello: "La Iglesia no se puede identificar con ninguna opción política concreta"
"Creo que tenemos que ser muy cuidadosos en la Iglesia con decir que hay que ir a nuevas elecciones o que hay que hacer una moción de censura"
El arzobispo de Tarragona, Joan Planellas, ha pedido “prudencia” al presidente de la Conferencia Episcopal y arzobispo de Valladolid, Luis Argüello, y le recuerda que “la Iglesia no se puede identificar con ninguna opción política concreta”, en respuesta a las declaraciones de Argüello, en una entrevista en La Vanguardia, este domingo, en la que plantea al presidente del Gobierno cuáles son las alternativas, a su juicio, ante la situación de bloqueo de la legislatura que ha denunciado: “Cuestión de confianza, moción de censura o ir a elecciones”.
Planellas ha admitido que “como muy bien dice” Argüello, la “situación política está más bloqueada que en julio pasado”. Esto es así, añade, “por el hecho de que un determinado partido político se ha descolgado de la coalición de gobierno, y eso hace un gobierno mucho más débil, con una situación mucho más precaria”.
Sin embargo, “respetando las legítimas opiniones de cada uno”, advierte: “Creo que tenemos que ser muy cuidadosos en la Iglesia con decir que hay que ir a nuevas elecciones o que hay que hacer una moción de censura”. El presidente de la Conferencia Episcopal Tarraconense, que aglutina a los obispos catalanes, recuerda en este sentido, que la constitución pastoral Gaudium et spes (Alegría y esperanza) determina que “la Iglesia no se puede identificar con ninguna opción política concreta, no está ligada a ningún sistema político”.
Planellas advierte además que hay que “distinguir claramente entre las acciones que los creyentes hacen en nombre propio como ciudadanos, y es muy legítimo que un cristiano pueda decir lo que ha dicho el arzobispo Argüello”, de lo que “se haga o se diga en nombre de la Iglesia o en nombre de los diversos pastores de la Iglesia”. “Por tanto, yo sería muy prudente a la hora de hacer estas afirmaciones y creo que van más allá de lo que puede afirmar, o lo que puede decir, un arzobispo en este sentido”, subraya.
viernes, 12 de diciembre de 2025
Infancia de Gaza
Los niños de Gaza mueren de frío,
de hambre, de miedo y de tristeza.
Ya no sonríen cuando el día empieza
tras una noche de escalofrío.
Sus ojos abiertos ven y no miran.
Sus piernas cubiertas sólo de piel
ni su leve cuerpo pueden con él.
Con fiebre no duermen, sólo deliran.
Las niñas de Gaza mueren de pena,
se fue de su rostro ya la alegría,
las lágrimas mojan su tez morena.
Los niños y niñas de Gaza un día
podrán vivir y sonreír sin pena
cuando llegue la paz en armonía.
Día de los Derechos Humanos
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